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Nombre: Alforja Calasanz
Ubicación: Valencia, Malvarrosa, Spain

jueves, marzo 27, 2008

Lectoescritura

… ¡Maestr@!. ¿Analfabet@ se escribe con ‘h’ o sin ‘h’?

Subvenciones, maestros y psicopedagilipollas

ARTURO PÉREZ-REVERTE
XLSemanal
16 de Marzo de 2008

Me sigue sorprendiendo que se sorprendan. O que hagan tanto paripé, cuando en realidad no les importa en absoluto. Ni a unos, ni a otros. Y eso que todo viene seguido, como las olas y las morcillas. La última – estudio internacional sobre alumnos de Primaria, o como se llame ahora – es que el número de alumnos españoles de diez años con falta de comprensión lectora se acerca al 30 por ciento. Dicho en parla normal: uno de cada tres críos no entiende un carajo de lo que lee. Y a los 18 años, dos de cada tres. Eso significa que, más o menos en la misma proporción, los zagales terminan sus estudios sin saber leer ni escribir correctamente. Las deliciosas criaturas, o sea. El báculo de nuestra vejez.

Pero tranquilos. La Junta de Andalucía toma cartas en el asunto. Fiel a la tradicional política, tan española, de subvenciones, ayudas y compras de voto, y además le regalo a usted la Chochona, la manta Paduana y el paquete de cuchillas de afeitar para el caballero, a los maestros de allí que «se comprometan a la mejora de resultados» les van a dar siete mil euros uno encima de otro. Lo que demuestra que son ellos quienes tienen la culpa: ni la Logse, ni la falta de autoridad que esa ley les arrebató, ni la añeja estupidez analfabeta de tanto delincuente psicopedagógico y psicopedagocrático, inquilino habitual, gobierne quien gobierne, del ministerio de Educación. Los malos de la película son, como sospechábamos, los infames maestros. Así que, oigan. A motivarlos, para que espabilen. Que la pretendida mejora de resultados acabe en aprobados a mansalva para trincar como sea los euros prometidos – una tentación evidente –, no se especifica, aunque se supone. Lo importante es que las estadísticas del desastre escolar se desplacen hacia otras latitudes. Y los sindicatos, claro, apoyan la iniciativa. Consideren si no la van a apoyar: ya han conseguido que a sus liberados, que llevan años sin pisar un aula, les prometan los siete mil de forma automática, por la cara. Y más ahora que, de aquí a tres años, con los nuevos planes de la puta que nos parió, un profesor de instituto ya no tendrá que saber lengua, ni historia, ni matemáticas. Le bastará con saber cómo se enseñan lengua, historia y matemáticas. Y más si curra en España: el único país del mundo donde los profesores de griego o latín enseñan inglés.

Así, felices de habernos conocido, seguimos galopando alegremente, toctoc, tocotoc, hacia la nada absoluta. Todavía hay tontos del ciruelo – y tontas del frutal que corresponda – sosteniendo imperturbables que leer en clase en voz alta no es pedagógico. Que ni siquiera leer lo es; ya que, según tales capullos, dedicar demasiado tiempo a la lectura antes de los 14 años hace que los chicos se aíslen del grupo y descuiden las actividades comunes y el buen rollito. Y eso de ir por libre en el cole es mentar la bicha; te convierte en pasto de psicólogos, psicoterapeutas y psicoterapeutos. Cada pequeño cabrón que prefiere leer en su rincón a interactuar adecuadamente en la actividad plástico-formativo-solidaria de su entorno circunflejo, por ejemplo, torpedea que el día de mañana tengamos ciudadanos aborregados, acríticos, ejemplarmente receptivos a la demagogia barata, que es lo que se busca. Mejor un bobo votando según le llenen el pesebre, que un resabiado culto que lo mismo se cisca en tus muertos y vete tú a saber.

El otro día tomé un café con mi compadre Pepe Perona – «Café, tabaco y silencio, hoy prohibidos», gruñía –, que pese a ser catedrático de Lengua Española exige que lo llamen maestro de Gramática. Le hablé de cuando, en el cole, nos disponían alrededor del aula para leer en voz alta el Quijote y otros textos, pasando a los primeros puestos quienes mejor leían. «¿Primeros puestos? – respingó mi amigo –. Ahora, ni se te ocurra. Cualquier competencia escolar traumatiza. Es como dejar que los niños varones jueguen con pistolas y no con cocinitas o Nancys. Te convierte en xenófobo, machista, asesino en serie y cosas así». Luego me ilustró con algunas experiencias personales: una universitaria que lee siguiendo con el dedo las líneas del texto, otro que mueve los labios y la cabeza casi deletreando palabras… «El próximo curso – concluyó – voy a empezar mis clases universitarias con un dictado: Una tarde parda y fría de invierno. Punto. Los colegiales estudian. Punto. Monotonía de lluvia tras los cristales. Después, tras corregir las faltas de ortografía, mandaré escribir cien veces: Analfabeto se escribe sin hache; y luego, lectura en voz alta: En un lugar de la Mancha , etcétera». Lo miré, divertido. «¿Lo sabe tu rector?». Asintió el maestro de Gramática. «¿Y qué dice al respecto?». Sonreía mi amigo, malévolo y feliz, encantado con la idea; y pensé que así debió de sonreír Sansón entre los filisteos. «Dice que me van a crucificar.»

Cortesía Paco Mulet

Vocaciones Escolapias en Estados Unidos

José P. Burgués. Escolapio

Navegar Juntos - Boletín quincenal del ICCE-América

En 1985 fue ordenado sacerdote el P. David Powers, que ha sido Provincial de los Estados Unidos desde 1999 hasta 2007. En 1992, el P. James Shea, que es Director del colegio de Devon. Desde entonces no había habido más profesiones religiosas en la provincia. Hasta el año 2004, en el que cuatro jóvenes hispanos hicieron su primera profesión. Hoy en la Provincia de Estados Unidos hay 7 juniores, 4 novicios y 6 postulantes. Todos hispanos: 11 son de México, 3 de Guatemala, 1 de Colombia, 1 de Nicaragua, 1 de El Salvador.

Los primeros Escolapios que vinieron a los Estados Unidos se esforzaron en conseguir vocaciones nativas. Sabían muy bien que de sus provincias nativas (Hungría y Polonia principalmente) no iban a recibir muchos refuerzos, y que para poder mantener la presencia escolapia en USA debían conseguirlas ellos mismos aquí: “triunfar o morir”, fue su lema. Ya en 1951, cuando ni siquiera tenían una casa propia, editaron el primer folleto vocacional, con 5.000 copias, un esfuerzo bien notable en aquella época. Y ciertamente vocaciones llegaron. Además de los 8 Padres nativos americanos en activo, hay uno difunto, 18 que dejaron después de profesar, y algunos de ellos después de ordenarse, y 15 novicios que no llegaron a profesar, más un numero semejante de candidatos que no llegaron a entrar en el noviciado. Hay indudablemente un esfuerzo para conseguir vocaciones nativas, no siempre acompañado por el mismo esfuerzo para formarlas después. Hay también la crisis postconciliar, que ha afectado negativamente a todas las Congregaciones religiosas en Estados Unidos (como en Europa).

Los religiosos que llegaron a USA en el siglo XIX o primera mitad del XX conocieron la bonanza vocacional y pudieron crecer antes de la crisis. Pero nuestra historia es la nuestra, y nada podemos hacer para cambiarla.

Cuando el P. David Powers fue elegido Provincial, dio un paso decisivo: en lugar de buscar únicamente vocaciones nativas, decidió imitar a los Hermanos de California, que iban recibiendo abundantes vocaciones hispanas. De acuerdo con el P. Mario Vizcaíno, bien situado en el SEPI de Miami para conocer potenciales candidatos, abrió las puertas del postulantado a jóvenes hispanos comprometidos en grupos parroquiales, sin tener en cuenta la formación anterior o su situación legal. Y desde entonces en Miami siempre ha habido seminaristas Escolapios. Y el futuro de la Provincia empieza a tener otro color. Verde esperanza. Y moreno hispano. En estos momentos se está construyendo el postulantado en Miami con el fin de crear un ambiente lo más favorable posible para la formación de los candidatos.

Otro cambio estratégico ha sido el dedicar una persona capaz y experimentada como el P. Alberto Moreno al cargo de la tarea vocacional y formativa en Miami. Él sigue atentamente a los potenciales candidatos, organiza convivencias vocacionales, y se ocupa de la formación de los postulantes que vienen a vivir aquí. Todavía hay carencias en el proceso vocacional y formativo americano, pero se puede decir sin lugar a dudas que en los últimos años se han dado unos cuantos pasos en la dirección correcta.

Mi reflexión final podría ser: cuando hay un problema, siempre hay al menos una solución. Lo que hace falta es tener la voluntad de buscarla y ponerla en marcha. En la Orden tenemos un problema de vocaciones, pero también hay soluciones, si se buscan.

José P. Burgués. Sch.P.

FRAGATINO - Lenguas Aragonesas

Habla de Fraga
Gran Enciclopedia Aragonesa

Habla utilizada en la capital del Bajo Cinca, en Miralsot y La Lleitera.

Se trata de un catalán de frontera, desconectado cultural y lingüísticamente de Cataluña, por lo que el avance del castellano es patente, sobre todo en cuanto a léxico y, en particular, a neologismos, característica común a la mayor parte de pueblos de la franja catalano-aragonesa. (Catalán de Aragón, frontera catalano- aragonesa.).

La conciencia de catalano-parlantes ha aumentado grandemente desde los años 80 gracias a instituciones culturales como el Institut d´Estudis del Baix Cinca, que se encarga de la protección y difusión de la lengua y las tradiciones culturales de la zona.

Las líneas morfosintácticas se mueven dentro de las coordenadas del catalán occidental. Las características que le diferencian de la zona y aun de los pueblos limítrofes son, principalmente, fonéticas.

Entre ellas,

la diptongación en eu- de la sílaba libre inicial átona o- (euvella, euliva, eulorar);

la sustitución sistemática de a- inicial átona por e- (esquena, esperar, escoltar);

el mantenimiento de ciertas formas antiguas comunes al ribagorzano (maití, lleit, guareit);

la solución en -o de los nombres y apodos familiares (Jovero, Salamono, Sansono, Arnono);

la palatalización de l tras b, g, p, f, k (bllat, gllera, plloure, fllama, cllau), también común con el ribagorzano (el límite de esta palatalización se halla a unos 6 km., en Torrente de Cinca);

es fija la pérdida de -b- intervocálica en el pretérito imperfecto de indicativo de los verbos de la 1.ª conjugación (somia[b]a, conrea[b]a, sopa[b]a);

constante es, asimismo, la desaparición de la -d- intervocálica de los participios de la 1.ª conjugación (trenca[d]a, enceta[d]a, llaura[d]a);

las formas infijas en -isk- de los verbos acabados en -ir (patisco, euferisco, afegisco);

la palatalización de l ante velar g, en el presente de subjuntivo de ciertos verbos (dollgue, callgue, vallgue).

El proceso degenerativo que sufría el habla en los años 80, ha sido detenido mediante el trabajo realizado por el anteriormente nombrado Institut d´Estudis del Baix Cinca, así como otros varios grupos interesados en el problema (AFRAGA, Institut d´Estudis Fragatins), cuyas líneas de actuación pasan por una intensa labor de investigación y recuperación de raíces (diccionario, refranero), y la más completa normalización de su uso.

Bibliografía:

Galán, Josep: Estudis Lèxics de la parla de Fraga, I, II y III; Fraga, AFRAGA, 1985-1987.
Id.: Refranyer fragatí; Fraga, Ayuntamiento, 1987. Id.: Les cançons de la nostra gent; Zaragoza, D.G.A., 1993.

Los Escolapios de Cuba

P. Francesc Fuster
Rector de la UCC
Nº 66, 2ªq marzo de 2008
Año 4, Etapa II

Después de mis experiencias de alto nivel social e intelectual que motivó mi viaje a Cuba, me recogieron mis Hermanos Escolapios y me llevaron a la realidad de los barrios. Guanabacoa es una ciudad cerca de La Habana donde nuestros Hermanos continúan su presencia desde hace 150 años.

La Casa de la Comunidad es polivalente; tiene un claustro de esparcimiento, despachos-aulas, carpintería-cochera, cocina-comedor, habitaciones, y en estos espacios se realizan multitud de actividades formativas, ludotecas, cursos de Microsoft, de idiomas, de humanidades, biblioteca y todo ello de forma libre, gratuita y abierta a toda la población de Guanabacoa. Todo ello con la orientación y dirección de los PP. Eduardo Pini, Luis Felipe Leyva y Ángel Cuevas, y la colaboración incondicional de profesionales laicos cubanos.

El P. Ángel Cuevas es el Párroco de la Parroquia de S. Nicolás y S. Judas en una barriada de La Habana de aspecto envejecido y pobre. El P. Cuevas, como normalmente se le nombra, además de su servicio pastoral a su parroquia, es el Director del Centro María Reina, que imparte estudios eclesiásticos y que pertenece a la Orden de los Jesuitas, pero asisten jóvenes de distintas Ordenes religiosas; el P. Luis Felipe es profesor de dicho Instituto María Reina.

Nuestra Universidad Cristóbal Colón está comprometida, con convenios, en la formación de los cursos y talleres que se dan en Guanabacoa y María Reina. No puedo olvidar en este panorama de los Escolapios de Cuba, la presencia escolapia en Guanajay del P. Francesc Carreró y la Comunidad de 3 Madres Escolapias que se desviven por animar la pastoral de la parroquia y promover formación en la población de Guanajay.

Este pequeño grupo de Escolapios y Escolapias en Cuba, se desempeña en los ámbitos pedagógico, asistencial, pastoral y de colaboración con instituciones eclesiales. Su presencia en cada uno de estos ámbitos es muy querida por la población cubana por su austeridad, servicio y acogida; en mi caso personal, me sentí en casa entre Hermanos.

No quiero pasar por alto la reunión de Superiores Mayores de América, de nuestra Orden, que con motivo de los 150 años de presencia escolapia en Cuba, se reunió en su Junta Ordinaria anual en La Habana, Cuba. El lugar de la reunión fue la casa sacerdotal, los días 16 al 26 de febrero. Asistieron: el P. General y el Asistente General por América, los Provinciales de Aragón, Cataluña, Valencia, Emaús, Colombia, Argentina, México y USA, y los Viceprovinciales de Chile, Venezuela, Brasil, Bolivia, Puerto Rico, Las Californias y Centroamérica-República Dominicana y un servidor que aproveché para hacerme el escurridizo con ellos, aunque no soy de su gremio. Ah!, bueno, se me olvidaba también, el P. Eduardo Pini y el P. Josep Margalef, como Secretario de la Asamblea. Muy interesante la convivencia y el trabajo, y, en especial, la apertura de la reunión con un Retiro que nos dirigió el Cardenal Oscar Rodríguez Madariaga, que vino ex profeso para la reunión de los Superiores Mayores y que inició el retiro con el Documento de Aparecida, desarrollando de forma meditativa la Conversión Pastoral; su sencillez, exposición y claridad pastoral nos cautivó a todos y presidió y dirigió la Eucaristía y los rezos del Oficio diario.

Simultáneamente con nuestra reunión, en la Casa Sacerdotal, estaba reunida la Conferencia Episcopal Cubana, entre cuyos componentes había obispos, exalumnos de los colegios escolapios cubanos; entre otras reflexiones, preparaban la llegada del Secretario del Papa, Mons. Tarcisio Bertone, que llegó enviado por el Papa para conmemorar el décimo aniversario de la visita del Papa Juan Pablo II a la Isla. Esta cercanía en la Casa Sacerdotal, con la jerarquía eclesiástica cubana y el nuncio del Papa y los Cardenales, nos permitió un diálogo y conocimiento de ciertas realidades cubanas que de otro modo no hubiéramos tenido, y ello nos llevó a tener celebraciones en la capilla con todo el episcopado cubano, el primer día del encuentro, y, en los siguientes, con el Cardenal Oscar Rodríguez Madariaga y un obispo exalumno nuestro.

El 21 de febrero, jueves, fue la Eucaristía en la Plaza de la Catedral, presidida por Mons. Bertone, con 15 obispos y más de 200 sacerdote y asistencia del cuerpo diplomático y el Comité Central Cubano, a excepción de Raúl Castro. La celebración empezó a las 7:00 p.m., con el entusiasmo del pueblo católico cubano que abarrotó la plaza y aplaudió a los sacerdotes párrocos, a los obispos y al representante del Papa. La ceremonia duró dos horas, animada por un coro de 70 voces masculinas y femeninas, con cantos que la asamblea conocía y cantaba. Al final, el Cardenal Bertone entregó como regalo a la Iglesia Cubana, en manos del Cardenal de La Habana, una casulla del Papa Juan Pablo II.

Me he olvidado momentáneamente de la Reunión de Superiores Escolapios, pero lo retomo a continuación. Después del retiro del Cardenal Oscar Rodríguez, se tomó la temática de la reunión con dos exposiciones de parte del P. Rudy y otra del P. Pedro Lasheras (asistente y participante en la Conferencia de Aparecida), para dar una visión panorámica de la situación de América a la luz de las reflexiones de Aparecida. El Asistente General, después de las exposiciones, propuso el trabajo por equipos en tres comisiones: Ministerio, Formación e Identidad y Observatorio.

Después del trabajo en grupos hubo una puesta en común para perfilar conceptos y consensuar propuestas. Todo el día no fue trabajo continuo sino que hubo tiempo para que nuestros hermanos escolapios en Cuba, nos llevaran a pasear por la ciudad durante el día y por la noche: El Malecón, la Plaza de la Revolución, La Habana Antigua, el Cristo de La Habana, El Cañonazo en el Morro y, por supuesto, no faltó su tiempo de descanso después del paseo en una cafetería (las pocas y para turistas) para tomar un refresco, un cuba libre, un mojito, etc., para terminar…

No es revelar ningún secreto, que las grandes deficiencias que he observado en mi estancia en Cuba, es la falta de alimentos, medicinas y transportes; la falta de información oficial de lo que pasa en el país día a día y ello es motivo que sino hay noticias veraces, hay muchas murmuraciones y rumores.

P. Francesc Fuster
Rector de la UCC

Escuela Pía en USA - I

Hace 50 años… (¡Éramos más jóvenes!)
4 – Newsletter USA – III.08

Vamos a empezar una serie de artículos para recordar nuestro pasado, honrando a los que fueron sus protagonistas y para informar a los que aún no habían nacido entonces.

En 1958
la Delegación General de Buffalo tenía tres comunidades:

Derby: formada por los PP. Bátori (Delegado Provincial), Gerencser (rector), Mirowski, Naumowicz, Sharvary, Aleksa, Palotai, Kovari y 5 novicios (uno de ellos el P. Geza Pazmany).

Devon: PP. Senye (rector), Soczowka, Floryan, Magyar, Mesko, Vercek, Divald.

Washington: PP. Iranyi (rector), Krigler, junior Russo.

Ese año el P. Gerencser compró una propiedad para trasladar el Colegio Calasanz, que funcionaba desde 1957 en un local provisional. Costó 35.700 dólares. A finales de agosto se trasladaron al nuevo edificio.

La comunidad de Devon votó en junio de 1958 a favor de remodelar el antiguo garaje para convertirlo en laboratorio de física y química y sala de lectura. La remodelación costó 4.000 dólares.

El 25 de agosto el junior Robert Russo hizo su profesión solemne en Derby. Fue el primer nativo americano escolapio que profesó de votos solemnes.

El P. Palotai organizó como de costumbre el campamento de verano en Derby. Se llenaron 110 plazas de las 200 disponibles. Se introdujo una nueva actividad: vela en el lago Erie. El campamento fue un éxito moral, no tanto económico.

LA AVENTURA ESPIRITUAL DE CHIARA LUBICH

Biografía de la fundadora del Movimiento de los Focolares
14 marzo 2008
ROMA (ZENIT.org).

Este vienes - 14 de marzo de 2008 - ha fallecido en su residencia de Rocca di Papa, cerca de Roma, a los 88 años, Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, cuyo nombre oficial es Obra de María. Es considerada una de las figuras femeninas más importantes del cristianismo en las últimas décadas.

Nacida el 22 de enero de 1920, a inicios de los años cuarenta, el Movimiento surgió cuando era maestra de alumnos de primaria con algo más de veinte años en Trento (Italia). Se había matriculado en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Venecia, pues quería llegar a la verdad más profunda de las cosas y de la vida. Pero había estallado la Segunda Guerra Mundial.

En medio de las bombas, descubrió que el único ideal que no se derrumba es Dios. Fue creciendo en su interior su deseo de ser toda para Dios y el 7 de diciembre de 1943, en soledad y en una capilla de su ciudad, se consagra a El para toda la vida. Esta fecha marca oficialmente el inicio del Movimiento de los Focolares.

Su casa fue destruida el 13 de mayo de 1944, durante uno de los más violentos bombardeos que sufrió Trento. Su familia busca amparo en las montañas cercanas. Chiara decide quedarse en la ciudad.

Abrazando entre los escombros a una madre enloquecida por la muerte de sus cuatro hijos, siente que debe abrazar el dolor de la humanidad, y así, entre los pobres de su ciudad, junto con otras compañeras que la siguen en su decisión, trata de vivir el Evangelio al pie de la letra, como Palabra vivida.

Al hacerlo, experimenta que ha descubierto la más poderosa revolución social, capaz de incendiarlo todo con un solo fuego: el amor.

En el año 1948 Chiara se encuentra en el Parlamento italiano por primera vez con Igino Giordani, un prestigioso político, diputado, escritor, periodista y padre de 4 hijos. Fue él mismo quien ayudó a Chiara a encarnar en la sociedad la espiritualidad de la "unidad", por lo que es considerado coofundador del Movimiento. Pionero del ecumenismo la Iglesia católica ha iniciado recientemente su causa de beatificación.

En el año 1949 se encuentra con Pasquale Foresi, un joven seminarista deseoso de conjugar evangelio y vida en la Iglesia. Ordenado presbítero en 1954, Don Foresi es el primer focolarino sacerdote.

En 1956 hace surgir a los «Voluntarios», nueva rama de su movimiento, constituido por personas adultas comprometidas en los más diversos campos sociales: política, economía, justicia, salud, docencia, arte, industria, etc. Tratan de ser animadores en sus actividades y vivirlas en unión con cada persona desde Dios.

En 1966 propone a los jóvenes la radicalidad del Evangelio y así surge el «Movimiento Gen» (Generación Nueva).

En el 1977 recibe en Londres el premio Templeton por el Progreso de la Religión, con lo que la actividad de Chiara comienza lentamente a cobrar notoriedad pública, pese a la modalidad del movimiento de «amar a fondo y hablar poco» para «ser» más que aparecer. Desde entonces hasta el presente ha estado recibiendo cada vez con más frecuencia diversas distinciones en distintos países de cada continente.

En el 1991 en Brasil, se siente impactada por el contraste social y la miseria de las «favelas», y pone en marcha la Economía de Comunión, entonces un proyecto y hoy una realidad en creciente desarrollo de esta novedosa teoría y praxis económica. Sobre ella se están publicando tésis y trabajos de investigación en las universidades de todo el mundo, y existen centenares de empresas aplicándola en vivo en todas las latitudes.

En el 1996 en París la UNESCO le confiere el Premio por la Educación para la Paz 1996.

Entre 1997 y 1998 abre nuevas perspectivas de diálogo interreligioso: es invitada a hablar de su experiencia interior en Tailandia a 800 monjes y monjas budistas; en Nueva York de EEUU, a 3.000 musulmanes negros en la mezquita de Harlem, y en Argentina a la comunidad hebrea de Buenos Aires. Es así la primera vez en la historia que esto sucede en tales religiones y que lo hace una mujer católica.

En septiembre de 1998 en Estrasburgo recibe del Consejo Europeo el Premio Derechos Humanos 1998.

El Movimiento de los Focolares hoy se encuentra difundido en 182 países, con más de dos millones de adherentes y una irradiación entre varios millones de personas.

ZS08031408 - 14-03-2008
http://www.zenit.org/article-26674?l=spanishhttp://www.zenit.org/article-26674?l=spanish

jueves, marzo 13, 2008

Los Escolapios de Cuba en su 150 aniversario

JFU
Navegar Juntos, 1ªQ Marzo
Boletín quincenal del ICCE-América

En 1857, el P. Jacinto Felíu catalán y Superior de las Escuelas Pías en España, funda la Orden en Cuba secundando la solicitud de la Reina de España Isabel II y de San Antonio Mª de Claret. Desde hace un año y en estos meses, se está celebrando a nivel de Orden y de modo especial en la Isla, este evento.

Entre esos Escolapios que ingresan en Cuba en 1857, está el célebre P. Faustino Míguez (+ 1925), científico, fundador de las Religiosas Calasancias y Beato desde el 25 de octubre de 1998.

Terminada la ocupación española en 1898 y arriada la bandera de Estados Unidos en 1902, los Escolapios conocen su edad de oro en el siglo XX: tras la anterior dedicación a la Escuela Normal de Guanabacoa, colegios con alta calidad, obras extraescolares, ayuda al clero secular… dejaron honda huella escolapia en niños, adultos, familias, Iglesia.

La revolución castrista de 1959, que el dos de mayo de 1961 incauta los Colegios privados y religiosos, escuelas privadas confesionales y no confesionales, origina la dispersión de nuestros Religiosos hacia diversos países de la geografía escolapia: España, México, Estados Unidos, quedando un pequeño núcleo en la Isla.

Las adversidades sociales, políticas y religiosas no han apagado el rescoldo que encubren las cenizas: los exalumnos –destacados por su fidelidad al carisma calasancio del que fueron imbuidos por sus recordados maestros escolapios- mantienen vivo el recuerdo del pasado y la esperanza de un nuevo futuro.

Modelo de inserción en la Isla, compromiso con su pueblo, trabajo abnegado en diferentes frentes, es el pequeño grupo de Escolapios catalanes y mexicanos que continúan la misión calasancia en diversos escenarios.

Al evocarse estos 150 años de la Orden Escolapia en Cuba, nos adherimos a su compromiso con los pueblos de América Latina, ahora en Cuba y siempre donde los Superiores lo dispongan.

JFU

Mi viaje a Cuba: impresiones y experiencia

P. Francesc Fuster
Rector de la UCC
Navegar Juntos; 1ªQ - Marzo
Boletín quincenal del ICCE-América

Mi viaje a Cuba fue producto de varios acontecimientos que se entrelazaron. La reunión de AMIESIC (Asociación Mexicana de Instituciones de Educación Superior de Inspiración Cristiana) en Cancún, teniendo como sede la Universidad La Salle. Sobre esta reunión, ya comentó sus impresiones el P. Marcelo Benítez, en el “Navegar Juntos” anterior. El sábado 12 de febrero, terminada la última sesión de Cancún, viajé a La Habana, Cuba, al Encuentro Nº. XI de Rectores de Universidades Mexicanas con Rectores de Universidades Cubanas; la sesión tuvo lugar el domingo 13 de febrero de 09:00 a 13:30 horas en el Hotel Nacional. Nos acompañó todo el día un tiempo gris y lluvioso, con vientos fuertes procedentes del norte. La concurrencia fue muy numerosa, con más de 70 rectores mexicanos y unos 50 rectores cubanos; presidieron la mesa de autoridades el Ministro de Educación Superior Cubano, Dr. Juan Vela Valdés y la Viceministro; por parte mexicana, el Dr. Rodolfo Tuirán, Subsecretario de Educación Superior de la SEP.

El desarrollo del Encuentro de Rectores se sucedió a través de tres mesas de trabajo con sus correspondientes debates:

1. La investigación científica, la innovación y el desarrollo tecnológico; posibilidades de trabajo conjunto entre ambos países.
2. El posgrado y la formación de recursos humanos de alto nivel: posibilidades de trabajo conjunto.
3. Posibilidades de proyectos conjuntos.

Cada una de estas mesas de trabajo, con su tema correspondiente, fue presentada por un Rector de la Universidad de México y otro de Cuba, con un tiempo límite de 20 minutos. A continuación, los Rectores presentes solicitaron la palabra para preguntar o sugerir aclaraciones o peticiones sobre el tema expuesto.

Mi impresión personal sobre este Encuentro de Rectores de Universidades de ANUIES de México y Cuba: es indudable que estos encuentros mantienen buenas relaciones entre ambos países a nivel de alto grado de educación como es la universidad formadora de profesionales y plataforma de investigación e innovación tecnológica al servicio de los pueblos. Los Rectores cubanos, como representantes de las Universidades y del pueblo cubano, solicitaron colaboración en el campo de la investigación en las áreas de la alimentación y las medicinas.

El encuentro terminó con una comida en el Hotel Nacional, ofrecida por el Ministro de Educación Superior de Cuba. Después de la comida, el tiempo en La Habana despejó las nubes y la lluvia, salió el sol; pero el malecón, de 8 kilómetros, estuvo invadido por su fuerte oleaje procedente del Océano Atlántico.

Otro acontecimiento de carácter universitario, en que me tocó participar, fue en el Sexto Congreso Internacional de Educación Superior; Universidad 2008, con una participación de Congresistas Nacionales e Internacionales de más de 3000 personas.

El lunes 11 de febrero, en la Sala 3 del Palacio de Convenciones, con una capacidad de cerca de mil personas, tuvo lugar el Coloquio Internacional dedicado al 280 Aniversario de la Universidad de La Habana.

El acto consistió en el relato de varios ponentes cubanos que diseñaron un recorrido biográfico de la Universidad de La Habana, desde su fundación hasta nuestros días; después, representantes internacionales de Europa, Asia, Oceanía, África y América, expresaron su reconocimiento a la labor de la Universidad de La Habana en sus 280 años de existencia. Por la tarde, en el Teatro Karl Marx, se inauguró el Sexto Congreso Internacional de Educación Superior: Universidad 2008. El Teatro acogió a más de 3000 congresistas de los cinco continentes y el acto fue presidido por autoridades cubanas del mundo de la cultura universitaria y de la política.

El acto estuvo intercalado por intervenciones culturales de diferentes grupos de canto y folclor cubano. Mi impresión general: fueron unos eventos dignos de una efeméride significativa de la Universidad de La Habana; mi reparo en estas celebraciones, sobre todo en el de la tarde-noche de inauguración, sobraban las soflamas políticas en un acto universitario.

Me quedo en estos dos actos de mi presencia en Cuba; en el próximo “Navegar Juntos” relataré mi experiencia y opiniones en mis contactos con mis Hermanos Escolapios de Cuba y la Reunión de Superiores Mayores de América allí mismo, con ocasión de los 150 años de la llegada de los Escolapios a la Isla.

P. Francesc Fuster
Rector de la UCC

ESTADILLANO - Lenguas aragonesas (GEA)

Habla local de Estadilla.

Es una variedad del de tipo bajo-ribagorzano, hablada o conocida por la práctica totalidad de los vecinos de la localidad, a excepción de la población infantil que, en gran parte, la conoce poco.

Muy semejante al grausino, participa de las características generales del aragonés y de las más específicas del aragonésribagorzano.

El vocalismo muestra la diptongación propia del aragonés (fiestas, güebra), incluso ante yod (tiengo, güello), con algunas excepciones explicables por analogía en la conjugación (almorzes, sonen, m´acordo).

El tratamiento de las consonantes coincide de una forma general con el propio del aragonés.

Destacan además fenómenos típicos de Ribagorza, como la palatalización de l-, ya sea inicial (llugá, llengua, llargo, etc.), interior (relluze, burlla) o agrupada a consonante (pllorá, cllara, fllos, supllica, escllafá, arreglle, etc.).

Igualmente la pérdida de -r final: fé, embudiá, agradá, mullé, sudó.

Existen bastantes castellanismos fonéticos, debidos a la presión del idioma oficial (viejo, dicho, escuchá, mucho, monte, drecho, caja, etc.) y algunas palabras con tratamiento semejante al catalán, que parecen deberse a un sustrato autóctono (peu, ben, tamé, bou, aigua, etc.).

El plural se forma, como es común en aragonés, añadiendo sólo -s tras consonante: relazions, caferrons, tozals.

Los pl. en -z tienen un uso constante: mozéz, chicóz, tóz, pastoréz (pastorcitos), corréz (corrillos), etc.

Los artículos coinciden en su forma con los castellanos.

Entre los pron. personales difieren del castellano nusatros, busatros, els.

Entre los demostrativos, estes, aquéls, y los de segundo término: ixe, ixa, ixo, ixes, ixas.

Se utilizan los indefinidos bel, bella (algún, -a).

En la conjugación destacan algunos rasgos ribagorzanos típicos,
como la forma perifrástica del pret. indefinido: ba queré (quiso), se´n ban í (se fueron);
la 1.ª persona pl. de los tiempos verbales: cullín (cogemos), acudiban (acudíamos), tiengán (tengamos); y los gerundios con pérdida de la última sílaba: fen (haciendo), in (yendo), pllorán (llorando).
También, coincidiendo con lo usual en otras zonas de Ribagorza, se emplea eba por yera y ebas por yeras (entre los jóvenes, sustituidas ya por las castellanas era, eras) y é, es por ye, yes.
Se conservan muy bien la -z de 2.ª persona de pl. (ez, fez, soz, cullíz, pensábaz), lo mismo que los imperf. típicos del ar. (ind.: feba, quereba, teniba, podeba; subj.: sabese, ises, dase).
Formas peculiares aparecen en algunos presentes irregulares de subjuntivo: esteigan (estén) y feiga, eiga, beiga, con a cerrada en e quizá por analogía con seiga.
Para el participio de fé conviven feito y fey.

En la sintaxis cabe destacar la construcción
lo ye (lat. illud illi, «se lo»): enseñázloye (enseñádselo), las ye cantaba (se las cantaba), etc.
Los complementos pronominalo-adverbiales tienen un uso muy vivo, con diferentes matices y formas: i-ye (ir allí), ye-iban (iban allí), i-baz (vais allí), no i-estés guaire, nadá-ye (nadar allí); en mandaría, cuantas ne conozco, s´en ba, sabé-ne.
Con los pronombres se originan contracciones: to´n compráz, venítone, no mo´y tenín qu´empeñá.

El léxico
es mayoritariamente de tipo aragonés y algo, muy poco, de tipo catalán: esquema (espalda), may (nunca).

Algunas voces castellanas van sustituyendo a las propias (subí por puyá), limitan su sentido (güello, «ojo de la col», frente a ojo) o fuerzan a una precaria y desigual convivencia (chen/gente, bella/alguna, etc).

Escribió en estadillano Cleto Torrodellas. Se utilizaba a menudo en la desaparecida revista local Buñero, que actualmente se intenta recuperar, y entre sus varios cultivadores destaca Cleto José Torrodellas Mur, «Pablo Recio».

INTRODUCCIÓN AL BREVE ¨AD EA PER QUAE¨

PAULO V (6 DE MARZO DE 1617)
Asiain, Lecea, Lesaga

VER

Introducción

Con el Breve pontificio Ad ea per quae del 6 de marzo de 1617 el Papa Paulo V re-cono¬ció oficialmente en la Iglesia la Congregación Paulina de los Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías. La asociación de maestros seglares, creada en Roma diecisiete años antes por S. José de Calasanz, se transformaba así en Congrega¬ción Religiosa; su fundador era nombrado Prefecto de la misma y de las escuelas, dándo-le facultad para elaborar unas Constituciones.

Antecedentes históricos

El documento hay que colocarlo al final del camino que recorre Calasanz desde el Instituto secular educativo de las Escuelas Pías hasta el nacimiento de la Congrega¬ción Paulina, Instituto Religioso vinculado con votos.

El proceso seguido por Calasanz para crear primero la Hermandad secular y luego la Congregación de las Escuelas Pías no fue corto ni se vio libre de las dificultades co-mu¬nes a cualquier comienzo. En este proceso podemos distinguir tres etapas o pe-ríodos más o menos diferenciados:

el primero
va desde las escuelas en la parroquia romana de Santa Dorotea hasta el comienzo de la vida común de los maestros en el palacio Vestri;

el segundo
desde este momento hasta la compra de la casa adjunta a la iglesia de San Panta¬león, y

el tercero
arranca desde el trienio de unión con la Congregación de la Madre de Dios, fundada en Lucca por S. Juan Leonardi el año 1574 y, por ello, también llamada Congrega¬ción luquesa. Dicha Congregación fue aprobada por Clemente VIII en 1595, pero no tenía aún el rango de Orden religiosa.

A finales de 1597 o a comienzos de 1598,
Calasanz da su nombre y colaboración a las escuelas que ya existían de algún modo y con marcada intención catequética en Santa Dorotea, atendidas por los miembros de la Cofradía de la Doctrina cristiana. Allí trabajó para que dichas escuelas resulta¬ran verdaderamente populares y eficaces luchando asiduamente por garantizar para ello la continuidad de los maestros.

Durante el mes de agosto de 1600
estas mismas escuelas se trasladaron dentro de la ciudad, junto a una posada lla¬mada Paradiso cercana a la iglesia de Sant’Andrea della Valle, regentada hasta hoy por los PP. Teatinos. Aquí las escuelas adquirieron una fisonomía más estable, lle¬vando Calasanz una dirección más autónoma bajo la dependencia todavía de la Co-fra¬día de la Doctrina cristiana. La total independencia se produjo al cabo de un año, cuando la citada Cofradía cortó las ayudas a las escuelas. A partir de este mo¬mento las escuelas comenzaron a llamarse «pías», es decir, populares o gratuitas, y los maestros, «hermanos u operarios de la Congregación de las Escuelas Pías de Ro-ma».

Parece estar históricamente probado que ya a partir de 1603
los «operarios de las «Escuelas Pías» adoptaron un modo peculiar de vida en co¬mún. Cuatro años más tarde, Calasanz logró de Paulo V el primer Cardenal Protec¬tor de su obra en la persona del Cardenal Torres. Muerto éste, nombré como suce¬sor el 12 de enero de 1613 al Cardenal Benito Giustiniani, Meses antes las escuelas habían encontrado sede definitiva en una casa contigua a la iglesia de San Panta¬león, comprada por 10.000 escudos de plata a la señora Victoria Cenci de Torres.

Conseguida la estabilidad de unos locales y consolidada favorablemente la obra de las escuelas, Calasanz, que contaba ya 56 años, el Cardenal Giustiniani y algunos amigos íntimos de Calasanz como los Carmelitas Descalzos PP. Domingo Ruzola y Juan de Jesús y María, comenzaron a desarrollar en común una serie de gestiones para asegurar en el futuro la continuidad y expansión de las Escuelas Pías. Una vía natural, jurídicamente hablando, hubiera sido el reconocimiento de las Escuelas Pías como nueva Orden religiosa. En un primer momento Calasanz no atendió a esta so-lu¬ción llevado quizá por dificultades casi insuperables que cualquier intento de este tipo recibía por parte de la Santa Sede, opuesta a la fundación de nuevas Orde¬nes. También pudo contar la dificultad personal del mismo Calasanz, casi sexage¬nario, no sintiéndose preparado ni dispuesto a imponer a sí mismo y a sus colaboradores tal modalidad de vida, debiendo ser él precisamente quien la iniciara y modelara. Sea cual fuere la causa de lo anterior, lo cierto es que se buscó otro plan: confiar las Es-cuelas Pías a una Congregación ya existente, la Congregación de la Madre de Dios. La idea concreta de unión parece haber nacido del P. Juan de Je¬sús y María, del P. Ruzola, del Cardenal Mellini o del mismo Cardenal Protector y se supone que con la anuencia de Calasanz. El proyecto agradó también al P. General de la Congregación luquesa, P. Alejandro Bernardini.

Calasanz buscaba en el proyecto estabilidad jurídica y humana para su obra enco-men¬dándola a una Congregación religiosa; los luqueses albergaron la espe¬ranza de ver convertida su propia Congregación en Orden Religiosa al aumentar el número de sus miembros y verse más necesario el Voto solemne de pobreza. Hay quien opina que sólo en el primer momento de la unión y no con anterioridad surgió la persua-sión de la necesidad de constituirse en Orden Religiosa para poder ordenar sacerdo-tes a título de pobreza. De otro modo no cabía esperar que hubiese quienes, siendo propietarios de bienes, aceptaran dedicarse gratuitamente a la enseñanza de los niños pobres. Las dificultades nacidas de fines tan diversos no contaron mucho en los primeros momentos. Así, en el mes de noviembre de 1613, se llegaba a un acuerdo sobre algunos puntos: permanencia de Calasanz en el cargo de Prefecto de las escuelas hasta su muerte; libertad para los actuales «operarios de las Escuelas Pías» de seguir con su estilo de vida secular, no así para los que ingresaran después quienes tenían que aceptar ya las Constituciones de la Congregación de la Madre de Dios; admisión de niños pobres solamente en las escuelas de Roma, sin urgir lo mismo fuera de la ciudad; enseñanza por caridad y amor de Dios sin afán de sueldo u honorario alguno; mantenimiento de las actuales Constituciones de la Congrega¬ción luquesa, derogando sólo aquel punto donde se prohibía enseñar a sus miem¬bros, y del nombre de Congregación de la Madre de Dios.

Presentadas estas bases a la Santa Sede a finales de noviembre de 1613,
Paulo V, tras haberlas aprobado previamente, firmó el Breve Inter pastoralis officii curas con fecha 14 de enero de 1614, documento por el que la Congregación de la Madre de Dios se hacía cargo en el futuro del Instituto de las Escuelas Pías. La unión, a pesar de todo, nació rodeada de cierta ambigüedad que la hizo práctica¬mente ineficaz desde el principio. Efectivamente, en la práctica la unión venía con-ce¬bida en forma experimental y no de manera definitiva. Por otra parte, Cala¬sanz y sus colaboradores continuaron viviendo bajo su antiguo Reglamento como sacerdo-tes seculares y no abrazaron por el momento la vida religiosa. Se crearon así como dos bandos en la nueva Congregación: los luqueses que prefirieron conti¬nuar su an-tigua dedicación a la predicación y administración de sacramentos y los «operarios de las escuelas», con Calasanz a la cabeza, que pretendían mantener como lo más importante la docencia.

A esta discrepancia sobre la dedicación específica de la nueva Congregación se aña¬dió cierta polémica en torno a la pobreza: Calasanz y el P. Pedro Casani, que era lu-qués, querían suma pobreza; la mayoría de los luqueses, quienes en su antigua Congregación no habían hecho voto de pobreza, no miraban con buenos ojos todo el asunto. Se impuso la mediación del P. Bernardini quien consiguió la adhesión de la gran mayoría de sus compañeros a una fórmula de pobreza muy cercana a la de Ca-la¬sanz (ASchP 6 (1979) 226).

La ambigüedad práctica a la que hemos aludido o quizás la provisionalidad admitida por el documento de unión fue aprovechada por Calasanz como espacio y tiempo para llevar adelante su experimento: calibrar hasta qué punto la unión aseguraba la continuidad de las escuelas cuando él desapareciera. Si la cosa funcionaba, podría o transformar la Congregación de la Madre de Dios en Congregación de las Escuelas Pías, o bien preparar un nuevo ensayo donde la esencia e imagen de su Instituto, liberado de los vínculos de la unión, quedaran más garantizados.

Ciertamente las finalidades de las partes contratantes difirieron mucho entre sí. Ca-la¬sanz fue a la unión con la esperanza y la intención de que la nueva Congrega¬ción asumiría en breve el Instituto de las Escuelas Pías como misión principal y que, de este modo, las Escuelas se consolidarían con seguridad para el futuro. Con esta misma idea, el P. Juan de Jesús y María se prestó al momento ante los ruegos de Calasanz y las instancias del mismo Papa Paulo V a delinear un Proiectum con las orientaciones y deberes docentes de la nueva Congregación. El Proiectum, sin em¬bargo, nada consiguió respecto a que los miembros de la antigua Congregación lu¬quesa asumieran el Instituto de las Escuelas Pías como principal obligación y minis-te¬rio. Otros intentos parecidos también fallaron. Sirvieron, a pesar de todo, para que quedara constancia del proyecto de Calasanz, cada vez más clarificado y refor-mulado en su lucha para que fuera asumido por la otra parte. Para probarlo, basta leer la fórmula que él pretendía fuera aceptada por la Congregación de Lucca y que en realidad más tarde —con sólo poquísimos retoques— constituyó el ideario de la nueva Congregación Paulina contenido en el Breve Ad ea per quae (Eph Cal IV (1935) 57-58 y 99-101).

Las discrepancias aumentaron cuando, al poco tiempo, las esperanzas de los luque¬ses quedaron frustradas no sólo en lo relativo a su reconocimiento como Orden Reli¬giosa, sino también respecto al voto simple de pobreza no permitiéndoseles la Or-dena¬ción sacerdotal con ese título, sino a título patrimonial como hasta el pre¬sente. De todas formas, lo que más creó división a medida que iba pasando el tiempo fue el deseo innato de las partes por conservar su especificidad fundacional.

Desilusionada poco a poco la Congregación luquesa, fácilmente descuidó el trabajo escolar, cuya aceptación, repleta de sacrificios, no le había reportado ninguna ven¬taja de las previstas. Calasanz, preocupado por el deterioro de la marcha escolar, presentó un memorial a Paulo V (Bau, 343-344; Eph Cal XXIX (1960) 201-202) pa-ra que interviniera imponiendo a los luqueses la tarea educativa de modo exclu¬sivo o nombrara una comisión cardenalicia que determinara la manera de compagi¬nar el trabajo escolar con el ministerio sacerdotal. El Papa encomendó el asunto a los Car-denales Giustiniani, Bichi y Lancellotti. La Comisión cardenalicia juzgó que el princi-pal deber de la nueva Congregación de la Madre de Dios era en adelante ejer¬cer la docencia, sin exclusión de las ocupaciones pastorales de otro tipo.

En los primeros meses de 1616
tuvieron Capítulo los luqueses, en el que discutieron extensamente todo el asunto de la unión. Al final se aceptó una fórmula compuesta en común por Calasanz y los PP. Casani y Bernardini. La fórmula capitular debió ser presentada inmediatamente al Papa por la Comisión cardenalicia o por el Cardenal Protector, pero por circuns-tan¬cias todavía no suficientemente claras no fue así. En ella se reconocía que el ins-tituto principal de la Congregación eran las Escuelas Pías.

La noticia del acuerdo causó gran tumulto entre los PP. de Lucca, quienes, al ente¬rarse, concentraron todas sus fuerzas para impedir que tuviera eficacia alguna la decisión tomada. Dos hechos concretos que se produjeron por esas fechas parecie¬ron dar a entender que la ruptura era ya un hecho: los luqueses aceptaron por su cuenta la dirección del Seminario de Lucca y el ser los confesores oficiales de las monjas de Tor di Specchio en Roma; Calasanz, a su vez, sin contar con ellos y bajo el pretexto de obedecer a una petición del Papa —lo cual era verdad— abrió escue¬las en Frascati con la colaboración de Glicerio Landriani y del P. Gaspar Dragonetti. Este paso de Calasanz, dado cuando aún duraban las conversaciones para mantener la unión, aunque no significaba la ruptura definitiva, demostraba claramente su pro-pó¬sito firme de salvar a cualquier precio las Escuelas Pías. Los objetivos del pro¬yecto de encomendarlas a la Congregación luquesa para asegurar su continuidad en el momento de su muerte, poco a poco iban quedándose frustrados. Tanto Calasanz como los amigos que aconsejaron este camino empezaron a ver claramente que es-ta meta principal apenas si podría obtenerse nunca.

Visto lo cual, se esforzaron ya en plantearlo todo a la autoridad competente para que el Instituto de las Escuelas Pías pudiera mantenerse autónomamente sin el res¬paldo requerido a la Congregación de la Madre de Dios.

A finales de 1616
Calasanz hizo llevar otro memorial a Paulo y (EP II, 49-50), implorando su interven¬ción para que los luqueses se decidieran por una de las partes de la alternativa si¬guiente: o aceptar la fórmula capitular, poniéndola fielmente en ejecución, o rescin¬dir su apoyo a las Escuelas Pías. No mucho más tarde, el P. Bernardini, visto el re-sul¬tado negativo de sus últimos esfuerzos por llevar adelante el proyecto, mani¬festó a Calasanz que ya no había otra salida que la separación. Al momento Cala¬sanz co-municó esta noticia al Cardenal Giustiniani y al P. Domingo Ruzola. Giusti¬niani, des-pués de sondear largamente a Calasanz y consultar al P. Domingo y al Car¬denal Co-belluti, secretario de Breves, expuso a Paulo V toda la cuestión con claridad.

El Papa finalmente determinó revocar el Breve con que había encargado el cuidado de las Escuelas Pías a la Congregación de San Juan Leonardi junto con todos los pri-vi¬legios concedidos en atención a dicha unión.

Importancia y significado

Devueltas las Escuelas Pías a su inspirador, el problema de su continuidad quedaba sin resolver. Paulo V, aconsejado por los Cardenales Giustiniani y Cobelluti, decidió instituir una Congregación nueva con solo el Instituto de las Escuelas Pías, man¬dando que nadie fuera de los religiosos de dicha Congregación pudiera enseñar a los niños con ese título y concediendo a los luqueses veinte días de plazo para que pu-die¬ran pasarse a las Escuelas Pías cuantos lo desearan «movidos por el fervor de la caridad».

La determinación papal suponía la aceptación del estado religioso por parte de Cala¬sanz y sus colaboradores. No es posible históricamente fijar cuándo Calasanz se pro¬puso crear una nueva Congregación que asumiera lo que los luqueses no quisie¬ron aceptar como tarea específica de la suya, es decir, la continuidad de las Escuelas Pías. Quizás cuando vio que ésta no podría lograrse de otro modo. El Papa Paulo V, los Cardenales Protectores de su obra, sus amigos, habían ayudado mucho a Cala¬sanz hasta ese momento. Hay que pensar que también en este paso decisivo influ-ye¬ran sobre él. Pudo bien suceder que, sin la ayuda del P. Ruzola y del Cardenal Giustiniani y la solicitud de Paulo V, nunca viera la luz la Congregación Paulina de las Escuelas Pías. No obstante, la pieza clave fue Calasanz: de la misma manera que al principio aceptó la dirección y el peso de las escuelas tan sólo cuando entendió que ningún otro podía o quería tomarlos, así ahora aceptó ser fundador religioso al en-ten¬der, aconsejado por sus amigos, que no existía otro camino para estabilizar las escuelas que la nueva Congregación Religiosa.

Tomada la decisión por Paulo V de instituir en la Iglesia la nueva Congregación de las Escuelas Pías, había que pergeñar su forma y condiciones de vida. El Cardenal Giustiniani propuso al Papa seis puntos, tomados de la fórmula que Calasanz quiso fuera asumida por el Capítulo General de los luqueses en 1616. Paulo V aprobó y ratificó cuatro de los seis casi sin cambio alguno, rechazando los otros dos. A partir de ahí, ordenó componer el Breve fundacional de la Congregación Paulina de la Ma¬dre de Dios de las Escuelas Pías. El Breve fue revisado y firmado por el Papa el 15 de febrero de 1617, siendo promulgado el día seis de marzo del mismo año.

Por fin, sobre el fundamento jurídico del Ad ea per quae, Carta Magna de las Escue¬las Pías, surgió la nueva Congregación Religiosa. Con él se obtuvo, en lo esencial, el respaldo jurídico para asegurar la perpetuidad del Instituto y para atender a la per-fec¬ción personal de los maestros, ahora religiosos.

Fuentes

Vista la trayectoria histórica del Breve, no es difícil individuar las fuentes documen-ta¬les donde está inspirado. Lo hacemos ahora expresamente buscando sobre todo mostrar la genuina voluntad del Fundador y la finalidad específica del Instituto reli-gioso por él creado.

Consta manifiestamente que el Breve Ad ea per quae y con él todo el fundamento pedagógico de la Congregación Paulina se inspiró en la fórmula compuesta por Cala¬sanz y los PP. Casani y Bernardini y destinada a mentalizar en este punto a los reli-gio¬sos de la Congregación de la Madre de Dios para que aceptaran como ministe¬rio principal el cuidado de las Escuelas Pías.

En consecuencia, los «autores» del Breve son: Calasanz, con las aportaciones del P. Ruzola, en lo pedagógico-escolar; en lo referente a la pobreza, el P. Pedro Casani, valioso apoyo de Calasanz en este punto dentro de la Congregación luquesa; el Car-de¬nal Giustiniani, en lo jurídico y, finalmente, el mismo Paulo V que no aprobó de todo lo que se proponía, sino que suavizó algunas cosas como se verá en el apar¬tado siguiente al exponer sumariamente el contenido del Breve.

Sumario

A la hora de establecer la futura forma de vida y de trabajo en la nueva Congrega¬ción Paulina, el Cardenal Giustiniani, quien anteriormente había tratado todo el asunto con Calasanz y sus amigos, propuso al Papa seis puntos orientativos. De los seis, cuatro fueron aprobados y asumidos en la letra del Breve.

El primero
trata de los tres Votos simples y describe minuciosamente la naturaleza y conteni¬dos de la pobreza de la nueva Congregación (n.° 3). Una de las causas de la sepa-ra¬ción de los luqueses, aunque no la más importante, había sido el no llegar a un acuerdo claro sobre la pobreza, a pesar de haberse redactado una fórmula y haber sido suscrita prácticamente por todos ellos (ASchP 6 (1979) 216). La pobreza suma era exigida siempre por razones sociales y pedagógicas.

El punto segundo
impone la enseñanza gratuita y señala las materias que se deberán enseñar a los niños, las cuales no podrán rebasar la gramática (n.° 3). Por lo que respecta a la enseñanza totalmente gratuita el Breve no admite duda alguna al respecto, pero no ordena expresamente que en las Escuelas Pías se enseñe a niños pobres. Cabe no¬tar cierta evolución de Calasanz en este punto ya desde 1613-14. Durante estos años quería que en las Escuelas Pías se admitieran niños pobres solamente, com-pro¬bados, incluso, con serio examen cada uno de los casos. Dicho rigor desapa¬rece en 1616-17: ni los memoriales escritos para obtener el Breve, ni el mismo Breve determinan categóricamente la cuestión. El Breve sólo indica que las Escuelas Pías deben estar abiertas ante todo a los niños pobres (n.° 2).

El punto tercero prohíbe
la creación de nuevas Casas sin escuelas a excepción de los noviciados.

El cuarto
concede al Prefecto de las Escuelas Pías y a su Curia el derecho y facultad de elabo¬rar nuevas Constituciones y Leyes, Estatutos, etc. que deberán ser aprobados en su día por la Santa Sede.

El Ad ea per quae manda que las Escuelas Pías no se extiendan más allá de veinte millas en torno a Roma (n.° 3). También reduce el ámbito de la enseñanza, dado que según la fórmula propuesta los escolapios deberían enseñar la filología, mien¬tras que el Breve sólo permitió la gramática.

Finalmente,
el Breve, tras recorrer la historia más reciente de las Escuelas Pías, anula el anterior de 1614 por el que la Congregación de la Madre de Dios asumía sobre sí la marcha de las escuelas (n.° 2), creando la nueva Congregación Paulina.