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Nombre: Alforja Calasanz
Ubicación: Valencia, Malvarrosa, Spain

lunes, abril 28, 2008

Entrevista con Rodolfo Robert

ViceProvincial de Centroamérica y República Dominicana
Julio César Boffano

Nací en San José de Costa Rica en 1962, en el seno de una familia de inmigrantes, muy abierta y tolerante. Una familia más bien no demasiado participativa eclesialmente, de libres pensadores. Soy el menor y el único varón. Mis dos hermanas mayores tienen hijos y una de ellas vive, actualmente, en Kenia; peculiaridad de una familia que se mueve mucho.

El P. Rodolfo es Licenciado en Educación y Licenciado en Historia económica. Cultiva su espíritu leyendo siempre el Evangelio y varios otros textos espirituales. Dice: “Calasanz ha cambiado mi vida, ha reordenado mis opciones personales y me ha permitido encontrarme con hermanos escolapios extraordinarios, que son mi familia”.

¿Cómo conociste a los Escolapios?
Yo no soy ex alumno de los Escolapios, pero los conocía porque muchos de mis amigos del barrio – tú sabes que en nuestros países latinoamericanos el barrio es fundamental - eran alumnos del Colegio Calasanz, entonces siempre me resultaron cercanos; además el colegio siempre fue bien reconocido.

¿Cuándo te acercaste a los Escolapios?
Yo fui de vocación tardía. Ya había hecho la universidad y estaba trabajando. Me había planteado la cuestión vocacional desde el colegio pero mi familia no la veía, entonces dejé el tema de lado, lo “desmonté”. Uso esa palabra porque no lo viví con violencia. Me mantuve vinculado como laico a diversas actividades de acción social y de comunidades eclesiales de base, desde los 14 hasta los 26 años cuando entré a los Escolapios.

¿Qué imagen tenías de los Escolapios a partir de tus amigos en la época de la adolescencia?
Un colegio de muy buen nivel y llevado por curas dedicados a la educación; y no mucho más.

Entonces, ¿qué fue lo que te llamó la atención?
Lo que me llamó la atención fue el fundador: San José de Calasanz. Y lo más sorprendente es que llegué a él por un libro.

¿Crees que los Escolapios deberían hacer conocer más la figura de Calasanz?
Sí, pero creo que nosotros mismos no lo conocemos tanto. Aunque yo haya entrado por Calasanz, te digo que los Escolapios en general no conocemos lo suficiente sus escritos y usamos repetidamente las mismas citas o anécdotas y nos privamos nosotros y a los demás de ese pozo que nunca se agota, porque la vida se cultiva con raíces profundas y horizontes amplio.s Los escolapios debemos volver una y otra vez a Calasanz.

Volvamos a tus 25 o 26 años…
Yo estaba trabajando en investigación archivística en la Universidad, daba clases en un colegio y tenía un bar. Estaba en pareja hacía 6 años y ya en algún sentido pensábamos en el matrimonio, seguramente en esa etapa de hacerme preguntas sobre si era la decisión correcta me vino a la mente la vieja alternativa de la vocación sacerdotal. Lo viví muy duramente, hasta que fue muy obvio y tuve que compartirlo con mi novia y fue un momento realmente difícil.

Cuando sentí que mi camino era la vocación religiosa comencé a buscar el lugar dónde podría desarrollarla. En una misma semana dos curas amigos, un jesuita que ya falleció, Florentino Idoate, y Ángel Sancasimiro quien es ahora obispo, me dijeron: “no sé si esto será lo tuyo, pero si lo fuera, tendría que ser algo así como los Escolapios”. Al oír dos opiniones así en una misma semana me fui a los Escolapios y apareció el P. Ángel Martínez que me dio un libro enorme, nada más y nada menos que la Biografía Crítica de San José de Calasanz, del P. Bau y cuando lo leí sentí que ese hombre, Calasanz, resumía todo aquello en lo que yo creía. Mi vida y mi historia encontraban un gran significado en esa gran figura.

Lo primero que me sedujo entonces fue Calasanz y no tanto los Escolapios.

Hice un Postulantado abierto porque yo era mayor y porque tenía varias cosas para resolver de la vida práctica.

¿Qué hiciste con el bar?
Deshacerme de las cosas fue difícil, pero vendí todo. Al final me quedó una lámpara y mi última duda vocacional fue con esa lámpara que me quedaba; es decir, cuando ya no tenía nada me pregunté: ¿y si me estoy equivocando, podré comenzar de nuevo? Entonces regalé la lámpara, que era lo último que me quedaba y me decidí. Así entré al prenoviciado con dos maletitas, todo el resto y lo mejor de mi vida me lo ha dado la Escuela Pía.

¿Estás feliz de ser Escolapio?
Feliz… muy feliz

¿Por qué vale la pena ser Escolapio?
Por muchas cosas. Porque supone participar de un carisma que está vivo. Y es que, cuando miras cualquier nivel de la sociedad, allí está viva siempre la posibilidad del carisma escolapio, porque en él es Cristo quien libera sin romper a nadie e integrando todo: fe y cultura, gracia y libertad. Si creemos en la gente no dudaremos en que este nuevo siglo también es de necesidad y fecundidad. Entonces, ¡claro que vale la pena ser Escolapio!

Yo creo que a uno Dios te llama para salvarte y creo que Dios me ha llamado para salvarme y poder dar una mano en la salvación de otros.

¿El “Ministerio” fue un tema importante en el Consejo de Superiores Mayores, verdad?
Para ser Escolapio hay que creer y amar algunas fidelidades fundamentales; es decir, que no puedes ser Escolapio sin tener muy claro el evangelizar educando, sin tener muy claro, por lo tanto, la presencia de Dios en los niños y jóvenes y sin tener muy claro el proceso de transformación social. A partir de ahí, de unas fidelidades especificas, es que hay variedades en el modo de ser escolapios y eso es una gran riqueza; como variable es la vida de las personas a las que servimos.

Creo que lamentablemente también es fácil desmarcarse del ser escolapio: uno puede hacer mucho y cosas muy buenas pero si rompes con alguna de las fidelidades, quizás no seas muy escolapio. Los Escolapios tenemos un buen “sentido común”, gracias a Dios.

¿Qué dijo tu ex novia de todo esto?
Fue difícil, pero después de unos años, en los que cada uno siguió con su vida, hemos logrado una linda relación de amistad. Ella se casó y yo bauticé a su segunda hija.

¿Qué significó para ti estar en Peralta nuevamente con ocasión del Consejo de SS.MM?
Ir a Peralta es siempre una oportunidad para revisar mi propio nacimiento vocacional. Es encontrarme con el nacimiento vocacional de Calasanz, es convencerme de cómo el medio y los primeros años son determinantes para las personas, es ratificar que la vocación es gratuita pero también que hay que ganársela, hay que caminar como Calasanz, hacer pastoral, enfrentar las dificultades y las incomprensiones. Es un privilegio ir y estar en Peralta.

Hablemos de tu Demarcación que tiene la peculiaridad de estar formada por tres países…

Costa Rica, Nicaragua y República Dominicana, que son muy diferentes culturalmente. Nuestra misión es lo suficientemente clara para dar unidad si sabemos inculturarnos más o menos adecuadamente, porque es una misión universal como para permitir que Escolapios de tres países o de cuatro, si pensamos también en España - porque los valencianos apoyan la misión - podamos convivir en paz. Aquí tenemos que ver la diversidad de los países y la unidad de la opción misionera.

Yo siento que el tema multirracial o multiétnico lo llevamos bien en la Demarcación y que esto es algo que podemos aportar al resto de las Escuelas Pías.

Desafíos
De cara a la misión, el reto sigue siendo cómo acercarse más al mundo de los pobres no dependiendo de ningún gobierno sino de nuestra creatividad.

Hemos apostado a popularizar lo más que podemos nuestras obras y estamos contentos con esto y con el trabajo de la educación no formal.

Otro tema fundamental es la Pastoral Vocacional: que pueda ser de calidad para la vida consagrada.

El tercer desafío es la formación permanente en la interna de la Demarcación, en temas de convivencia y sobre nuestra acción educativa. Todo lo que nos ayude a hacer propuestas reales a nuestra situación. El cuarto eje sería la vinculación con la gran Escuela Pía porque sabemos que tenemos que cuidarnos entre todos.

¿Sueños del viceprovincial?
Que los Escolapios del mundo podamos impulsar estructuras evangelizadoras más sencillas y eficaces, que sin negar nada de lo bueno que hay, no tengamos miedo de apostar a proyectos de educación no formal. Quisiera una Escuela Pía donde la acción educativa y el Evangelio lleguen a muchos más. Es lo que nos hemos propuesto también en nuestra Demarcación junto a los laicos.

¿Esto no significa dejar los colegios tradicionales, verdad?
No, en absoluto. De hecho, la estructura de los colegios tradicionales es indispensable para el resto y todos nuestros formandos deberían rotar por estas experiencias. Es una pobreza que un Escolapio no pase por un Colegio como que no pase por una experiencia de educación no formal, popular y menos estructurada en un barrio pobre.

Hay que trabajar. Mucho es gracia y mucho es trabajo, como en la vida, cuando uno tiene que ganarse el pan, hay mucha bendición pero inevitablemente hay que poner el despertador y levantarse y comenzar cada día. ¡Es hermoso el encuentro entre Dios y nuestra libertad! De eso trata nuestra vocación.

Julio César Boffano

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posted by Alforja Calasanz | 3:20 p. m.

La FAO prevé disturbios y hambre si no se sujeta el precio de los alimentos.

El País - 12 de abril de 2008

El gasto en cereales de los países más pobres aumentará hasta un 74%

C. DELGADO / AGENCIAS - Madrid / Roma

La FAO, agencia de alimentación y agricultura de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó ayer un aviso claro: si los gobiernos no dan pasos para frenar el alza de los precios de los alimentos, habrá hambre y malestar social que desembocará en grandes disturbios. "Hay que actuar de forma urgente", exigió Jacques Diouf, director general de la agencia. En su último informe la FAO calcula que la factura de compra de cereales puede subir en algunos de los países más pobres del mundo hasta un 74% este año.

Las reservas de cereales caerán en 2008 al nivel más bajo en 25 años.

"La realidad es que la gente ya está muriendo en disturbios", se lamentó Diouf. Recordó que en lugares como Haití, Egipto, Camerún, Senegal o Indonesia ya se han registrado muertes por conflictos relacionados con el alza de los alimentos básicos. Y se temen lo peor: prevén que la situación de malestar alcance al menos a 37 países.

Los cereales han aumentado su precio desde marzo del año pasado un 88%. Una cesta de alimentos que la FAO considera básicos (incluye carne, harina o leche), cuesta un 57% más, según datos del informe de previsiones hecho público ayer. Calculan que la producción mundial crecerá un 2,6% este año y alcanzará la cifra récord de 2.164 millones de toneladas gracias a la mayor superficie de cultivo. Sin embargo, las presiones que envuelven este alimento harán que no sea suficiente. El aumento de la demanda, tanto para consumo humano como animal, y el uso para biocombustibles seguirán empujando al alza los precios. Además, al coste de las importaciones hay que añadir la subida de precios de los combustibles, que aumentan el coste de su cultivo y su transporte.

Los países más pobres del mundo pagarán de media un 56% más por la importación de cereales. Algunos de África, donde el déficit alimentario es enorme, desembolsarán hasta un 74% más. Diouf advertía ayer en la conferencia que ofreció en Roma de los peligros de estas elevadas facturas. El estudio de la FAO recuerda que en los supermercados del primer mundo las alzas mundiales pueden preocupar, pero en los países en vías de desarrollo, donde se destina a la alimentación entre el 60% y el 80% de los ingresos (frente al 10% o 20% del primer mundo) puede ser una tragedia.

"La gente está muriendo porque protesta ante la situación y si nosotros no realizamos las acciones necesarias, cabe la posibilidad de que mueran de inanición. Naturalmente, la gente no va a esperar sentada a que eso pase, y actuará", advirtió a los Gobiernos de los países que pertenecen a la ONU. Les instó además a participar en una reunión internacional a principios de junio, en la que buscarán medidas comunes de urgencia y donde esperan recaudar cerca de 1.000 millones de euros para ayudas.

La FAO propone que, para empezar, se realice un reparto masivo de semillas y de fertilizantes a los países más desfavorecidos, para que aumente más la producción. Los analistas recomiendan cruzar los dedos, para que el clima acompañe. "Las condiciones climáticas favorables serán todavía más importantes al principio de esta nueva estación, ya que las reservas mundiales de cereales están agotadas", comentan. Los países tienen poco a lo que agarrarse si la temporada es mala: en 2008 las reservas mundiales caerán a su nivel más bajo en 25 años, hasta situarse en los 405 millones de toneladas, un 5% menos que el año anterior.

La subida de los alimentos obliga a los países pobres a pagar hasta un 74% más por los cereales

La FAO reclama 1.700 millones a los Estados donantes para atajar la hambruna de los más necesitados y advierte de revueltas sociales.

Los países más pobres del mundo pagarán un 56% más por la importación de cereales durante el periodo 2007-2008, de acuerdo con las previsiones anunciadas hoy por el Fondo de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Estos datos son superiores en el caso de los países con déficit alimentario en frica, cuya factura cerealera se incrementará un 74% debido a los fuertes aumentos en los precios de los cereales, en el coste del transporte y en los precios del petróleo a pesar del récord de producción, según el último informe de la FAO Perspectivas de cosecha y situación alimentaria.

Los precios internacionales de los cereales han subido durante los dos últimos meses, reflejando una demanda sostenida y escasez en las reservas mundiales, según el informe. Los precios del arroz fueron los que más subieron tras la imposición de nuevas restricciones a la exportación por los principales países productores. A finales de marzo, los precios del trigo y del arroz eran casi el doble respecto a los niveles del año anterior, mientras que el maíz había subido más de un tercio.

Los precios del pan, arroz, maíz, leche, aceite, soja y otros alimentos básicos se han incrementado fuertemente durante los últimos meses en diversos países en desarrollo, a pesar de las medidas tomadas tanto por los países importadores como los exportadores para limitar el impacto de los precios internacionales en los mercados alimentarios nacionales, que incluyen restricciones a las exportaciones, subsidios, reducción de aranceles y control de precios.

Esta situación, recuerda la agencia de la ONU, provocó revueltas en Egipto, Camerún, Costa de Marfil, Senegal, Burkina Faso, Etiopia, Indonesia, Madagascar, Filipinas y Haití en el mes pasado. En Pakistán y Tailandia se han desplegado efectivos militares para evitar que se asalten campos y almacenes.

"La inflación del precio de los alimentos golpea más fuerte a los pobres, ya que el porcentaje que dedican a los alimentos en sus gastos totales es mucho mayor que en la población más rica", ha señalado Henri Josserand, del Sistema Mundial de Información y Alerta de la FAO. "Los alimentos -explicó- representan un 10-20 por ciento del gasto de un consumidor en los países industrializados, pero hasta el 60-80% en los países en desarrollo, muchos de los cuales son importadores netos de alimentos".

Récord de producción.

A pesar de los altos precios y del malestar social que esto provoca en los países más empobrecidos, la FAO prevé un incremento del 2,6% en la producción de cereales durante el año 2008, hasta alcanzar la cifra récord de 2.164 millones de toneladas.

"Si se materializa el crecimiento de la producción prevista para 2008, los problemas actuales de suministro podrían aliviarse en el periodo 2008-2009", indica el informe. La FAO advierte que esto dependerá en gran parte de la climatología, culpable de que las perspectivas para el 2007 fueron superiores a la producción de cereales que se obtuvo al final.

Por ello, la FAO urge a todos los donantes y las instituciones financieras internacionales a que incrementen sus ayudas o que consideren modificar una parte de las actuales en los países más afectados por el alza de los precios en los alimentos. Una estimación provisional de los fondos adicionales requeridos por los gobiernos para llevar a cabo estos programas se sitúa entre los 1.200 millones y los 1.700 millones de dólares.

La concesión de estos fondos puede suponer una ayuda importante para los campesinos pobres, incluyendo el acceso a insumos y activos para mejorar el suministro de alimentos en las próximas temporadas agrícolas.

Además, la FAO ha lanzado su Iniciativa sobre la Subida de los Precios alimentarios (ISFP, en inglés), ofreciendo ayuda técnica a los países pobres afectados por el alza de precios para poder ayudar a los campesinos vulnerables a aumentar la producción local de alimentos.

http://www.elpais.com/articulo/economia/subida/alimentos/obliga/paises/pobres/pagar/74/cereales/elpepieco/20080411elpepueco_8/Tes

MAPA DEL HAMBRE

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posted by Alforja Calasanz | 2:40 p. m.

XX° Encuentro de la Familia Calasancia de África

P. Jaime Riera, escolapio
I. 2008

Nos reunimos esta vez en Kinshasa (Congo Democrático). Los Padres Cavanis fundaron una casa en esta ciudad en el año 2004. Fueron invitados a participar en el encuentro del 2007 en Bissau, pero no pudieron asistir; sin embargo, nos hicieron llegar su ofrecimiento para que la siguiente reunión se celebrara en Kinshasa, encargándose ellos de organizarla. El P. Leonardi, actual Superior de Kinshasa, había participado en varios encuentros de la Familia Calasancia en África durante su periodo de Superior General de la Congregación de los PP. Cavanis.

Tener la reunión en Kinshasa era una ocasión inmejorable para acercarse y conocer de cerca la Iglesia del Cardenal Malula con su rito eucarístico propio, su esfuerzo de inculturación, la presencia de laicos en la vida parroquial (los bakambis) etc. Con razón se ha dicho que el Cardinal Malula, profeta, pastor, perseguido… es el “fundador” de la Iglesia africana.

Participaron por primera vez en la reunión dos religiosas de las Suore Calasanziane italianas fundadas por la Madre Celestina Donati: la Hermana Marisa y la Hermana Francine (congolesa).

El tema de la reunión, escogido en la anterior de Bissau, fue: “Conflictos, mundialización y Escuela (educación)”. Con anterioridad se había enviado un cuestionario a las distintas comunidades para preparar el encuentro.

Tres conferencias nos ayudaron a reflexionar sobre el tema:

“La Mission éducatrice de l’Eglise dans le contexte de la mondialisation”
del Abbé Léonard Santedi, secretario de la Conferencia Episcopal del Congo y miembro de la Comisión Teológica Internacional,

“Conflits dans la région des grands lacs, éducation et école: comment éduquer dans une situation de guerre?”
de la Hermana Josée Ngulala, profesora de Teología en Kinshasa, y

¨L’école / éducation aujourd’hui”
del P. Baudouin Mubesala, OMI, Rector del Seminario de los Oblatos.

Las tres conferencias fueron muy interesantes y profundas, suscitaron preguntas, debate y reflexión. Ese era el propósito al incluirlas en el encuentro. De hecho, nuestros encuentros tienen cada vez más este aspecto de formación permanente, de apertura a nuevas realidades. Somos conscientes de que el intercambio de nuestras propias experiencias no es suficiente para mantenerlos con este ritmo anual.

Fuimos 24 los participantes en el encuentro, siendo de destacar la presencia de los jóvenes teólogos Cavanis, que aportaron dinamismo y se responsabilizaron de la animación litúrgica.

El 2 de enero nos separamos diciéndonos “¡hasta el año que viene en Libreville!”. Si hubiera dificultades para organizar la reunión en dicha ciudad, nos encontraríamos en Yaoundé. El tema escogido para el XXIº Encuentro fue el siguiente: “Existen redes educativas en nuestro mundo. Debemos conocerlas, estudiarlas.

¿No pueden ser una gran oportunidad para nuestra misión en África?”. La elección del mismo nace de la constatación de que la “Educación para todos” sigue siendo un gran desafío; todavía estamos muy lejos de que eso sea una realidad en África. Nos detendremos, pues, el año próximo, a estudiar estas redes educativas que existen en varios lugares. Sin duda, conocerlas podrá inspirarnos para nuestro trabajo en este gran continente.

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posted by Alforja Calasanz | 2:11 p. m.

lunes, abril 14, 2008

Encuentro Calasancio en Veracruz

José Fidel Unanua Pagola, Escolapio
Navegar Juntos
Nº 67, abril de 2008
Primera quincena

La semana del 24 al 28 de marzo, convocado y presidido por el P. Asistente General Jaime Pellicer Duato, se tiene un Encuentro en la Universidad Cristóbal Colón en torno a la Evaluación de Calidad Calasancia y varios aspectos de tono precapitular, teniendo en cuenta que el Capítulo General ha de celebrarse en julio del año 2009. Acuden al Encuentro los PP. Juan Jaime Provincial de Colombia-Ecuador, Rodolfo Robert, Viceprovincial de Centro América, la Comunidad de la Casa Generalicia de Veracruz, un laico de la Provincia de Valencia (Dr. Ramón Lis Galiana) y el Equipo Técnico de laicos de Veracruz al inicio y al final de las jornadas.

En esos mismos días coincide la visita el Dr. Ricardo Cerverón Lleó, de la Provincia de Valencia y experto en investigación de los Escritos de San José de Calasanz con las nuevas tecnologías, ofreciendo varias conferencias sobre esa rica experiencia, tanto en la UCC como en varios lugares de nuestras Obras de México.

Respecto al programa de Evaluación de Calidad Calasancia se hizo constar ante el Equipo responsable de Veracruz que:

* Supuso un primero y serio intento por evaluar sistemáticamente nuestras Obras y nuestra identidad institucional.
* Con su elaboración y aplicación, se avanzó en la cultura evaluativa y de mejora continua.
* Se progresó en una mayor unidad conceptual y de lenguaje.
* Se integró a Religiosos y Laicos en la tarea de la evaluación.
* Se socializó información no recogida antes o reservada.
* Se posibilitó crear planes estratégicos de gestión con un criterio de mejora continua.
* Se recogió una percepción de la realidad desde todos los estamentos.
* Hubo profesionalidad por parte del Equipo técnico de la UCC.

Sin embargo, se constató que quienes diseñaron el proyecto no tuvieron oportunidad de conocer “in situ” la realidad que evaluaban; no se dio flujo suficiente en todas las demarcaciones sobre la información enviada; la tabulación y redacción de los informes se hizo sin contacto directo con la realidad evaluada, lo que dificultó la precisión en los mismos y su buena acogida en todos y cada uno de los lugares; la puesta en marcha de la evaluación de Parroquias resultó un tanto forzada.

Mas el presente Encuentro escolapio en Veracruz dedicó también horas intensas a aspectos relacionados con posible temática capitular respecto a nuestro Ministerio (que involucra tipo del nuevo Escolapio, criterios de identidad escolapia, formación permanente, integración de Laicos…), con itinerario y metodología que podrían facilitar posteriormente la elaboración del nuevo instrumento de Evaluación de Calidad Calasancia, el cual cabría plantearse con periodicidad sexenal partiendo de la programación del Capítulo General respectivo y como información para el siguiente Capítulo.

Junto a la reflexión, el Encuentro tradujo su vertiente operativa en instrumentos que hacen posible un itinerario: Carta de presentación a los SS. Mayores, Cuestionario para las demarcaciones, metodología para reuniones zonales, esbozo de alguna temática posible para el Capítulo.

En síntesis: unas jornadas escolapias con vida, con ilusión, llenas de esperanza.

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posted by Alforja Calasanz | 3:09 p. m.

Fundación ITAKA-Escolapios

http://www.itakaescolapios.org/

Estamos convencidos de que es posible hacer un mundo como Dios manda y de que sólo en ese intento la vida cobra pleno sentido. Para ello el camino más corto es la educación de las generaciones futuras, el anuncio de la Buena Noticia de Jesús y el compromiso solidario en nuestro entorno, implicando nuestra vida entera.

Nos convoca el sueño de llegar a Ítaca, la isla que no está en ningún mapa pero que guía a todo navegante. Aun cuando no llegásemos a ella, el viaje es maravilloso. Confiamos en los compañeros de camino y en la posibilidad de alcanzarla. Ahí intuimos la presencia del mismo Dios.

Nuestra misión es, en palabras de nuestros orígenes: “Piedad y Letras para la reforma de la república” (San José de Calasanz), o en las de hoy: “Evangelizar educando para hacer un mundo mejor”.

Para llevar adelante este sueño nos servimos de una serie de órganos y un estilo de funcionamiento.

Los fundadores inicial y actuales promotores son las demarcaciones y fraternidades escolapias de unos cuantos lugares y países.

La historia de Itaka - Escolapios comienza para las Escuelas Pías en 1593, para la primera Itaka en 1985 y para la Fundación en 2001.

Breve presentación de los fundadores

Son inicialmente dos las entidades fundadoras: las Escuelas Pías de Emaús y la Comunidad de ITAKA – Fraternidad Escolapia. Hoy las entidades que sustentan esta Fundación son más amplias.

ESCUELAS PÍAS DE EMAÚS

San José de Calasanz comenzaba (1597) en Roma la primera escuela popular y gratuita de toda Europa. La situación de los niños, sin futuro, le toca el corazón y le cambia la vida. Aquella aventura cautiva el corazón de otras personas que se le suman. Creará entonces las Escuelas Pías como Orden Religiosa (1622) para dar continuidad a esta tarea.

Los Escolapios, unos 1.500 religiosos en este momento, están extendidos en 35 países con 231 casas. Cuentan con 151 centros educativos que atienden a más de 115 mil alumnos. Cuidan pastoralmente a 84 parroquias, 136 iglesias públicas, 700 grupos de jóvenes, además de centros de formación para profesores, escuelas de padres, editoriales, casas de acogida y convivencias, centros juveniles, hogares para niños de la calle, escuelas de alfabetización de adultos, escuelas de monitores y de catequistas, movimientos juveniles, obras sociales, grupos de voluntariado, etc.

Las Escuelas Pías de Emaús alcanzan a la Comunidad Autónoma Vasca, Navarra y Andalucía. Es una de las cinco provincias que tenemos los escolapios en nuestro Estado. Su labor de desarrolla en nueve colegios (Granada, Tafalla, Tolosa, Sevilla, Bilbao, Pamplona Calasanz y Compasión, Vitoria y Córdoba), más de veinte parroquias (en Navarra), cuatro labores misioneras (en Bolivia, Brasil, Chile y Venezuela con once colegios, nueve parroquias y varias obras sociales), presencia en la misión de Japón – Filipinas, etc.

COMUNIDAD DE ITAKA – FRATERNIDAD ESCOLAPIA

Le mueve ese ideal simbolizado en la isla de Ítaca y descubren que hay un camino conjunto que recorrer junto con los escolapios para hacer realidad esa utopía en medio de nuestra tierra.

La Comunidad de ITAKA nace oficialmente en mayo de 1992 aun cuando su comienzo es en septiembre de 1991, se constituyen como Fraternidad Escolapia en 1996 y como asociación privada de fieles en 1997.

Están formadas por más de 110 personas en el momento de la Fundación, en más de diez comunidades (Bilbao, Vitoria, América). Además de la cooperación al desarrollo, está presente en barrios populares y asume diversos proyectos educativos, evangelizadores y de transformación social.

Hoy forma parte, junto con las Fraternidades de Lurberri, Tolosa, Al-Bisara y Sevilla la Fraternidad Escolapia de Emaus.

ES LA CONTINUACIÓN DE UNA LABOR PREVIA

Aunque la Fundación ITAKA – Escolapios se constituye en marzo de 2001, no tiene en esa fecha su comienzo.

La tradición de sus fundadores y la historia de las asociaciones que, de alguna manera, se pretenden incluir en esta nueva entidad nos remontan más lejos.

Esta Fundación pretende dar un salto cualitativo a la trayectoria de las asociaciones Grupo Scout Mikel Deuna (1957), ITAKA (1985), Iturralde Eskola (1986) y Haurrak (1991).

Y, por supuesto, viene muy ligada a la historia escolapia en cada uno de los lugares donde está presente. Además de los religiosos, es preciso destacar a Lurberri, Garaiz, Gazteragintza, grupos de Tolosa, movimiento juvenil Calasanz,... que con su larga trayectoria hacen posible ahora esta conjunción en una misma entidad.

ES MISIÓN COMPARTIDA DE RELIGIOSOS Y FRATERNIDADES ESCOLAPIAS

Con la entrada de otras provincias religiosas escolapias (Aragón primero, Valencia, Argentina, Venezuela, Brasil, Bolivia, Filipinas, Cameroon y otras que podrían hacerlo en un futuro) y de todas las Fraternidades Escolapias existentes en la actualidad (las cinco ya citadas y las de Valencia y Aragón) está llamada a ser una entidad de misión compartida de demarcaciones de la Orden y las Fraternidades.

Llamados a ser plataforma de misión escolapia compartida

Las dos entidades fundacionales fueron las Escuelas Pías de Vasconia y la Comunidad de ITAKA - Fraternidad escolapia. Hoy ambas realidades han cambiado sustancialmente.

Las Escuelas Pías de Vasconia han formado junto con las de Andalucía la nueva Provincia escolapia de Emaús. La Fraternidad de ITAKA, junto con la de Lurberri, la de Tolosa, Al-Bisara y Sevilla han creado la Fraternidad Escolapia de Emaús.

A la Fundación Itaka - Escolapios se han ido sumando otras demarcaciones escolapias: Aragón, Valencia, Filipinas, Brasil, Camerún, Bolivia, Venezuela, Argentina, India,...

Las Fraternidades de Valencia y Aragón se han sumado y previsiblemente otras Fraternidades escolapia que vayan naciendo se sumarán a esta Fundación.

Así, hoy las entidades que comparten misión escolapia de manera institucional son bastante más numerosas. Esto hace que Itaka - Escolapios esté llamada a ser una plataforma de misión escolapia compartida.

http://www.itakaescolapios.org/

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posted by Alforja Calasanz | 2:59 p. m.

LOS ESCOLAPIOS DE GUANABACOA

Carlos Venegas Fornías
Revolución y Cultura; 2 (III.IV, 2007) 14 - 22

Fotografía: Carlos Bruzón
Carlos Venegas Fornías

Investigador del centro Juan Marinello.

Ha publicado numerosos libros y artículo acerca de la historia de la arquitectura y el urbanismo en Cuba.

El autor nos cuenta sobre el devenir de una de las edificaciones con mayor valor patrimonial e integridad en su conservación dentro de su genero, capaz de transmitir aún un significativo mensaje

El edificio del antiguo colegio de los Escolapios de Guanabacoa se destaca por su alto valor patrimonial, la integridad de su conservación y por la capacidad de transmitir un singular y significativo mensaje dentro de los de su género.

Durante casi tres siglos sus claustros han mantenido una notable actividad docente organizada dentro de la clásica estructura de los colegios y monasterios, en torno a patios cerrados por galerías y habitaciones. Pero sin abandonar este modelo tradicional, han logrado desarrollar una valiosa secuencia arquitectónica en tiempo y espacio, adicionando cuerpos de diferentes estilos, sin superposiciones que anulen la autenticidad de las soluciones originales, inscritas cada una en un acontecer histórico distinto.

El actual conjunto permite apreciar tres etapas constructivas distribuidas sobre un amplio espacio: el convento de San Antonio de Padua de la orden de San Francisco, conocido también como el Convento de los Franciscanos de Guanabacoa (1720-1857), el Colegio de los Escolapios (1857-1942) y su Noviciado (1952-1957).


EL CONVENTO DE SAN ANTONIO

A iniciativa de los terciados franciscanos, (1) el síndico del cabildo de Guanabacoa pidió licencia en 1719 para abrir un convento de frailes de esa orden destinada a la educación de niños y jóvenes. Los franciscanos se encontraban en proceso de expansión por toda la Isla (2) y la villa era por entonces una de las poblaciones mayores de Cuba, después de Puerto Príncipe, Santiago de Cuba y Bayamo, por tanto, el establecimiento propuesto fue aceptado al año siguiente por el obispo y por el capitán general.

El cabildo cedió terreno en los bordes del núcleo poblado y se designó al fraile Alonso Sanjurjo para llevar a cabo la nueva fundación. No se tiene un testimonio concluyente de las obras realizadas entonces. En el siglo XIX se afirmaba que desde el inicio se levantó un templo sólido, de regular tamaño, de una sola nave «... con su sacristía, presbiterio, coro, campanario con frente al oriente, refectorio, cocina y habitaciones para dar clases ...», (3) del cual se conservan aún los techos correspondientes al coro, a la nave principal y al crucero, si se tienen en cuenta los rasgos que distinguen su carpintería, diferentes a los de otras ampliaciones posteriores. La similitud entre los techos de la iglesia del convento y los levantados casi al mismo tiempo en la iglesia parroquial de la población, concluida hacia 1721 por el arquitecto Alejandro Hernández, reafirman este criterio.

En 1747 se dio inicio a la construcción del primer claustro del convento como tal, con donativos de los vecinos de la villa, pero avanzó con lentitud pues aún en 1755 no se consideraba terminado. (4) Una lápida sobre los muros contiene la siguiente inscripción: ¨Día 22 de junio de 1755 a las 11 del día se remataron los arcos¨. Precisamente, la forma peraltada de estos arcos constituye una de las singularidades del convento; aparecen sostenidos sobre pilares de mampostería relativamente bajos con respecto a la altura del medio punto, efecto de contraste que resulta muy atractivo. Tal vez el comentario de la lápida encierre un alarde técnico bien cumplido en su momento y hoy inadvertido, pero digno de memoria para sus realizadores. En la galería alta, toda de madera, algunas soluciones despiertan la atención.

Allí se alternan dos tipos de pies derechos sobre los cuales descansan las pendientes de la cubierta de tejas criollas: uno de estos más elaborado, con el fuste torneado en forma de husos, imitando en gran escala los balaustres de las rejas o balcones; los otros, muy simples y escuadrados como era común. No hay huella que indique que provengan de una sustitución posterior, y se alternan ordenadamente. Otros pies derechos tallados de forma semejante se encuentran también por estos mismos años de la construcción del convento, en algunas casas de la ciudad de La Habana. En realidad, se trata de un motivo de la tradición mudéjar enriquecido bajo la influencia y las libertades creativas despertadas por el barroco, o bien, una reelaboración debida a iniciativas artesanales asumidas con el paso del tiempo.

El patio del convento ha llamado la atención de los historiadores por las soluciones antes descritas. Joaquín Weiss lo consideraba como una anticipación del estilo de las misiones franciscanas de Nuevo México, algo más tardías en su aparición:

El claustro es decididamente lo más substancial, arquitectónicamente, de este viejo convento. En él las altas arcadas de medio punto, sencillamente repelladas y encaladas como en las misiones californianas, y la galería alta de madera, de menor puntal, en cuyos pies derechos y barandas el experto tornero fijó siluetas complicadas y nerviosas, ofrecen un agradable contraste de formas, proporciones y materiales, exaltado por el color: el blanco de la arquería, el verde aplicado al maderamen del piso alto, el rojo del voluminoso tejado, y el verde de la vegetación, entre la que se yerguen las palmas reales, imprimiendo un matiz paisajista al conjunto. (5)

Concluido el convento, se llevaron a cabo a partir de 1788 obras importantes para ampliar la iglesia. La primera de ellas fue la construcción de una nueva fachada, en línea con la pared o muro exterior del claustro, con su torre lateral y coro alto; todo lo cual implicaba una ampliación de la iglesia hacia el frente.

Estas obras han sido atribuidas al constructor José Perera, el mismo que pocos años antes había edificado la iglesia de la ciudad de Santa María del Rosario. En ambas Perera utilizó un sereno diseño de fachadas con dos niveles de órdenes superpuestos de pilastras poco resaltadas y limpias de decoración aplicada. Un tímido barroquismo aparece en el remate superior de los templos con una curva amplia. El mismo estilo desornamentado de fachada ha sido observado en otros templos de Cuba en el siglo XVIII, acompañando cubiertas mudéjares, y, en general, ha sido descrito en otras iglesias de los territorios coloniales hispanos que rodean el mar Caribe. El historiador Diego Angulo Iñiguez, en su capítulo dedicado a las iglesias cubanas, relaciona la fachada de San Francisco con la de la Candelaria en Guanabacoa, así como con la de San Francisco de Paula en La Habana. Después de describir el claustro del convento de modo similar a Weiss —lo consideraba como el patio colonial de más carácter existente en Cuba—, Angulo reparaba en la sobriedad decorativa de su fachada y de su frontón mixtilíneo. (6) La segunda parte de las obras de ampliación de la iglesia fue promovida por la iniciativa de los terciarios franciscanos para hacer su capilla, quienes terminaron por agregar una nave lateral a este fin, comunicada con arcos con la principal, la cual estaba a punto de terminarse en 1796 y no fue concluida hasta 1806.

En 1797 la vida del convento cambió de ritmo con la llegada de los franciscanos recoletos, que rescataban la ortodoxia de las disciplinas de la orden y ciertas condiciones de clausura. Los nuevos frailes eliminaron la docencia, delimitaron el convento con un muro exterior, colocando en una de sus esquinas una hornacina aún conservada, con una imagen de San Antonio, y ampliaron la iglesia hacia el fondo, transformando la antigua sacristía en altar mayor y levantando una nueva de dos planta; el presbiterio original quedó como un crucero. Esta última y tercera parte de la ampliación de la Iglesia se concluyó hacia 1809. En estas obras continuaba predominando el mudejarismo constructivo, sobre todo en las cubiertas de artesonados: la nave lateral con harneruelo y tirantes de simples lacerías; el presbiterio, con artesonado y ventanas con celosías en forma de tribunas. (7)

Al terminarse este conjunto de ampliaciones, el convento quedó caracterizado por la presencia mudéjar en la carpintería constructiva, la vistosa fachada de piedra de la iglesia frente a un amplio atrio, y el hermoso claustro. En lo adelante permanecerá por muchos años sin modificaciones, más bien sumido en la inactividad y la decadencia, a causa de los cambios que el siglo XIX trajo para la vida monástica con el ascenso de las ideas liberales en Europa y América. La secularización de los conventos fue decretada por vez primera en el período constitucional de 1820, y se aplicó en la Isla. Pero en 1824, el convento de Guanabacoa había restablecido su comunidad como otros, ya restaurado el antiguo régimen monárquico en España. En 1835 un período nuevo de auge liberal se instaló y el estado español dictó leyes de extinción de las órdenes religiosas, las leyes de Mendizábal, que no se aplicaron en Cuba hasta 1841, y sin afectar a las órdenes femeninas. En ese año los frailes franciscanos que por su edad o estado de salud no abandonaron el país o no se secularizaron, fueron recogidos en el convento de San Antonio de Guanabacoa, sin hacer vida comunitaria y sostenidos con pensiones de la Real Hacienda que se había incautado los bienes de los regulares, pero sin venderlos a particulares, como sucedió en la metrópoli.

En el convento vivieron desde entonces algunos franciscanos viejos y enfermos. La torre fue derribada en 1846, después de haber sido dañada por un huracán. En este ambiente de deterioro y abandono se destacó la presencia de dos hombres de elevada espiritualidad.

Uno de ellos fue el gaditano Ignacio Moreno y Rapallo. Había emigrado joven, a principios del siglo XIX, hacia La Habana, buscando fortuna para sostener a sus padres en la península, y aquí se hizo comerciante. Fallecidos estos, tomó los hábitos como fray Ignacio del Corazón de Jesús y pasó con los demás hacia el convento de Guanabacoa, oficiando en la cercana ermita de Potosí. Se dedicó a la práctica de la virtud y llevó una vida de prestigio en la localidad, por lo cual se le llamó el Padre Santo hasta su muerte en 1850.

El otro, Andrés Facundo Cristo de los Dolores Petit, era un terciario dominico, mulato, que habitaba con los frailes en el convento, usaba sandalias y recogía limosnas para ayudarlos. Andrés Petit fue además isué de la potencia ñáñiga Bakoko, famoso por haber iniciado a hombres blancos en los misterios abakuá y conocido como ¨el ñáñigo que vendió el secreto a los blancos por ochenta onzas de oro¨, aunque en realidad lo hizo para proteger a algunos de ellos que conspiraban contra España y para fortalecer la secta. (8)

La figura de Petit está envuelta en fábulas. Era un mayombero con éxito en sus curaciones y en el ejercicio de la adivinación. Se decía que leía el pensamiento, y que había visitado al Papa y que éste bendijo su bastón. Fundó la Regla Kimbisa en la parroquia del Santo Cristo del Buen Viaje, templo de raigambre franciscana por la adoración al Cristo de ese nombre, alias Kimbisa o ¨Quien vence¨. La Regla fue un modelo de santería o sincretismo muy acabado y divulgado en toda la Isla, mezcla de espiritismo, catolicismo y cultos africanos. La presencia de Petit en Guanabacoa puede haber influido en ese carácter de meca de la santería que aún acompaña a la población.


EL COLEGIO DE LOS ESCOLAPIOS

En el siglo XIX, en medio de una crisis general de la vida monacal con el derrumbe de las monarquías y el ascenso de las repúblicas laicas, miembros de la orden de los Escolapios o padres calasancios, buscaron una salida o misión hacia el futuro a través de América, que se convertía nuevamente en una tierra de promisión para la expansión del catolicismo: algo similar a lo sucedido en el siglo XVI.

La Isla de Cuba era una colonia estratégica para estos propósitos por su papel de llave de las Américas, aún en poder de España, una monarquía católica que mantenía vigente el Real Patronato. El amplio campo americano se abría ante órdenes que como los Escolapios tenían por objetivo la educación, y Cuba era una puerta o punto de apoyo para la expansión de la docencia católica cuando tantos colegios se le cerraban en Europa. Desde esta perspectiva actuaba el obispo de Santiago de Cuba, nombrado en 1851: José Maria Claret, más tarde confesor de la reina Isabel II, y santo.

Para los gobernantes coloniales, en medio del auge del movimiento anexionista hacia Estados Unidos, la educación de las nuevas generaciones con sentimientos de fidelidad hacia España era un objetivo a lograr, especialmente para el general José Gutiérrez de la Concha, que temía la influencia de los colegios privados, como el de José de la Luz y Caballero, entre la juventud criolla acomodada, y la atracción que ejercían los estudios en el extranjero.

Cediendo a informes del general Concha y del obispo Claret sobre el pésimo estado de la educación pública en la Isla, la Reina dictó una real cédula en 1852 que autorizaba la introducción en Cuba de congregaciones religiosas docentes, algo muy dentro del espíritu del Concordato, siendo los Escolapios unos de los primeros en arribar, en 1857.

Para el Gobernador, preocupado por extender la educación primaria, la llegada de la orden significaba la oportunidad de poner en práctica un acariciado proyecto para la reforma educacional: la fundación de una Escuela Normal para preparar maestros con destino a las escuelas públicas de los numerosos pueblos rurales de la Isla. Con el fin de obtener un apoyo de la administración colonial, los escolapios aceptaron este desvío inesperado de su intención original que era el establecimiento de sus escuelas pías.

La Real Hacienda les entregó a los padres fundadores el antiguo convento de San Antonio y trasladó a los pocos frailes franciscanos que permanecían recogidos en él hacia el de San Agustín en La Habana. La elección fue bien acogida en general. Guanabacoa era por esos años una población de unas quince o veinte mil personas, más bien pobres, a sólo veinte minutos de viaje de la capital por tren y barcos; con un emplazamiento sano y elevado que era utilizado como sitio de veraneo por muchas familias habaneras. Resultaba más conveniente para un internado que el ambiente de La Habana.

Los normalistas fueron pensionados por los distintos ayuntamientos del país, y la Escuela Normal estuvo abierta diez años, hasta 1868, en que cerró sus aulas porque los ayuntamientos no continuaron pagando las pensiones de los alumnos, después de haber expedido ciento treinta y tres títulos correspondientes a los primeros maestros graduados en la Isla. La Normal y su escuela pública anexa, destinada a las prácticas, fueron alojadas en un pabellón de dos plantas construido a ese fin por el ingeniero militar Juan Modet con un fondo de cincuenta mil pesos dado por la Hacienda, y adicionado al claustro existente, que se dedicó a la vida de la comunidad. (9)

Al desaparecer la escuela, y en medio de una crisis social debida al estallido de la primera guerra de independencia y al derrocamiento de la Reina, los padres emprendieron la tarea de abrir la Escuela Pía, para lo cual estaban autorizados, pues ese había sido el propósito inicial de su establecimiento, con capacidad para internos y un aula gratuita, tal como existían en la península. Resulta asombroso lo exitoso de la obra, en circunstancias económicas difíciles y sólo con los recursos recaudados por la orden.

En 1869 comenzaron con la enseñanza primaria; al año siguiente, la segunda enseñanza, y en 1871 ya contaban con doscientos internos. La transformación de la estructura existente en un nuevo claustro para el colegio parece haberse iniciado por entonces, entre 1871 y 1875, con el incentivo de los rendimientos de un bazar efectuado en 1872. Las obras comenzaron a partir del pabellón de los normalistas, que fue asimilado como el ala norte de un edificio de cuatro lados, cerrado en torno a un patio mayor que el del convento contiguo, de aspecto más sólido y moderno, símbolo de un nuevo contenido social de nuevos tiempos. El claustro viejo continuó siendo el de la vida de los sacerdotes en común, y el nuevo fue para los alumnos internos y sus aulas.

Si se compara el nuevo claustro con el antiguo, se advierten ciertas relaciones de identidad y ruptura que pueden resultar significativas como un contrapunto intencional entre los mismos. El claustro del convento franciscano tenía una planta baja con pilares y arcos de mampostería, que sostenía una galería superior de pies derechos de madera tallada, de aspecto más ligero. En el nuevo claustro diseñado por los padres escolapios, esta relación se mantuvo, o mejor dicho, se acentuó el contraste, con un patio de arcadas bajas y potentes, casi soterrado, sobre el cual se levantaban airosos y esbeltos los pies derechos de hierro fundido de dos corredores altos. Pero el empleo de estos soportes adquirió entonces un contenido de modernidad evidente, en tácita comparación con los del claustro viejo, muy de acuerdo con el sentido de renovación docente que ostentaba la escuela pía de Guanabacoa.

Es difícil establecer una exacta datación cronológica de la construcción de este nuevo cuerpo del Colegio, el de mayor capacidad dentro del conjunto y el cual llegó a tener una destacada presencia. Se ha atribuido la dirección de las obras del mismo a partir de 1871 al padre Ramón Querol, valenciano, y con habilidades para la albañilería y la arquitectura. Diseñó los altares mayores de las iglesias habaneras de San Agustín y de la Merced y se afirma que «... hizo los planes del que había de ser gran Colegio en aquel tiempo y lo sigue siendo aún en los nuestros actuales.» (10)

De todos modos, ya en 1881 no cabe duda de que las obras del mismo habían alcanzado un nivel destacado. En ese año apareció publicado en una revista dedicada a recoger los avances de la cultura en España y sus colonias, un grabado del colegio tal como lo apreciamos hoy, si exceptuamos la fachada neogótica de la iglesia y otros detalles. (11) Al mismo tiempo, un texto editado por la orden describe el conjunto con «Anchos y cómodos patios de juego, plantados de árboles, completos y magníficos gabinetes de Física, laboratorio de Química y Museo de Historia Natural, preciosos modelos para Dibujo y Pintura, Gimnasio sin rival, excelentes baños y espaciosa natatoria …». (12) Es probable que el grabado representara en gran parte un proyecto y no una realidad construida totalmente, y tal vez fue realizado por el mismo padre Querol, pero lo cierto es que debe haber servido de guía a las obras posteriores, como la espadaña de arcos apuntados, construida en 1884, igual a la que muestra el grabado, y que tanto ha llamado la atención por su sobrio diseño. La vigencia de este plan recogido en el grabado de 1881, debe haber alcanzado incluso las reconstrucciones de 1908, posteriores a un incendio que causó grandes daños en el cuerpo principal del colegio.
A este proceso progresivo de mejoramiento material parece aludir la descripción del poeta Julián del Casal publicada en 1890, con una sensible percepción del paisaje y del conjunto:

El edificio del colegio, de construcción sólida, de forma elevada y de aspecto severo, ha sido restaurado en los últimos años. Tiene un sello especial, una fisonomía característica, antigua y moderna a la vez, que contrasta con la desoladora tristeza de los ruinosos edificios de la vieja población. Viéndolo aparecer en medio de aquellas calles inmundas, a la vuelta de una esquina próxima a la estación, al lado de la sombría iglesia parroquial y frente a un parque yermo, solitario y oscuro; se siente un gozo secreto, un estremecimiento voluptuoso y una sensación de profunda alegría, comparada solamente a la que experimenta el peregrino al encontrarse de repente, en mitad del sendero cubierto de escollos y rodeado de abismos, un santuario risueño, donde podrá olvidar las angustias de la jornada, recobrar las fuerzas perdidas y encomendarse a los dioses tutelares. (13)

Casal también alude a la excelencia del plantel y enumera gabinetes, sala de museo, salones, y señala cómo de su seno iban saliendo en esos años muchas de las celebridades intelectuales del país. No sería posible en este artículo confeccionar la lista de personalidades relacionadas con el mismo, pero es conveniente establecer que a pesar de los presupuestos ideológicos colonialistas de que partió la reforma de la enseñanza y la presencia de los colegios de la orden en Cuba al mediar el siglo XIX, estos no parecen haber tenido un gran efecto en la vida política: ya instaurada la república y eliminado el dominio de España, los padres escolapios pudieron contar entre sus egresados a ciento catorce miembros del ejército libertador. (14)


UN PARÉNTESIS CATALÁN

Las Escuelas Pías de Cuba fueron incorporadas desde 1871 a la provincia de la orden establecida en Cataluña. Desde el inicio los frailes catalanes desempeñaron un panel esencial en el colegio de Guanabacoa. El fundador, Bernardo Collazo, era habanero, pero había estudiado y tomado sus hábitos en Barcelona. En los años de la Escuela Normal, de los veintinueve profesores que pasaron por ella, doce eran catalanes, y en 1871, de once sacerdotes siete eran catalanes.

Por esos mismos años, inició sus viajes a La Habana una de las glorias del renacimiento de la literatura catalana, el padre Jacinto Verdaguer y Santaló, el cual debió ser acogido por sus compatriotas establecidos en el colegio de Guanabacoa con esa misma alegría que experimentara Casal posteriormente. Verdaguer, sacerdote desde 1870, había pasado a Barcelona a recuperar su salud, y allí entró como capellán de la Compañía Trasatlántica y viajó en los vapores «Antonio López Guipúzcoa» y «Ciudad Condal» con los que atravesó varias veces el Atlántico hasta 1875. (15)

El célebre poeta venía escribiendo desde 1866 su poema épico La Atlántida. Su contacto con el mar, a bordo de los barcos que conducían a Cuba a los soldados españoles que tendrían que enfrentar la guerra de independencia, debe haber estimulado el ánimo de un creador que rememoraba en su obra las pasadas glorías de Colón, precisamente cuando la vieja metrópoli española trataba de detener el ocaso definitivo de su imperio americano. Verdaguer recibió el premio de los Juegos Florales por su poema en 1877, y el elogio de la crítica europea. Un ejemplar del mismo fue enviado por el autor a los escolapios de Guanabacoa, de quienes había sido huésped y en cuyos claustros encontró tal vez descanso para continuar su escritura.

Del mismo modo, ya en el siglo siguiente, otros paisanos de los frailes fueron bien acogidos allí. El tenor Hipólito Lázaro cantó «Celeste Aída», como lo hacía en el Liceo de Barcelona; el violincelista Xavier Cugat dio una clase práctica, y el pintor Luís Graner pintó por encargo del colegio un lienzo modernista del Sagrado Corazón de Jesús.


EL NOVICIADO Y EPÍLOGO

En 1957, en pleno auge de las fiestas del centenario de la orden en Cuba y de su colegio, el conjunto edilicio de Guanabacoa experimentó su última ampliación con un nuevo claustro para la inauguración del noviciado realizada ese año por el cardenal Manuel Arteaga. (17)

A estas alturas el edificio original del convento ya tenía un valor arquitectónico reconocido en publicaciones históricas y asumía un valor de símbolo para los mismos escolapios. Por este motivo, el noviciado y su patio se inspiraron en el antiguo claustro de San Antonio. El arquitecto Eloy Norman proyectó una versión basada en el mismo, pero en estilo contemporáneo, con placas de hormigón armado, y un diseño funcional. Los arcos, parabólicos, buscaron un efecto semejante a los antiguos y, del mismo modo, la composición formal de la galería alta con elementos constructivos modernos. La nueva adición del noviciado dentro del amplio radio del territorio de que se disponía vino a ser el tercer y último claustro, con el que se cerraba el ciclo arquitectónico con una especie de regreso simbólico al núcleo original. Entre las obras de su estilo, clasificado como un neocolonial moderno no historicista sino más bien de corte racionalista, el Noviciado ocupa un lugar destacado en estos años por su expresividad.

En este estado fue alcanzado el Colegio por la intervención de los colegios privados después del triunfo de la Revolución. La orden mantuvo bajo su propiedad la iglesia y el noviciado, mientras los otros claustros pasaron al Estado, como antaño había sucedido durante la exclaustración. La función docente no ha abandonado el edificio donde actualmente radica un complejo de escuelas de importancia para la localidad. Después de haber sido restaurado en el año 2002 se encuentra ocupado por dos escuelas primarias, una secundaria, un centro de documentación y la sede de la Universidad para Adultos. La docencia ha perpetuado su presencia en el antiguo colegio y aún alienta su memoria.

Notas.

1. Los terciarios constituyeron agrupaciones de laicos anexas a las órdenes religiosas y a sus templos.
2. Gran parte de las energías acumuladas por los frailes de la provincia eclesiástica de Santa Elena, que abarcaba a cuba y a La Florida, se concentró en el siglo XVIII en la Isla, y a fines de ese siglo se desvió hacia la colonización del norte de México.
3. El cabildo entregó a los primeros frailes unas doscientas varas cuadradas de terreno, espacio que debió ser aumentado muy pronto, pues la iglesia fue orientada con gran amplitud siguiendo la dirección litúrgica de los templos católicos, de levante a poniente. sobre la historia del convento ver Cayetano Núñez de Villavicencio, «Noticias históricas de la villa de la Asunción de Guanabacoa», Los tres primeros historiadores de la Isla de cuba, Tomo 1, Habana, 1876, pp. 633-39.
4. El Obispo Morell de Santa cruz durante su visita de ese año describía el templo como una nave de treinta y cuatro varas de largo, por diez de ancho y nueve y media de alto, con coro, sacristía, ocho altares y un órgano; en cambio, el convento «... aún no está perfeccionado: trátase de ello con celdería y oficina altas y bajas.» Pedro Morell de Santa cruz, La visita pastoral, La Habana: Editorial de ciencias Sociales, 1985, p. 40.
5. Weiss, Joaquín. La Arquitectura colonial cubana. La Habana-Sevilla, 1996, pág. 284.
6. Historia del Arte Hispanoamericano. Tomo III. Barcelona: Salvat, 1956, pág. 120.
7. El investigador Pedro Herrera López ha establecido con rigor estas sucesivas transformaciones en su artículo «La iglesia y convento de Nuestra Señora del Sagrado corazón de Jesús y San Antonio. (Los Escolapios),» en Palabra Nueva. No. 14. La Habana, junio de 1993.
8. La información sobre Petit ha sido tomada de Lydia cabrera y su libro La Regla Kimbisa del Santo cristo del Buen Viaje, Miami, 1986.
9. La documentación existente en el Archivo del Arzobispado de la Habana sobre los escolapios es abundante en datos de presupuestos y obras. El primer presupuesto de 1859 para habilitar el convento fue de doce mil pesos, más tarde se concluyó el pabellón en 1861 a un costo de veintiséis mil pesos, y al año siguiente se amplió el espacio del conjunto con la compra de tres casas y terrenos adyacentes. También se invirtieron algunos miles de pesos en equipamientos docentes, en acondicionar un jardín botánico y en libros de ciencias. Legajo 10, Ordenes y congregaciones.
10. Galofre, Modesto. Notas históricas de la fundación de la Escuela Normal. Habana, 1951, pág. 82. Querol envió desde España casi al final de su larga vida en 1906, una carta acompañada de un croquis donde establecía las etapas constructivas del conjunto.
11. «colegio de los Escolapios. Escuelas Pías de Guanabacoa.» La Ilustración Española y Americana. Año XXV, No. XXIX. Madrid, 8 de agosto de 1881, pág. 77 y 76.
12. Colegio de las Escuelas Pías de Guanabacoa. Habana, 1881.
13. Casal, Julián del. «Academia calasancia». Prosa. Tomo II. La Habana: Editorial Letras cubanas. 1979, pág. 81.
14. Memoria del centenario de las Escuelas Pías. Cuba, 1957.
15. Segura Soriano, Isabel. Viatgers catalans al carib: cuba. Barcelona, 1977, pág. 21.
16. Con anterioridad, en 1942, se había inaugurado una obra nueva en el edificio del colegio que consistía en la ampliación de un ala del mismo según el diseño de los arquitectos Cristóbal Martínez Márquez y Jorge Luís Diviñó, con salón de teatro, club, duchas, y dormitorios. Escolapios de Guanabacoa. Memoria. (1942-1943) Habana, 1943.
17. Para el estado del convento ver Restauración del convento de San Antonio de Guanabacoa, trabajo realizado en 1995 por un equipo del CENCREM, en el archivo de esta institución.

Gentileza de Rodolfo Robert

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posted by Alforja Calasanz | 11:10 a. m.

Colegio Nazareno, Roma

San Juan Bosco
escribe al P. Alejandro Cecucci,
Rector del colegio Nazareno, de Roma.

Turín, 26 de septiembre de 1867.

Carísimo P. Rector:

Cuan vivos y sinceros fueron mis sentimientos de alegría y complacencia cuando visite vuestro Nazareno, lo son ahora de amargura y dolor al enterarme de la terrible desgracia que ha herido a la ciudad de Albano, en donde personal y alumnado del mismo colegio se retiraban, para templar los ardores del estío romano, a la espléndida mansión que ahí tenéis. No acierto a deciros, amigo mío, cuán hondamente me llega al corazón tan infausta nueva, por lo que ella es y porque comprendía que, si os veis en la triste necesidad de cerrar el colegio (quod Deus avertat), ¡cuantos frutos de sabiduría y de virtud se iban a perder! Pero rehaciéndome de mi abatimiento, al pensar en las próvidas instituciones, en la excelente disciplina que regula vuestro colegio y también en sus gloriosas tradiciones, y en las tan sabias y amorosas normas que lo gobiernan, tanto en la parte educativa como en la científica, motivos tuve para consolarme; y al temor sucedió pronto la esperanza de un venturoso porvenir, pues cuando lo visité y estudie de cerca me pareció que nada le faltaba de lo que asegura la santa y celosa habilidad para formar el corazón y el ingenio de la juventud en la piedad y en las letras.

¿Y que diré del local magnifico, espacioso, ventilado, como que reside en uno de los puntos mas elevados del centro de Roma, al cual añaden valor las nuevas salas, la enfermería y otros útiles ornatos con que lo habéis recientemente enriquecido, no sin grandes sacrificios por parte vuestra?

Pero esto valdría poco si en mis frecuentes visitas al Nazareno no hubiera admirado, sobre todo, la índole, rescatada (- sic - ¿recatada?), si, pero desenvuelta y festiva, de vuestros alumnos que revelaban claramente, en la fisonomía de cada uno, los benévolos y afectuosos sentimientos de un ánimo sinceramente bueno, sin oropel ni ficción. Y ese corazón a flor de labios que descubrí en todos esos jovencitos, con rasgos inequívocos de cándida sencillez y de tierna amabilidad, me convenció una vez mas de cuán suave es el ejercicio de la virtud si no se impone con la severidad, sino que se insinúa con la dulzura.

También los otros requisitos de la educación civil y moral me parecieron óptimamente ordenados. Y para demostrar la plena satisfacción que experimente, ahí están las varias conversaciones que mantuve con muchas personalidades romanas y con el mismo Padre santo Pío IX, que se alegró muchísimo por el grande cariño que tiene para con el colegio. Diré también que la enseñanza no es la menor prez del Nazareno, habiendo hallado como hallasteis buenos métodos y nobles estímulos, y lo que mas importa, hombres muy competentes, que me alegré de conocer, entre los cuales me place recordar al P. Taggiasco, al P. Farnocchia, al P. Rolletta, y algunos de esclarecida fama, como el P. Chelini, cuya pérdida todavía lamenta la universidad de Bolonia, que admiró su profundo y perspicaz ingenio.

Veis, pues, amigo mío, cuán justos motivos tenéis para reconfortar el animo en medio de las desgracias que salpicaron a vuestro colegio en la desventura de Albano y cuánta esperanza debéis nutrir de que por su propia virtud recobrará fuerza y vida. Y nada digo de lo que significa el constante y bien ganado renombre que el Nazareno ha gozado hasta ahora, y el gran número de alumnos llegados de todas partes de Italia, y de los grandes hombres que ha formado. Muchos de ellos, destacadísimos por altos cargos, por conspicuos oficios, por fama de ciencia y de letras, en testimonio de preclaras virtudes, han merecido adornar con sus retratos (las) aulas del Nazareno. Y me acuerdo de aquellos días pasados en el colegio; gocé mucho contemplando los retratos de hasta cuarenta cardenales, el ultimo de los cuales era el eminentísimo cardenal Morichini, cuyo solo nombre es un esplendido elogio. Como entre los científicos y literatos vi, si mal no recuerdo, los retratos de Paradisi, de Ángelo María Ricci, Pietro Verri, Barlocci, Labindo, César Lucchesini, el senador Patrizzi, Juan Marchetti y otros de gran celebridad.

Estoy, pues, convencido, como os decía, de todas estas y otras razones barrerán de vuestro ánimo todo dolor y todo temor y que con nuevo ardor proseguiréis mereciendo bien de vuestro instituto y de la publica moral, máxime en tiempos tan tristes y calamitosos; y corresponderéis al mismo tiempo a las benéficas intenciones del sumo pontífice Pío IX, que os eligió para este escabroso y relevante cargo, y que, recordando que un día fue también él alumno de las Escuelas Pías, las ama y las protege, y señaladamente a vuestro colegio, al que ha dado, de mil maneras, solemnes testimonios de simpatía y de soberana bondad, del mismo modo que en otros tiempos honraron al Nazareno con su patrocinio y simpatías los glorioso pontífices Urbano VIII, Clemente XI, Benedicto XIV, Pío VI y Pío VII, y por último Gregorio XVI, como pude deducir por las inscripciones en mármol existentes en el colegio.

Os ruego, finalmente, os acordéis de mí y de mi pobre instituto y me conservéis siempre vuestra cara benevolencia.

Afmo. Amigo.
Don Bosco.

Nota:
Los PP. Escolapios del Nazareno tenían en la villa de Albano de “il Castelli romaní “una espaciosa quinta, donde veraneaba la mayor parte de los alumnos. Ese año Albano fue azotado por el cólera - morbo. En pocas semanas murieron 500 personas, entre ellas la reina de las Dos Sicilias y un hijo suyo y cayeron, aunque curaron, otras 500. Los padres de lo alumnos del Nazareno se apresuraron a retirar a sus hijos. Y se temía que, de contragolpe, hubiera que cerrar el Nazareno. El rector escribió a Don Bosco dejándole entender que su grande autoridad moral podría conjurar el peligro. El santo contestó con esta carta, brotada del corazón, y los padres Escolapios la difundieron en millares de ejemplares, impresos en la tipografía Calasancia, con este titulo: Carta de Don Bosco al P. Rector del Colegio Nazareno. La Carta Produjo el efecto deseado (MB VIII, 295-7).

Gentileza de Yefrín Vargas

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posted by Alforja Calasanz | 11:01 a. m.

Por una Escuela Pía Cubana de 150 años

Evocación de un aniversario escolapio
P. Juan Jaime Escobar Valencia, Sch. P.

Ahí estaba Cuba, una vez más, aplaudiendo de nuevo, diciendo entre aplausos lo que tal vez no expresan las palabras. El P. Pini nos presentaba uno a uno, y ellos, la gente venida de Guanajay, la gente humilde —todos lo son— de Guanabacoa,

los de la parroquia de San Nicolás y San Judas, los exalumnos, aplaudían y aplaudían como su forma de agradecer nuestro paso por Cuba. El P. General presidió la solemne eucaristía en la cual celebramos el sesquicentenario de la presencia escolapia en la isla. Allí, con él, solidarios con quienes han mantenido encendida contra todos los vientos la lámpara de la Orden, estuvimos los que asistimos al Encuentro de Superiores Mayores de América. Y, mientras tanto, la gente de Cuba aplaudía. Aplaudía una labor educativa escolapia de ciento cincuenta años.

Aplaudía la fidelidad de quienes, contra tantas dificultades, no han abandonado la isla y han mantenido viva la presencia de Calasanz en Cuba. Y aplaudía exigiendo sin palabras el derecho de la Iglesia, el derecho de los escolapios a educar en la Piedad y en las Letras a los niños cubanos.

No fue ésta la primera salva de aplausos cubanos que escuchamos. Unos días antes, en el marco de la misa con la que se conmemoraron los diez años de la visita de Su Santidad Juan Pablo II, escuchamos al pueblo cubano aplaudir a sus sacerdotes, a sus obispos, a su Iglesia. Pero sobre todo, en esa misma misa, después del canto de la paz, la gente aplaudió, y aplaudió de tal forma, que ese aplauso era algo más que una plegaria por la paz: era un anhelo noble, valiente, lleno de coraje por una Cuba con deseos de tener de nuevo esperanza.

Nuestro encuentro comenzó el lunes 18 de febrero. Durante ese día meditamos las reflexiones que sobre la conversión de los pastores y sobre la vida espiritual nos hizo el Cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga. Los días 19 y 20 de febrero los dedicamos a realizar un acercamiento a la realidad actual de América, teniendo como telón de fondo las cifras de la CEPAL y el documento de «Aparecida». A partir de lo anterior trabajamos por grupos y sacamos algunas conclusiones ela línea de impulsar la conversión nuestra y de nuestras comunidades y mantenernos atentos a la realidad que nos rodea. En los días siguientes dedicamos tiempo para conocer la realidad cubana y la labor de los escolapios y escolapias en la isla, tuvimos reunión por sectores y celebramos la asamblea anual de la
Fundación Calasanz para la Juventud («Calasanz Youth Foundation»).

El viernes 22 por la tarde, anduvimos por las calles de La Habana tocando un poco de su rica historia. Por las calles los cubanos, por las calles los recuerdos, por las calles Cuba buscando esperanzas. Y por esas calles y por esa Cuba, que para nosotros tiene ciento cincuenta años, pasamos como un signo de compromiso con la gente y como un gesto de fidelidad con quienes hace siglo y medio comenzaron una andadura por la isla. Fue por Cuba, por una Cuba de ciento cincuenta años, para descubrirnos a nosotros mismos discípulos del Maestro, enviados a ser misioneros en medio de los pueblos, que por sus calles busca esperanza y desde sus corazones aplaude anhelando paz y libertad.

Queda como recuerdo de este pasar por Cuba, lo que nos dijo el Cardenal Rodríguez Maradiaga:

«Hay que encontrar de nuevo nuestra vocación de discípulos que hacen discípulos en el nombre del Señor. Esto implica convertirnos para ser misioneros, sentir pasión por el Reino y transmitir esa pasión a los demás. Así, no hay que estar angustiados tanto por los códigos, las normas, las prohibiciones, sino por el anuncio gozoso del Dios que ama y nos sigue llamando a su Reino. Muchos ven a la Iglesia como un conjunto de normas. La Iglesia debe ser el lugar de las Bienaventuranzas, el lugar donde éstas se anuncian y se viven. Recobremos, pues, el fervor espiritual. Incluso cuando hay que sembrar entre lágrimas, debemos hacerlo con la fuerza interior que movió a los apóstoles y a los grandes misioneros de la Iglesia. Que nuestras vidas irradien la alegría de Cristo. Recobremos el valor y la audacia apostólica. Eso fue lo que tuvo Calasanz entre los niños pobres y esto es lo que necesitamos nosotros».

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posted by Alforja Calasanz | 10:24 a. m.

375º Aniversario de la llegada de los Escolapios a Stráz`nice

P. ´Lukasz Karpin´ski. Escolapio

El día 6 de febrero de 1633 los siete primeros Escolapios llegaron desde la cercana Nikolsburg (hoy Mikulov) a Stráz?nice, ubicada a unos 50 kilómetros. Vinieron invitados por el entonces señor de la ciudad y de sus alrededores, Franciszek Magnis. El conde Franciszek conocía muy bien a los Escolapios, porque desde su instalación en Moravia (Nikolsburg), les visitaba asiduamente en su primer colegio detrás de los Alpes. Conocía también, por correspondencia, a S. José de Calasanz. Este conocimiento se transformó en una gran simpatía de la familia Magnis hacia nuestra Orden. El hermano de Franciszek, el capuchino Walerian Magnis, fue uno de los que criticaron, de forma abierta, la supresión de la Orden.

Escribió también un libro en defensa de Calasanz. Fue justamente nuestro Padre Fundador quien dio permiso para que los Escolapios fundaran en Stráz?nice su segunda residencia, fuera de los Alpes – segunda también en Moravia –, dos años después de la fundación en Mikulov.

La historia siguió adelante en Stráz?nice. Se sucedieron muchos acontecimientos: estancia y amplia actividad del beato Pedro Casani, construcción de la nueva iglesia y escuela, fundación de la parroquia a mediados del siglo XVIII, la supresión de la escuela en el siglo XIX y, en 1950, el gobierno comunista de la época suprimió también la comunidad escolapia. Pero en 1994 los escolapios vuelven a Stráz?nice.

Los días 2 y 3 de febrero de 2008 nuestra comunidad y nuestros feligreses festejamos el 375o aniversario de la llegada de los Escolapios a este pintoresco pueblo de Moravia.Recibimos también a nuestros hermanos de Roma,Cracovia y Horn (Austria). Las celebraciones empezaron el sábado por la noche con un baile parroquial de carnaval, en la casa municipal de la cultura. Cerca de 300 personas se divirtieron al son de la música popular.Hubo también una presentación de bailes populares locales y latinoamericanos, a cargo de maestros de baile de la República Checa.

No podía faltar la degustación de los vinos de Moravia del Sur, actividad de la que fueron responsables nuestros feligreses viticultores de Stráz?nice y Petrov. El domingo por la mañana, nos reunimos en la iglesia parroquial, donde celebramos una misa solemne, que fue presidida por el P. Asistente General József Ruppert y en la que el P. Provincial de Polonia, Józef Tarnawski, pronunció la homilía. La liturgia fue embellecida por el coro parroquial y por la orquesta de cámara que interpretó “Missa brevis in F”, obra de un compositor escolapio checo del siglo XVIII.

Después de la misa y del almuerzo, en la sala de espectáculos de la escuela local de música, tuvimos la posibilidad de escuchar la ponencia titulada “Escenas de la vida de los Escolapios en Stráz?nice” y de ver la representación sobre la vida de S. José de Calasanz, realizada por los niños de Stráz?nice.
Han pasado 375 años. Esperemos que, con la ayuda de Dios, nuestros sucesores puedan continuar celebrando estas fiestas.

P. ´Lukasz Karpin´ski SchP

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posted by Alforja Calasanz | 9:55 a. m.

miércoles, abril 09, 2008

FARC – DROGAS – COSTA RICA, III.08

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posted by Alforja Calasanz | 3:23 p. m.