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Nombre: Alforja Calasanz
Ubicación: Valencia, Malvarrosa, Spain

viernes, enero 27, 2012

NOTICIAS ESCOLAPIAS, Enero.2012

Abiertas las inscripciones para los Concursos Artísticos del Año Vocacional Escolapio
18-01-2012

El secretariado general de la Pastoral Vocacional ha puesto en marcha tres Concursos Artísticos dirigidos a los jóvenes de las Escuelas Pías. Una manera creativa para promover el Año Vocacional Escolapio 2012 en todas las realidades de la Orden.

Música, Dibujo y Pintura, y Fotografía son las categorías elegidas para que nuestros jóvenes expresen la propia experiencia de vida escolapia. El Jurado estará compuesto por religiosos escolapios de diferentes Demarcaciones de la Orden quienes tendrán la responsabilidad de discernir la adjudicación de los premios.

Los interesados pueden descargar aquí, en formato PDF, las bases completas del Concurso.


Provincia de Polonia
18-01-2012

El domingo 8 de enero, celebración del Bautismo de Jesús, fue inaugurado oficialmente por el P. Provincial Józef Matras en la Provincia de Polonia el Año Vocacional Escolapio. Este acto solemne fue realizado durante la Eucaristía presidida por el mismo Padre Provincial y concelebrada con los miembros del equipo provicial de la Pastoral Vocacional en nuestra parroquia de Kraków-Wieczysta.

Las actividades previstas por la Provincia desean impulsar la cultura vocacional y fueron anunciadas en una carta que la Congregación Provincial dirigió a los religiosos el primer día del nuevo año.

La carta comienza con la estimulante constatación de que en la Provincia, se asiste, desde hace algunos años, a un cambio importante del perfil de los candidatos, es decir: es siempre mayor el número de muchachos provenientes de nuestros centros los que piden entrar en la Orden. La carta enumera además una lista de diferentes actividades propuestas para realizar durante el año, entre las cuales: un concurso artístico para chicos y jóvenes (propuesta compartida por otras Demarcaciones) y también la cadena de oración por las vocaciones organizada en todos los centros de la Provincia.

Junto a la carta se enviaron también materiales útiles para la planificación del año en los diferentes centros. Entre los instrumentos particularmente interesante se cuenta con el material para la celebración comunitaria a realizarse el 31 de enero próximo.
Queremos subrayar los elementos identificativos, de promoción y comunicación, elaborados para resaltar y anunciar el Año Vocacional, compartimos aquí, como ejemplo: el logo realizado en dos versiones en Polaco y Checo.



Visita a la Viceprovincia de las Californias
10-01-2012

El P. Pedro Aguado, General de la Orden de las Escuelas Pías, visitó la Viceprovincia de las Californias. Su estancia tuvo como objetivo visitar las casas de formación, dialogar con los juniores de filosofía y teología, con el equipo de formadores y la Congregación de esta demarcación, en el marco del Año Vocacional escolapio.

Llegó al Juniorato P. Joaquín Hereu de Tijuana, el 4 de enero a medianoche. El P. José Sosa, rector y maestro de juniores, y el P. Pere Biel, miembro del equipo de formadores, le han recibido con alegría, en el aeropuerto de esta ciudad de la Baja California de México. Los días 5 y 6 de enero, el P. General se ha dedicado a platicar con los juniores y los demás miembros de la comunidad formativa.

El jueves 5 por la tarde, se tuvo una reunión comunitaria, con buena participación de todos los asistentes. En el encuentro, el P. General, respecto a la formación inicial escolapia, expuso lo siguiente:

“Invitamos a la Orden a crecer en comunión y calidad en nuestra formación inicial. En lo relativo a la comunión, resaltamos la importancia de la elaboración de los proyectos formativos de las demarcaciones y la formación de formadores, así como la FEDE (Directorio de Formación y Estudios del Escolapio). En lo segundo, entre los elementos claves, destacamos el desafío de identificar y clarificar nuestro modelo formativo y la necesaria conexión de la formación inicial con la Pastoral Vocacional y la Formación Permanente.”

Más adelante explicó algunos planteamientos interesantes sobre el tema de la formación inicial.

El día 6 de enero, el P. Pedro viajó hacia la ciudad de Los Ángeles. Allí tuvo la oportunidad de dialogar con los pre-novicios que residen y disciernen su vocación en Casa Calasanz. Permaneció con la Comunidad de Los Ángeles hasta el 8 de enero, donde realizó varias reuniones, entre ellas, con el maestro de pre-novicios P. Antonio Tort, con el Coordinador Vocacional de la Viceprovincia, P. Roberto Morales, y con el Equipo de Pastoral Vocacional Calasancia que él lidera (integrado por religiosos y laicos), así como con los miembros de la Congregación Viceprovincial, nuestro Superior Mayor P. Miguel Mascorro, y sus asistentes, PP. Tort e Hilario Flores.

(Fuente: sitio web de la Viceprovincia de las Californias - www.escolapios.us)

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miércoles, diciembre 28, 2011

RETIRO DE ADVIENTO

Ramón Novell.
Les envío a algunos, con mucho gusto, el tema que prepare para el retiro de sacerdotes.
God bless.
Ramon

Adviento una invitación a la esperanza. Una espiritualidad para este tiempo

0. Introducción

El tema de la espiritualidad es importante porque sobre el vacío espiritual solo se edifican proyectos y estructuras pastorales vacías y extenuantes. Asimismo, porque unas mutaciones sociales y eclesiales tan profundas reclaman no solo una espiritualidad recia.

La auténtica espiritualidad no es una mística difusa, sino una experiencia concreta, personalizada y compartida, subyacente a nuestras opciones y actividades pastorales. Sus rasgos y sus acentos no son fruto de nuestro saber, ni de nuestro esfuerzo, ni de nuestro temperamento, sino, ante todo, del Espíritu Santo, verdadero Protagonista de nuestra maduración espiritual.

1. «Cuando me siento débil, entonces es cuando soy fuerte» (2 Cor 12,10)

Nos toca vivir en una comunidad cristiana real. Encontramos en ella un contingente apreciable de cristianos motivados y activamente implicados en la marcha de nuestras Iglesias locales, y deseosos de formación y de espiritualidad. Más numerosa, aunque decreciente sobre todo en los jóvenes, es la que expresa públicamente su vinculación a la fe y a la comunidad por medio de la eucaristía dominical. Existe en derredor de nuestras comunidades cristianas un amplio círculo que muestra una fe debilitada y fragmentada, pero subsistente, y un sentimiento de pertenencia no cálido, pero tampoco inexistente. Incluso en gente más alejada encontramos con frecuencia, sobre todo en momentos existenciales de su vida, un «algo», un núcleo religioso que pervive como valor vital precioso, pero precario, que necesita urgentemente ser «hidratado»..

Esta visión sacude nuestra fe. Y al sacudirla, ha de extraer de ella, corno el viento extrae el aroma de las plantas y las flores, una serie de actitudes religiosas que pasamos a formular.

1.1. Una espiritualidad de la confianza, no del optimismo.

Ser optimistas hoy podría delatar un déficit de profundidad para percibir el calado de las mutaciones sociales y eclesiales en curso, o una tendencia a confundir deseo y realidad. No es esta la tentación dominante en nuestros días.

Los creyentes no tenemos ninguna garantía revelada para afirmar que «las cosas irán mejor dentro de 25 o de 40 años». Pero sí la tenemos para ahondar, en esta época de intemperie, nuestra confianza en la incesante e irreductible voluntad salvífica de Dios, y para entregar en sus manos, domesticando nuestros miedos, el presente y el futuro de nuestra fe, de la Iglesia, de nuestra sociedad. El amor irrevocable de Dios Padre, la energía vital de la resurrección del Señor y la actividad incesante del Espíritu en la historia, en la comunidad cristiana y en cada uno de nosotros, constituyen un cimiento sólido para confiar a la misericordia de Dios nuestro pasado y a su providencia nuestro futuro individual y colectivo.

Eso sí, es preciso que estas convicciones teológicas estén impregnadas de una auténtica experiencia creyente que las haga connaturales a nuestro espíritu. El reclamo pascual del Señor resucitado: «No tengan miedo» (Mt 28,5), tantas veces repetido por Juan Pablo II, tiene una actualidad indudable en la comunidad eclesial. Que la confianza sea tan viva que venza al miedo es una gracia del Espíritu que hemos de suplicar ardientemente para la Iglesia. El Salmo 71, entre otros muchos, nos brinda palabras para esta súplica: «A ti, Señor, me acojo, sé para mí roca de cobijo y fortaleza protectora... , en tus manos encomiendo mi espíritu , yo confío en el Señor..., mi destino está en tus manos , tú me mostraste tu amor en el momento del peligro. Sean fuertes y cobren ánimo los que confían en el Señor».

1.2. Una espiritualidad que aprecia lo pequeño sin añoranza de lo grande

El aprecio por lo pequeño no es, en la espiritualidad cristiana, un «premio de consolación» cuando «lo grande» no está a nuestro alcance. No es fruto de la resignación que, a falta de resultados brillantes, busca su satisfacción en frutos escasos y pobres. Lo pequeño y los pequeños tienen especial nobleza evangélica. La Escritura nos muestra en múltiples pasajes que las personas pobres y los medios pobres tienen una especial connaturalidad con el Reino de Dios y sus leyes. En Mt 11,25, Jesús se dirige a Yahvé con estas palabras: «Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y prudentes y se las has dado a conocer a los sencillos».

Apreciar lo pequeño es incluso signo de calidad humana. Las personas sensibles aprecian lo pequeño y valoran su dignidad. La vida grata y feliz de las personas está, en buena parte, tejida y sostenida por cosas pequeñas. Small is beautifull («Lo pequeño es bello») es el título de una pequeña obra llena de sabiduría.

La situación presente nos ha de llevar a saber valorar la vida de nuestras comunidades. Es una ocasión propicia para que redescubramos y valoremos lo que nunca debimos subestimar: la adhesión de la gente mayor a su fe; el pequeño grupo juvenil que «sigue» cuando casi toda su generación «se ha ido»; el núcleo pastoral que asume con fidelidad y constancia sus compromisos parroquiales; la serenidad confiada con la que asume la enfermedad o la desgracia una persona o una familia creyentes; la alegría y el buen ánimo que mantiene un grupo cuya fe cultivamos, mediante la formación y la espiritualidad; el reencuentro con la fe de personas que se alejaron de ella; el revivir cristiano de algunos padres con motivo de la catequesis familiar; la inquietud vocacional de un muchacho en el clima juvenil actual. Con todo, esta espiritualidad no debe caer ni en una mitificación de lo pequeño ni en un menosprecio de actividades y proyectos de cierta envergadura. Jesucristo no ha vinculado en exclusiva su salvación a los medios pobres. Él es Señor que sabe servirse también de lo que no es tan modesto. Su preferencia por lo pobre no debe encubrir nuestra pereza para proyectar y realizar cosas mayores con tal de que las vivamos «con alma de pobres», es decir, conscientes de que aquellas no contienen en sí ningún poder salvífico, que es exclusivo de Dios.

2.1. Una espiritualidad de la fidelidad, no del éxito

Jesús, en su ministerio, no fue en absoluto ajeno a esta experiencia. La ceguera y la dureza de corazón de muchos le afectaron. Marcos recoge gráficamente este impacto (cf. Mc 3,5; 16,14). También Lucas lo registra (cf. Lc 9,47). Exegetas muy competentes sostienen que, sobre todo en la última fase de su vida pública, la consciencia humana de Jesús fue comprendiendo cada vez con mayor intensidad experiencial que el Padre le pedía fidelidad y no éxito inmediato. La soledad creciente, el enfriamiento de los suyos, el enconamiento de sus enemigos y, sobre todo, la experiencia de la pasión fueron decisivas. El autor de la Carta a los Hebreos nos dirá que, «aunque era Hijo, aprendió sufriendo lo que cuesta obedecer» (Heb 5,8).

Hemos de sembrar mucho para recoger poco. Hemos de pedir la gracia y el gozo de la fidelidad en tiempos de escasa fecundidad. Nos sentimos retratados en las palabras de Simón Pedro: «Hemos estado toda la noche faenando sin pescar nada; pero, puesto que tú lo dices, echaré las redes» (Lc 5,5).

En una actitud pastoral que camina hacia la madurez espiritual, una sana y deseable gradación nos conduce sucesivamente de la expectativa del éxito a la búsqueda de la fecundidad, y, de esta, a la fidelidad. «El éxito no es uno de los nombres de Dios» (M. Buber). «La fidelidad es el amor que resiste el desgaste del tiempo»

2.2. Una espiritualidad responsable, pero no culpabilizadora

No podemos cruzarnos de brazos ante lo que podemos hacer. Vivir y testificar el Evangelio no solo es importante, sino lo más importante. La frivolidad o la pereza son pecados en toda vida cristiana. La responsabilidad y la seriedad son postulados irrecusables del apóstol.

También en este punto Jesús es neto y enérgico. «Busquen ante todo el Reino de Dios y lo que es propio de él, y Dios les dará todo lo demás» (cf. Mt 6,33). Por eso es tan categórico cuando llama a sus discípulos al seguimiento y al apostolado (Lc 9,57-62; Mt 9,9). El Reino que es preciso anunciar y construir es el tesoro por el que merece la pena vender todo, y la perla más preciosa es la fe, en orden a la salvación (cf. Mt 13,44-46).

Muestra igualmente la responsabilidad del apóstol en su enérgica expresión: «¡Ay de mí si no evangelizare!» .

2.4. Una espiritualidad de la sintonía, no de la distancia

Dios, siempre próximo a los humanos (cf. Hch 17, 27-28), se nos ha hecho definitivamente cercano en Jesucristo. Ha querido compartir desde dentro la dignidad y la servidumbre de ser hombre. La comunidad cristiana está llamada a prolongar en la historia esta cercanía del Señor a la humanidad. La Iglesia es amiga de la humanidad. No debe, por tanto, mantener una reserva distante y recelosa, sino una profunda empatía con la sociedad.

Cuando un mundo cambia tanto y produce estragos en la comunidad, provoca fácilmente reflejos defensivos, distantes, hacia él. Cuando en ese mundo se segregan criterios, costumbres, leyes, escritos, programas televisivos que contrarían nuestra sensibilidad cristiana, pueden generarse sentimientos de extrañeza, de desconfianza, de hipercrítica, de frialdad e incluso de agresividad, que congelan notablemente nuestra comunicación con él.

Es cierto que corresponde a la misión de la comunidad cristiana ser, entre otros movimientos sociales críticos, polo dialéctico ante corrientes hegemónicas, poderes sociales, políticos y económicos dominantes, poniéndose del lado del ser humano y particularmente de los débiles. Hay progresos sociales, económicos y políticos que son más bien regresiones. Pero una Iglesia que no se sintiera verdaderamente parte de la sociedad en la que está inscrita; que no respetara su legítima autonomía; que adoptara ante ella una actitud arrogante, incomprensiva, maternalista o trágica; que confundiera la claridad de la doctrina con el tono frío y duro propio de la distancia, estaría descuidando un aspecto muy importante de su misión de ser signo de la condescendencia de Dios y «señal e instrumento de la unidad de los hombres entre sí» (LG 1).

La comunión dialéctica con el mundo pertenece al estatuto teológico de la Iglesia. Si le falta el adjetivo, está instalada. Si le falta el sustantivo está mal ubicada.

2.5. Una espiritualidad de la alegría, no de la tristeza

Los tiempos son recios. Producen en muchos cristianos, sinceramente incorporados a la pastoral y al compromiso cívico, un cierto estado de abatimiento y de tristeza. La nostalgia de lo que fue y nunca volverá habita en el corazón de esta tristeza. Hoy está bastante extendido entre los cristianos un sentimiento de decadencia, un temor a quedar reducidos, en un futuro no lejano, a un residuo insignificante; un miedo a que la sociedad pueda quedar privada con el tiempo de ese factor de humanización y de divinización que es una Iglesia suficientemente relevante para que pueda ser signo público, visible, dotado de crédito moral en la sociedad.

Todos conocemos a catequistas desanimados porque intuyen que sus desvelos son contrarrestados por otros factores familiares, escolares, culturales que modelan a sus niños. Nuestros grupos de liturgia se desalientan con frecuencia porque sube la edad media y baja el número de participantes. Bastantes de nuestros curas comentan con tristeza la dificultad creciente de encontrar colaboradores pastorales que releven a los veteranos. Y sin embargo, uno se encuentra frecuentemente con grupos que, percibiendo y padeciendo las mismas dificultades, viven su fe y su compromiso cristiano en alegría y paz. No son menos lúcidos, más ingenuos ni más idealistas que los demás. Eso sí, cultivan la oración comunitaria sosegada, las sesiones de formación propia, la convivencia distendida y la fiesta, la mutua ayuda. Son ellos y no los demás, los que aciertan con la reacción adecuada. Porque, aun cuando la fe se debilita en nuestro entorno y en la sociedad, nada ni nadie puede ni debe arrancarnos la alegría de creer, de haber puesto nuestra confianza en Jesucristo, de quererle con el corazón y la conducta, de sentir su presencia junto a nosotros, de sabemos habitados y sostenidos por su Espíritu, de vemos congregados en tomo a su Palabra y su eucaristía, de sintonizar con los más necesitados y gozar ayudándoles.

La alegría es una característica de las comunidades cristianas del Nuevo Testamento. No puede faltar en ninguna genuina espiritualidad cristiana, sea cual sea nuestra situación. En ocasiones extraordinarias será exultante. En otras, serena paz y contento interior. En el sufrimiento, consolación. En la oscuridad, instinto interior de adhesión al Señor. Es compatible con el sufrimiento. Lo contrario de la alegría es la tristeza, no el sufrimiento. El cristiano conoce y padece la tristeza, pero su panorama habitual es la alegría. Dicen que la alegría es un bien escaso. La alegría no es un bien escaso en los seguidores de Jesús. Quienes escasean son los seguidores.

3.3. Una espiritualidad más sanante que denunciante

En la acción evangelizadora, el anuncio comporta necesariamente una tasa de denuncia. Un anuncio sin denuncia revelaría ingenuidad que ignora el espesor del mal y del pecado en el mundo y en la misma comunidad cristiana, o falta de coraje para arrostrar las incomodidades que de ella se derivan. Una denuncia que se sobrepusiera al anuncio olvidaría que «donde abundó el pecado sobreabundó la gracia» (Rom 5,20) Y marginaría toda una pedagogía positiva, que es más coherente con la Buena Noticia.

Somos una comunidad adulta, pero de heridos. En esta «comunidad de heridos» hay muchos que están más heridos: los inmigrantes, las víctimas, los amenazados, los delincuentes que atestan todas nuestras cárceles, los familiares de los presos, las mujeres maltratadas, los siniestrados laborales, los enfermos psicóticos o neuróticos, las personas fracasadas.

Una humanidad así necesita más compasión que condena. Jesús dice a Nicodemo: «Dios no envió a su Hijo al mundo para condenarlo, sino para salvarlo por medio de él» (ln 3,17). Hoy el ejercicio de la misericordia no es ni menos importante ni menos necesario que en tiempos de mayor penuria material. La Iglesia ha recibido el encargo de prolongar en la historia la misión de Jesús, el Buen Samaritano. «Sus heridas nos han curado» (1 Pe 2,24). Los cristianos participamos, al mismo tiempo, de las heridas de los humanos y de la misión sanante de Jesús. No hemos recibido solo el encargo de: «Vayan y anuncien» y el de: «Vayan y bauticen», sino también el de: «Vayan y sanen» (Lc 9,2).

Podemos sanar, como Jesús, incluso a través de nuestras propias heridas. Podemos poner en ellas el aceite y el vino de nuestra compañía, de nuestra escucha, de nuestra palabra. La Iglesia tiene un sacramento para curar la herida del pecado. Sepamos acogerlo y realizarlo. Seamos más compasivos que críticos. Más misericordiosos que censores.

3.4. Una espiritualidad que aprende y enseña a orar

La espiritualidad es un panorama más amplio que la oración. Pero esta es una pieza decisiva dentro de aquella. Es en sí misma una actividad teologal de primera magnitud, un ejercicio de la fe, de la esperanza y del amor. Es, además, un espacio necesario para la interiorización y, en consecuencia, para la experiencia creyente. La oración hace que Dios se nos vuelva «real», no un ser intermedio entre la realidad y la imaginación. Es un componente privilegiado para discernir, muchas veces entre sombras, lo que Dios Padre pide de nosotros. Sin orar asiduamente, el cristiano languidece y el apóstol desiste.

Aprender a orar e iniciar a la oración es un valor de primera necesidad. Existe una pedagogía de la oración cristiana que se despliega en múltiples pedagogías particulares. Pero es necesaria esta pedagogía. No porque la oración sea una técnica que se ha de dominar. Convertirla en técnica equivale a caer en la idolatría. Pero todo lo importante (amar, educar, asumir la sexualidad, comunicarse, aguantar) se aprende. Los sacerdotes venimos insistiendo secularmente en la trascendencia de la oración. No con la misma dedicación iniciamos ni enseñamos a iniciar a la oración personal, comunitaria y litúrgica mediante una adecuada pedagogía en la que la catequesis sobre la oración se combina sabiamente con la práctica de la misma. Nuestras comunidades cristianas conocen la oración vocal y practican la oración de emergencia en momentos especiales. Pero tras decenios de eucaristía dominical, apenas están iniciadas a una oración habitual de alguna calidad y profundidad. El lenguaje simbólico de la liturgia se les hace opaco. El canto, el salmo y la breve oración con la que comienzan sus reuniones bastantes de nuestros grupos eclesiales son netamente insuficientes para este aprendizaje. La iniciación bíblica, necesaria para entender el texto en la situación original y aplicarlo a la situación presente, es aún patrimonio de muy pocos. Aquí hay una cantera casi inexplotada. Nos jugamos mucho pastoralmente en una apropiada explotación.

En los últimos años registramos que muchos cristianos desean aprender a orar. Las propuestas de ayuda tienen un eco muy favorable. Los grupos de oración y de lectura creyente y orante de la Biblia florecen y se multiplican. Es difícil no leer en esta demanda que la tierra de una fe resecada está necesitando el agua de una oración que la riegue. El Espíritu Santo, que sabe que no podemos orar como conviene (cf. Rom 7,26), se acerca en nuestra ayuda y nos enseña a clamar: «Abbá, Padre» (Rom 8,15). Tengo la persuasión de que, en la gran mayoría de los casos, no se trata de un retraimiento hacia las zonas cálidas de una oración que huye de la confrontación con los problemas pastorales, sociales o personales. Tal vez pudo ser esta una tentación del pasado; no lo es en el presente. Es la necesidad de enriquecer la experiencia de la fe para poder realizar la travesía de una existencia cristiana en un mundo cada vez más secularizado.

Nosotros mismos, ¿no deberíamos ejercitarnos más en ese amplio mundo de la oración? Hay una manera de orar que Pablo deja entrever en sus Cartas y es muy apropiada en nuestra condición de pastores. Es una forma de orar ligada a la actividad apostólica y alimentada desde ella. Prepara y acompaña nuestros trabajos pastorales e incluso los releva cuando esta no es posible. Sus dos grandes resortes son el deseo ante las necesidades y carencias y el gozo ante las realizaciones y los frutos. Del deseo brota la oración de petición; del gozo la acción de gracias.

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Jóvenes y solidarios

El séptimo mercadillo solidario San José de Calasanz arrasa en Santurtzi
Tamara de la rosa
Ezkerraldea
18 de Diciembre de 2011


SE ha convertido en un clásico de las navidades; un lugar donde poder encontrar un buen regalo a un precio increíble. El mercadillo solidario del colegio San José de Calasanz es ya un referente en Santurtzi por estas fechas. El viernes, los alumnos de los once ciclos formativos del centro salieron a la calle, retando al viento y la lluvia, con la intención de recaudar fondos para Cáritas y Médicos sin Fronteras. Su objetivo, llegar a los 6.000 euros; una cifra que superaron con creces sobrepasando los 6.400 euros.

Un escenario a ritmo de karaoke llenaba de música y ambiente el parque Gernika, donde se instalan los puestos del mercadillo desde hace tres años. Sin embargo, la historia de esta iniciativa es más larga, ya que el centro organizó su primer rastrillo solidario hace siete cursos. "Es el proyecto fin de ciclo de los alumnos. Al principio lo hacíamos en el patio del colegio, pero cada año crecía más y venía más gente así que decidimos traerlo al parque", explica Javier, uno de los responsables.

Los alumnos lo organizan todo -con la supervisión de 30 profesores- desde la recogida de productos para vender en el mercadillo hasta las actividades que se realizan durante la jornada. Para ello, colaboran alrededor de 450 alumnos, que se organizan a la perfección para que todo esté listo. Los comercios de Ezkerraldea, "desde Castro Urdiales hasta Barakaldo" han donado sus productos para su venta solidaria. "Los alumnos van tienda por tienda explicando el proyecto y pidiendo ayuda, luego ellos mismos se encargan de clasificarlo, comprobar que no tienen ningún defecto, inventariarlos y ponerles un precio", explica Javier.

Durante unos meses, en los que el colegio "está patas arriba", los estudiantes de los ciclos formativos de San José de Calasanz se convierten en pequeños empresarios. "Es una experiencia fuera de las aulas para que tengan contacto con el mundo real. Se trata de que su experiencia sea lo más cercana a lo que es la vida laboral fuera del centro", aclara el profesor.

Los estudiantes que llevan la batuta son los alumnos del ciclo de Integración Social, "que lo han hecho muy bien", decían los profesores mientras realizaban el recuento de la recaudación alcanzada, que superó las previsiones.

Zapatos, libros, chaquetas, peluches, ropa... "Hay muchas cosas interesantes", decía una vecina de Santurtzi a su acompañante mientras ojeaba un jersey.

Las novedades fueron una txosna con bizcochos, caldo, chocolate y pintxos, muy agradecida por el público debido al tiempo, y un escenario en el que se sucedieron las diversas actividades.

PRODUCTOS ARTESANALES

Además de los productos cedidos por los comercios, el mercadillo solidario siempre cuenta con un lado más artesanal. Y es que también aportaron lo suyo los alumnos del proyecto Eje, en el que los propios alumnos forman cooperativas con las que tienen que fabricar y vender sus productos. Así, podían encontrarse lámparas, bolsos, cuadros y pulseras realizadas con materiales reutilizables tan poco comunes como cápsulas de Nespresso, por ejemplo, o más habituales como anillas de las latas de refrescos; baberos y cojines cosidos a mano; carteras, neceseres, bolsas...

Tanta originalidad atrajo el viernes a cientos de personas de Santurtzi, que aprovecharon para adelantar las compras navideñas. Cáritas y Médicos Sin Fronteras también disfrutarán de unas buenas navidades gracias a la contribución económica de unos alumnos jóvenes, pero muy comprometidos con la sociedad.

http://www.deia.com/2011/12/18/bizkaia/margen-izquierda-encartaciones/jovenes-y-solidarios

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Padre Esteban Martínez González. Un escolapio

En el centenario del padre Esteban
Mañana se cumplen cien años del nacimiento de este sacerdote y profesor
La voz de Galicia
Autor: Abel B. Veiga Copo
Localidad: monforte
Fecha de publicación: 0/11/2011

Se cumple el 21 de noviembre el centenario del nacimiento del Padre Esteban Martínez González. Un escolapio inolvidable que dedicó casi sesenta años de su vida a la enseñanza y entrega a los demás en Monforte de Lemos. Su huella, su ejemplo, su vocación, su entrega generosa y sin límite, su sabiduría, su infinita humildad y bondad siguen siendo hoy un recuerdo imperecedero para quienes lo conocimos, admiramos y quisimos. Quienes aprendimos las lecciones más generosas de la vida, la entrega, el sacrificio, la humildad y una generosidad desbordante. Su imagen débil y enjuta, de quebradiza salud que supo llevar con estoica resignación toda su vida, escondía la de un hombre íntegro, profundamente humano y entregado, respetuoso, bondadoso, sabio, recto y sobre todo, humilde.

Cuántas lecciones de humildad y sencillez nos enseñó a lo largo de su vida este escolapio. Cuántos valores atesoró este hombre único e irrepetible. La imagen más fiel a José de Calasanz que he conocido. Cuánta sabiduría, cuánta generosidad e ilusión. Cuanta paciencia, arte de la paz y la ciencia como él repetía en un latín que dominaba como pocos. Un gigante de humanidad, un coloso de rectitud y entrega. Jamás una mala cara, jamás un no por respuesta. Solo servicio, todo él entrega y generosidad a los demás, sin distingos, sin prebendas.

Perseverancia y valor

Nació en un pequeño pueblo de la provincia de Burgos, Cubillos del Rojo, en 1911. Era un 21 de noviembre, siendo bautizado al día siguiente por don Eustasio, el párroco del pueblo. Allí aprende sus primeras letras. Sus padres, Adolfo y Eugenia, eran devotos cristianos, y un tío suyo era escolapio, lo que marcaría el camino sin duda del joven burgalés pero también de sus hermanos, Pedro y Gerardo. En Villacarriedo en 1923 inicia sus estudios básicos que continuará en Getafe, tomando el hábito del Padre Provincial, Clemente Martínez.

El 15 de agosto de 1928 emite sus votos calasancios. Ahí empieza a esculpir el padre Esteban su perseverancia y valor, su infinita humildad y sencillez, amén de una piedad y fervor en las celebraciones eucarísticas que le acompañará el resto de su vida. Empieza también su entrega a los demás, sobre todo niños, con una paciencia y cariño por la educación y el aprendizaje de todos. Paciencia y perseverancia con la que afrontará la de ya por sí quebradiza y débil salud.

Emprende sus estudios en filosofía y teología en 1928 en el monasterio de Irache y Albelda. Lugares donde destacaría por un talento fuera de lo común y una prodigiosa y extraordinaria memoria. Memoria que asombraría a todos el resto de su vida, como pueden atestiguar decenas y decenas de viejos alumnos gallegos, octogenarios muchos, y a los que el Padre Esteban recordaba, así como los nombres de sus amigos y familiares cuando tenían ocasión de visitarlo o celebrar las bodas de oro de la conclusión de bachilleres.

Un día nevado y frío

Profesa solemnes en Villacarriedo en septiembre de 1934, y las órdenes menores y mayores le serían conferidas ya en Lugo por el obispo Balanzá y Navarro en 1935. Desde diciembre de 1934, un día nevado y frío, un día 4, llegaría a Monforte para casi no abandonarlo en más de sesenta años. En ese momento se ocuparía de la educación de los niños gratuitos y cuyos padres no podían pagar la educación de sus hijos. Escuelas pías. Venía para marcharse pronto. Pero ahí realizó su servicio, su ministerio, su ejemplo.

En los siguientes años se ocuparía hasta 1942 de la clase de Ingreso. Destacan ya en él su sabiduría enciclopédica, su pedagogía innata y competencia o habilidades oratorias y formativas. Su talante, su cercanía, su bonhomía, su afabilidad, su conocimiento riguroso y profundo, su simpatía no pasarían ya desapercibidas.

http://www.lavozdegalicia.es/lemos/2011/11/20/0003_201111M20C2991.htm

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miércoles, octubre 26, 2011

Encuentro de la Escuela Pía Mundial en Peralta de la Sal

11/10/2011

Del 17 al 30 de octubre, va tener lugar en la Casa-Santuario de las Escuelas Pías de Aragón en Peralta de la Sal, la reunión de la Congregación General y los Superiores Mayores procedentes de los treinta y cinco países del mundo en las que están presentes los escolapios.

En estas jornadas, se evaluará la puesta en práctica de las líneas emanadas del Capítulo General de la Orden celebrado en julio de 2009 en Peralta de la Sal, lugar de nacimiento de San José de Calasanz, fundador de las Escuelas Pías. La educación formal y no formal, la vida religiosa, el laicado, la pastoral y la expansión de la orden, son algunos de los temas que se evaluarán.

Asistirán también técnicos y asesores entendidos en los diferentes ámbitos en los que se ocupa la labor de la Orden, entre ellos: el obispo emérito de San Sebastián Monseñor Uriarte o especialistas de Formación de PRH-Internacional (Personalidad y Relaciones Humanas).

El día 21 de octubre, los veinticuatro miembros de la Junta Rectora de la OIEC (Oficina Internacional de la Educación Católica que agrupa a 210.000 escuelas, 44 millones de alumnos y cerca de 3.350.000 profesores en más de cien países) y que habrá celebrado en Zaragoza su XVII Congreso Mundial, se desplazarán a Peralta de la Sal para tener un encuentro con los asistentes a esta reunión.

Y el 28 de octubre, Alfonso Millán, obispo de la Diócesis Barbastro-Monzón, compartirá la jornada con los asistentes.

http://www.radiohuesca.com/noticia/451206/Encuentro-de-la-Escuela-Pia-Mundial-en-Peralta-de-la-Sal

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Escritos S. Pompilio en la web (R. Cercerón)

Última hora en la UCV

El Dr. D. Ricardo Cerverón elabora una base de datos que recoge en Internet las cerca de mil cartas

El Dr. D. Ricardo Cerverón elabora una base de datos que recoge en Internet las cerca de mil cartas que escribió San Pompilio

El profesor de la Universidad Católica de Valencia ha empleado el instrumento informático web scripta

28/09/2011

El profesor de la Universidad Católica de Valencia “San Vicente Mártir”, Ricardo Cerverón Lleó, ha elaborado un estudio sobre San Pompilio María Pirrotti, un santo escolapio del s.XVIII. La investigación consiste en una catalogación y contextualización de los cerca de mil escritos del santo italiano, mediante el instrumento informático web scripta, que ya utilizara Cerverón para recoger el epistolario de San José de Calasanz.

Del mismo modo que el Dr. D. Cerverón recopiló el epistolario del fundador de las Escuelas Pías, creando un elenco definitivo de cartas, ahora ha recogido el de San Pompilio, disponible en la siguiente dirección web

http://scripta.scolopi.net/pompilio/inicio.asp?Idioma=Castellano

“El historiador general de la orden, Adolfo García-Durán, con ocasión del centenario del nacimiento de San Pompilio, que se celebró el año pasado, me lo pidió y así lo hice, por agradecimiento a la Escuela Pía”, ha explicado el profesor. “Lo acabé hace unos meses, ya está en marcha y ahora en septiembre se difundirá por la Orden para que se sepa que existe”, ha añadido.

Se estima que San Pompilio (1710- 1766) escribió cerca de 1.000 cartas, editadas y recopiladas en 1982 por el P. Tosti, un escolapio investigador, quien las agrupó en tres libros. Cerverón ha señalado que estos escritos se pueden dividir en tres grupos: cartas a amigos, unas 800 cartas de dirección espiritual –estas no están fechadas- y un tercer grupo, más reducido, de homilías, sermones y catequesis.

La catalogación en la base de datos confeccionada por Cerverón permite su estudio intertextual. Este incluye los textos originales –en italiano- “aunque hay un escolapio que se ha ofrecido a traducirlas al castellano”. “De momento no hemos abordado el tema de fotografiar los documentos originales, pero se verá”, ha detallado.

Como dato curioso, El Dr. D. Cerverón ha señalado que el santo escolapio “es bastante desconocido, incluso dentro de la misma orden”, y que goza de una “devoción más bien local, en el sur de Italia, donde abundan los pompilios y pompilias”. “Fue un gran educador, pero su fama de santidad y su heroicidad le vino por la predicación”.

El investigador ha señalado, asimismo, que Pompilio “para su época hacía cosas inauditas, de hecho, fue acusado porla Inquisición, pues preconizaba y animaba a la comunión diaria, cosa que entonces estaba relacionado con una corriente herética. También hacía acompañamiento de laicos, incluso de matrimonios juntos, algo sorprendente entonces”.

Se trata de un trabajo que se enmarca dentro del Instituto Universitario San José de Calasanz, de titularidad compartida entrela Universidad Católica de Valencia y la Orden de las Escuelas Pías, cuya finalidad es promover y realizar actividades de estudio e investigación para profundizar en la figura de San José de Calasanz y de la historia dela Orden de las Escuelas Pías, haciendo especial hincapié en sus aspectos pedagógicos.

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lunes, agosto 29, 2011

EEPP Getafe: preparación inmediata a la JMJ

La torre del reloj de Getafe se ilumina de amarillo para recibir al Papa
Noticias EFE - Getafe, 18 ago (EFE).

El Ayuntamiento de Getafe iluminará esta noche de color amarillo su torre del reloj para dar la bienvenida al Papa Benedicto XVI a Madrid, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

Tanto los 12.000 peregrinos que se alojan en el municipio, como los vecinos de Getafe, verán hasta el próximo domingo, fecha en que partirá de nuevo el Pontífice, la torre del Ayuntamiento iluminada durante el horario nocturno.

El color elegido ha sido el amarillo, ya que es uno de los dos colores que conforman la bandera del Vaticano, que se divide en dos franjas verticales, amarilla y blanca.

Getafe es una de las subsedes de esta JMJ, y en la localidad se están celebrando varias actividades por tal motivo, la más destacada, un encuentro de jóvenes de la familia Calasancia en el colegio La Inmaculada-Padres Escolapios, que reunió ayer a más de 1.600 peregrinos de todo el mundo.

Getafe fue el punto de encuentro de jóvenes llegados de toda España y de países como Argentina, Estados Unidos, Nicaragua, República Dominicana, Italia, Polonia, Austria, Canadá y México.

Se trata de la primera vez en la historia que se reúnen jóvenes de todos los colegios escolapios del mundo, además de congregaciones de la familia escolapia, en torno a Calasanz.

El alcalde de Getafe, Juan Soler, quiso acompañar y saludar personalmente a los peregrinos, junto a los miembros del Gobierno municipal Teresa Rodríguez, concejal de Asuntos Sociales y Familia, y Pablo Martínez, edil de Educación, Cultura y Deportes.

Soler también tuvo oportunidad de departir con el Padre General de la Orden de los Escolapios, Pedro Aguado, y con el Rector del Colegio La Inmaculada de Getafe, Ángel Sedano, a quienes felicitó por la organización y el éxito de convocatoria del encuentro.

La jornada, que comenzó a primera hora de la tarde y terminó ya entrada la noche, se dividió en tres momentos: un paseo por Getafe Centro, recorriendo el paseo Pablo Iglesias y el Parque Municipal; una Eucaristía, presidida por el padre Pedro Aguado, Superior General de las Escuelas Pías; y, como colofón final, un Festival en el que intervinieron los distintos representantes llegados al municipio. EFE

http://www.elnortedecastilla.es/agencias/20110818/mas-actualidad/vida-ocio/torre-reloj-getafe-ilumina-amarillo_201108181637.html


1.600 peregrinos de todo el mundo se reúnen en Getafe
17-08-2011 - MDO - Ayuntamiento de Getafe

Más de 1.600 peregrinos de todo el mundo se dieron cita este miércoles en el Colegio La Inmaculada – Padres Escolapios en el Encuentro de jóvenes de la familia Calasancia que se celebró con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Getafe fue el punto de encuentro de jóvenes llegados de toda España y de países como Argentina, Estados Unidos, Nicaragua, República Dominicana, Italia, Polonia, Austria, Canadá y México.

El alcalde de Getafe, Juan Soler, quiso acompañar y saludar personalmente a los peregrinos, junto a los miembros del Gobierno municipal Teresa Rodríguez, primera teniente de alcalde y concejala de Asuntos Sociales y Familia, y Pablo Martínez, segundo teniente de alcalde y edil de Educación, Cultura, Deportes y Comunicación.

Soler también tuvo oportunidad de departir con el Padre General de la Orden de los Escolapios, Pedro Aguado, y con el Rector del Colegio La Inmaculada de Getafe, Ángel Sedano, a quienes felicitó por la organización y el éxito de convocatoria del encuentro.

Es la primera vez en la historia que se reúnen jóvenes de todos los colegios escolapios y demás congregaciones de la familia escolapia, en torno a Calasanz. La jornada, que comenzó a primera hora de la tarde y terminó ya entrada la noche, se dividió en tres momentos: un paseo por Getafe Centro, recorriendo el Paseo Pablo Iglesias y el Parque Municipal; una Eucaristía, presidida por el Padre Pedro Aguado, Superior General de las Escuelas Pías, y como colofón final, un festival en el que intervinieron los distintos representantes llegados al municipio.

Este es uno de los actos que se están desarrollando en Getafe, subsede de la JMJ. Además, la ciudad aloja durante estos días a más de 12.000 peregrinos en más de cuarenta colegios, institutos y centros deportivos.

http://www.madridiario.es/2011/Agosto/municipio/getafe/206392/getafe-pelegrinos.html


El Colegio Los Escolapios acogerá a 1.500 jóvenes escolapios dentro de la JMJ
17-08-2011

Éste de mañana será el acto más destacado que se celebrará en Getafe en esta JMJ, un Encuentro de Jóvenes de la Familia Calasancia, que reunirá a más de 1.500 novicios escolapios provenientes de diversos rincones del planeta El encuentro consistirá en un paseo por las proximidades del colegio, una Eucaristía y un Festival que tendrá lugar en el recinto exterior del centro.

El Cerro de los Ángeles, la Catedral de la Magdalena y la Parroquia Santa Maravillas de Jesús serán los otros tres puntos cardinales en los que se desarrollen los distintos actos culturales y religiosos con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud.

Estos tres centros religiosos acogerán las catequesis de obispos, los días 17, 18 y 19 de agosto de 10:30 a 13:30 horas, con la peculiaridad de que en cada centro se celebrarán en un idioma distinto: castellano, inglés y alemán, respectivamente.

Además de acoger estos actos, Getafe alojará en estos días a más de 12.000 peregrinos, en más de cuarenta centros escolares, institutos y polideportivos, dada su condición de subsede de la Jornada Mundial de la Juventud que se está celebrando en Madrid desde hoy día 16 hasta el 21 de agosto. EFE 1011022

http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=900712

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miércoles, marzo 30, 2011

Monseñor Felix Lázaro Martínez (P. Sanz III.2011)

Monseñor Felix Lázaro Martínez de la Provincia de Aragón

Escribe: Pedro Sanz Navío, Escolapio

Entre los días 23-26 estará entre nosotros, para participar en la Cátedra Calasanz Mons. Félix Lázaro Martínez.

Pero ¿quién es este ilustre huésped?

Vea las siguientes líneas.

El Sr. Obispo Félix Lázaro Martínez, Escolapio nació en Logroño, el 2 de marzo de 1936. Es Obispo de Ponce, Puerto Rico; antes de ser ordenado como Obispo por el Papa, era Catedrático y Pastoralista.

Hizo sus primeros estudios con los Escolapios de su ciudad natal. Allí nació su vocación. Tomó el hábito de escolapio el día el 10-7-1951, hizo el noviciado y profesó el 15-8-1952, en Peralta de la Sal.

Realizó después estudios de Filosofía en Irache [Navarra] y en la Universidad Gregoriana de Roma, donde se licenció en Filosofía y se doctoró en Teología.

Fue profesor de Teología de los estudiantes escolapios de Irache, Albelda de Iregua (Logroño) y Salamanca. Desde 1970 reside en la Universidad Católica de Ponce, donde actuó como profesor de la Facultad y director de la Residencia Universitaria. Sin dejar la cátedra, fue Rector de la Comunidad escolapia sita en el campus de la Universidad y dos veces viceprovincial de la Orden Escolapia en sendos trienios.

Asistió como vocal al Capítulo General de la Orden en 1997. Director espiritual y orientador de un gran número de alumnos de la Universidad. Le quieren como maestro y lo veneran como sacerdote escolapio entregado por completo a la juventud universitaria. Su actividad pastoral no descansaba en los fines de semana.

Durante varios lustros se ha desplazado al pueblo de Jayuya para atender aquella comunidad cristiana y poblados de su entorno en un apostolado rural distinto del diario. Ahí, su cambio del mundo universitario al mundo rural. Nombrado Obispo de Ponce, está desarrollando una gran actividad. El clero diocesano lo quiere como a su verdadero pastor. Es Vicepresidente de la Conferencia episcopal de Puerto Rico.

Publicaciones:
San Pompilio Mª. Pirrotti, su persona, vocación, carácter y fisonomía espiritual. Madrid, 1976.
La vocación de S. Pompilio. ArSP (1977). Estudio sobre el carácter de San Pompilio: Ephemerides Calasanctianae, 5 (1981). Artículos en diversas revistas.
BIBL.: Diccionario Enciclopédico Escolapio (DENES) II, Ed. Calasancias, pág., 332, V, 10, 150, Salamanca, 1983; Rev. VINCULO n. 187, pág.. 10; Rev. ESCOLAPIOS, de Puerto Rico, números 93 y 94.

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jueves, enero 27, 2011

LOS ESCOLAPIOS EN ESPAÑA (V. Faubell)

Vicente Faubell, Escolapio

1. INTRODUCCIÓN

La defensa del derecho del niño pobre a la asistencia escolar gratuita ha tenido una larga historia, una tortuosa y larga historia de algo más de medio siglo en la vida de San José de Calasanz.

No vamos a hablar aquí de ello. Lo que se me pide ahora es verificar si esa gratuidad que Calasanz protegió y defendió incluso ante un tribunal de Justicia, ha seguido practicándose en las escuelas que él fundó en 1597. Dicho de otra manera y acotando el tema: Se me pide exponer si los escolapios, desde su entrada en España en 1677 hasta hoy han seguido practicando la gratuidad exigida por Calasanz. Es decir, si sus escuelas han seguido su mandato, manteniéndose fieles al principio de gratuidad en los términos en que definió Calasanz este principio.

Antes de contestar a este requerimiento aludiré brevemente a algunas circunstancias:

1° A la extensión territorial y al número de alumnos a quienes, en España, haya podido afectar el hecho de la gratuidad. Por tanto, hablaré solamente de España y su territorio. No de las creaciones de centros hechas por los escolapios españoles y mantenidos por ellos ni en el resto de Europa, ni en América, ni en África, ni en Asia ni en Oceanía. Que allí también tienen sus colegios y, fundamentalmente, siguen las mismas normas que en España.

2° Debo aclarar igualmente que las Escuelas Pías no han ideado ni seguido una política preestablecida de fundaciones de colegios, a excepción del despliegue de creaciones de centros en Hispanoamérica a fines del siglo XIX.


2. LA PROPUESTA CALASANCIA

S. José de Calasanz exigió en sus leyes (llamadas Constituciones) una serie de condiciones para abrir un colegio. Y fueron:

a) Por parte de quienes pedían la apertura de un Centro:
Una iglesia amueblada y con el ajuar necesario, "de acuerdo con nuestra pobreza"; El edificio del colegio, asimismo equipado, para los Alumnos; Vivienda humildemente amueblada para los escolapios; Una Biblioteca profesional; Una huerta contigua para evitar la ociosidad (Constitutiones-1622, 145, 178). Y, finalmente, añadía: La propiedad de estos inmuebles no será de la Orden sino que se transferirá inmediatamente a la Santa Sede (Id., 180), aunque en 1680 (58 años después de escrito esto por Calasanz) Inocencio XI en su Constitución Conservationi, de acuerdo con lo dispuesto por el antiguo Concilio de Trento, mandó se adscribieran estos bienes a la Orden y a sus casas y no a la Santa Sede (Constitutiones -1781, p. 133). Y a todo lo anterior añadía Calasanz que "en ninguna circunstancia tendremos en menos a los niños pobres; sino que con tenaz paciencia y cariño nos empeñaremos en dotarlos de toda cualidad" (Constituciones-1622, 4). Finalmente, algunas ayudas económicas espontáneas para el sustento de los escolapios (Const. ed. 1781, 29-130, según los Caps. Gens. de 1637 y 1641; en no pocas ocasiones el salario de un solo Maestro bastó a los Ayuntamientos para subvencionar la enseñanza de cinco escolapios). Es decir, Casa, Colegio, Biblioteca, un huerto y Ayuda económica (no pide un salario) para cada uno de los Profesores.

b) Por parte de las Escuelas Pías:
Si Calasanz dedica apenas dos breves puntos de sus leyes sobre las condiciones que exige a quienes pretenden la enseñanza de sus escuelas, no hace lo mismo con las ofertas que exige cumplir a sus escolapios. Les dedica, nada menos que 18 puntos. Más otros sembrados oportunamente a lo largo de los 345 puntos en que se dividen sus Constituciones. Resumo brevemente esas condiciones: Uniformidad u homogeneidad de organización en todos los Centros, exceptuada y atendida la regionalización.

Lo uniforme alude a algo externo: a la forma visible, como el uniforme colegial, militar, etc.

En cambio, la homogeneidad hace referencia al mismo género. Es decir, se trata del compuesto cuyos elementos son de igual naturaleza, de una calidad única. Así la forma de la educación y de la enseñanza será de igual naturaleza y de una única calidad en todos los centros. Y eso lo combina con la creatividad del profesor, al pedirle al inspector de las clases que pregunte al profesor si se le ha ocurrido algún método o procedimiento nuevo de enseñanza.

Un Director con aguante, obediente y humilde, hábil en los problemas prácticos y con el don de la discreción; que sepa hermanar exigencia y afabilidad; de virtud y carácter al servicio de su propia autoridad y que vele por el cumplimiento de la ley; previsor y vigilante sobre el cumplimiento del deber de cada cual. Colocará al personal apto en cada servicio, y lo visitará y frecuentemente y comprobará cómo lo cumple. Procurará distintos Maestros, según la diversidad, número y capacidad de los oyentes (destierra, pues, la escuela unitaria e introduce la escuela diversificada y por grados).

Como la mayoría de la gente es pobre y sólo puede mantener a sus hijos por un breve tiempo en la escuela, designe un maestro diligente para que estos muchachos aprendan escritura y cálculo y así podrán ganarse la vida más fácilmente.

Un Confesor de los alumnos.

Otro sacerdote para la llamada Oración continua.

Establecer un horario y un Reglamento Escolar.

Establecer un Examen de ingreso en el Centro para colocar al nuevo alumno en su grado.

Establecer, al menos bianualmente, un examen para que los alumnos puedan pasar al grado o curso superior, aun en medio del curso escolar.

Respecto de la educación Moral y Social, establece: Los libros de lectura no perjudiquen las buenas costumbres de los niños. No se tolerarán expresiones malsonantes ni afrentas o nada torpe o licencioso. Los Maestros inculcarán el respeto y amor a la virtud con afabilidad.

Respecto de las Asignaturas

Las asignaturas serán desde los primeros rudimentos: Materias que hoy llamamos de Primera Enseñanza o Básica, de Primaria: La lectura correcta, La escritura, El cálculo. Y materias que hoy llamamos de la ESO, Secundaria y Bachillerato: El latín.

Pero sobre todo, la piedad y la doctrina cristiana. Fe y cultura. Un Prefecto que mantenga la disciplina y aplique los castigos.

Los únicos ingresos, pues, que podían tener los colegios eran los que los fundadores de los Colegios les pudieran asignar y que se solían consignar en los Contratos de Fundación, las limosnas espontáneas, las obtenidas por cuestación entre los fieles y lo que los escolapios pudieran aportar por sus ingresos de su apostolado sacerdotal y publicaciones.

En definitiva, si los colegios de las Escuelas Pías han persistido en los siglos XVII, XVIII, XIX y el primer tercio del siglo XX, enseñando gratuitamente ha sido:

1° Porque, mal que bien, algunos contratos firmados con los Ayuntamientos se han ido cumpliendo o han seguido persistiendo en el papel.

2° Cuando la mayoría de los Ayuntamientos han dejado de cumplir los Contratos (prácticamente desde mitades del siglo XIX) y no tener las Escuelas Pías ningún tipo de bienes (ni fincas, ni depósitos bancarios, ni otros tipos de 2 reservas económicas) se vieron obligadas a pensar en cobrar los servicios prestados.

3° Cobrar la Enseñanza estaba absolutamente prohibido por S. José de Calasanz en sus Constituciones-1622. El relajamiento de esta norma sólo lo podía autorizar el Papa. Y a él se recurrió.

En el siglo XVII las Escuelas Pías llegan a tener en España: 1637-1641 Guissona (Lérida). No llegó ni a fundarse.

1677-1681 Barbastro (Huesca): cuatro cortos cursos escolares; 300 alumnos.
1681-1683 Benavarre (Huesca): tuvieron que abandonar para trasladarse a Moyá.
1683- ... Moyá (Barcelona)

En el siglo XVIII se fundaron en España 12 colegios (más el de Moyá del siglo anterior, 13 fueron los colegios atendidos por los escolapios). Pero la demanda de escolarización hecha a las Escuelas Pías durante este siglo XVIII es abrumadora. Existen documentados más de un centenar de peticiones de fundación de colegios escolapios que no se atienden por falta de personal escolapio o porque los gobiernos de turno no las autorizan (1)

En el siglo XIX se abrieron 5 más.

En el siglo XX se contabilizan hasta 83 fundaciones nuevas en España, incluyendo esta cifra las Residencias del profesorado.

La última estadística publicada es la de 31 de diciembre de 2006. Durante el primer trimestre de 2008 esperemos se publique la de este año que concluye. En 31 de diciembre del año pasado 2006 había en España 64 casas y 366 escolapios. Sin contar los centros regidos por escolapios en otras 12 naciones ni sus escolapios.

Hay que advertir que el ciclo histórico de peticiones de aperturas nuevas de colegios está prácticamente agotado en Europa, habiéndose trasladado a toda América y al llamado tercer mundo una avalancha de peticiones.


2. INTENTOS DE DESHACER EL CAMINO. GRATUIDAD CALASANCIA DE LA ENSEÑANZA.

Desde tiempos calasancios (finales del siglo XVI a mitades del XVII) la financiación de los Centros de la Iglesia (en España eran los únicos los escolapios con escuelas primarias y medias, con alguna excepción; los jesuitas, únicos religiosos comparables en cuestiones de enseñanza están expulsados de España. (2)

Pues bien, en ellas se ordenaba que quienes quisieran Colegio de Escuelas Pías debían ofrecer a la Orden:

1° El edificio del Colegio, con sus Aulas y muebles incluidos y vivienda, modesta, para pobres, para la Comunidad religiosa;
2° Una biblioteca profesional (en muchos casos no excedía la docena de libros) común para todos los escolapios profesores; y
3° Una aportación monetaria a establecer para cada uno de los escolapios profesores.

Por parte de la Orden se aportarían:

1° La Enseñanza básica completa;
2° La Enseñanza Media o Gramática; y
3° Algún tipo de Enseñanza Superior a convenir en el futuro, si era factible.

Mientras los contratantes no escolapios cumplieron con sus compromisos, las Escuelas Pías funcionaron correctamente en los siglos XVII y XVII

A finales del XVIII las cosas comenzaron a cambiar.

En España se ha impartido enseñanza gratuita desde 1677 hasta 1939. Se entiende por enseñanza gratuita, la libre asistencia de los alumnos a sus escuelas, sin que los escolapios pudieran percibir, ni de hecho lo hicieran, ningún tipo de compensación económica ni directa ni indirecta, que proviniera de la familia del alumno.

Durante el pontificado de Pío IX (1846-1878), se agravó un problema casi endémico entre los Ayuntamientos y los colegios de las Escuelas Pías: las guerras y las continuas desamortizaciones del siglo XIX obligaron al P. General de la Orden a exponerle la difícil (en muchos casos inaguantable) situación de los centros.

Pío IX había sido alumno interno, durante siete cursos escolares, del colegio escolapio de Volterra, cerca de Florencia. Y entendió rápidamente el problema. El sabía que los escolapios no poseían bienes de ningún tipo, ajenos a los contratados con los Ayuntamientos (ejecutándolos éstos siempre con retrasos y frecuentemente, nunca) y concedió poder cobrar a los alumnos; pero puso una doble condición:

Que no se cerrara ningún colegio y
Que no se dejara sin enseñanza a ningún alumno pobre por no poder abonar cantidad alguna.

Los escolapios agradecieron la dispensa que eso suponía. Pero se autoimpusieron dos restricciones más:

La 1, que no se cobrara de inmediato la enseñanza, que Calasanz quería siempre gratuita y, en compensación, idearon la ampliación voluntaria del número de horas de los alumnos en el centro, cobrando.

Y 2 la restricción: Que se retrasaría todo lo posible el cobro de la enseñanza.

El Rescripto pontificio durmió, pues, en los archivos de las Escuelas Pías, más de medio siglo sin aplicarse generalizadamente hasta que en España la Guerra civil de 1936-1939 dejó absolutamente arrasados muchos de los Colegios y todos los demás maltrechos por la ocupación de los soldados y otros desperfectos de la guerra y la política. Al no tener ningún tipo de bienes ni fondos de ningún tipo y, para reconstruir los edificios, tener que hacer frente a empréstitos cuyos intereses eran inaplazables, las Escuelas Pías no tuvieron más remedio que poner en práctica la autorización de casi un siglo antes hecha por el ilustre exalumno escolapio llamado Pío IX.

Así acabó la gratuidad calasancia.

Hoy, en España, los llamados Conciertos de Enseñanza para los Centros que llaman privados, legislados por el Estado desde 1985, recuerdan, sólo recuerdan, aunque sea lejanamente, los Contratos con los Ayuntamientos de los siglos XVII, XVIII y XIX con los escolapios. Es todo.


RESCRIPTO DE LA STA. SEDE PERMITIENDO A LAS ESCUELAS PÍAS DE ESPAÑA COBRAR LA ENSENANZA A LOS NIÑOS NO POBRES Y ENSEÑAR EN LAS ESCUELAS PÍAS DONDE ESTÁ PROHIBIDO POR LEY ENSEÑAR EL CATECISMO Y LA RELIGIÓN CRISTIANA (3)

Ya hace casi 40 años que los escolapios, como Maestros en España, resistiendo a los enemigos de Dios, superando peligros y soportando con firmeza múltiples privaciones de todo género, por ninguna perturbación han podido ser apartados de su propósito y voto solemne de instruir a la juventud en piedad y letras. Cuántas incomodidades han soportado y cuán virilmente para mantener sus escuelas para la Iglesia Católica solo Dios, justo remunerador de todos, lo sabe; no obstante, con frecuencia los atormentaba con grandísima tristeza el ver que unos sacrificios tan gustosamente aceptados se atribuían por algunos injustos críticos más bien a su comodidad o vanidad, o, lo que era más lamentable, a cierta adhesión a sistemas de opiniones y doctrinas destructoras de todo derecho. Pues bien, han soportado también esta aflicción con ánimo inquebrantable y la mayor constancia: a las injustas sospechas respondieron con paciencia, con una más estricta observancia de sus Reglas y un más cuidadoso celo en cumplir fielmente las obligaciones de la enseñanza.

Pero ahora, el régimen nuevo y que va de mal en peor, pone a los religiosos en nuevos aprietos, de los que difícilmente o quizás de ningún modo podrán escapar, si quieren cumplir a la letra las Constituciones de la Orden, de las que nunca se separarán sin la bendición de Vuestra Beatitud, ya porque son obedientes a esta Santa Sede, ya también para que no pueda parecer que han fallado en la observancia.

Dos cosas son principalmente y las dos muy propias de nuestro Instituto: que, a la sazón, en España deberán ser dispensadas por V. S. en alguna casa por ineludible necesidad; a saber: la admisión gratuita en las escuelas de los niños no pobres y la explicación formal de la Doctrina y la Religión en las escuelas. Como que en casi todas las poblaciones donde hay Escuelas Pías, éstas se erigieron con contratos bilaterales, en virtud de los cuales la Orden se obligó a impartir gratuitamente la enseñanza y el Municipio a suministrar la suficiente sustentación de los religiosos, acontece a cada paso que, si bien los Maestros nunca faltaron a su deber, en cambio los Municipios o varían los contratos, o recusan del todo cumplirlos, o entregan a maestros seglares las escuelas hasta ahora confiadas a los religiosos, o bien expulsan de sus casas a los religiosos. En estos casos, faltando en absoluto el medio de vida, hay que tomar providencia para que no se hayan de disolver las Comunidades religiosas, y cada uno se vea precisado a proveer las necesidades de la vida ejerciendo el magisterio privadamente.

En otros lugares, por fin, se ha llegado tan allá que, renovado radicalmente el plan de estudios, apenas queda tiempo para enseñar la Doctrina Cristiana; más aún, hay que desterrar totalmente de las escuelas cualquier explicación de la Religión y todo acto de piedad. Por lo cual, o habrá que abandonar las escuelas o introducir algún cambio provisional en las Constituciones de la Orden. Pues en éstas está legislado y hasta ahora se ha observado inviolablemente que “nadie pida dinero como estipendio ni lo reciba ofrecido en tal concepto”, “todos y cada uno estén dispuestos a mendigar de puerta en puerta, cuando la necesidad y la obediencia lo exijan” y en la fórmula de la profesión se dice: “Prometo peculiar cuidado de la instrucción de los niños según la forma del Breve de Pablo V”, en el cual se prescribe que se enseñe la Doctrina Cristiana.

En tales circunstancias yo diría, Beatísimo Padre, que jamás deben ser abandonadas por los religiosos las escuelas, mientras no se vean constreñidos a enseñar algo contra nuestra santa Religión Católica, o que parezca que lo enseñan o lo hacen. Con habilidad y diligencia deberán los religiosos ganar para Cristo las almas infantiles, puesto que en manos de maestros seglares, o no se formarán en modo alguno en la piedad, o se imbuirán en las máximas de la impiedad y del ateísmo, totalmente contrarias a la Religión. Para evitar, pues, mal tan grande a la juventud, en cuanto sea posible, con todo interés pido a V. Beatitud lo que sigue:

1) En las poblaciones, donde los escolapios no tengan rédito alguno o sea insuficiente, ni reciban honorarios de cualquier modo que sea con los que puedan sustentarse, podrá el Vicario General de España autorizar a los Superiores Provinciales que concedan a los Rectores de los colegios, con decreto especial en cada caso, la facultad de poder lícitamente pedir estipendio de los niños no pobres, que frecuentan las escuelas, pero tan sólo en forma que basten para el alimento, vestido y vivienda de los religiosos, en la forma que sea más conforme con el voto de pobreza y no impida la admisión en las escuelas de los niños, en especial de los pobres.

2) Que si, como ya ocurrió en algunas poblaciones y se prevé que pronto ocurrirá en todas, el Gobierno prohibiese toda explicación de la Doctrina Cristiana en las escuelas comunales, sea no obstante lícito a los escolapios, con el conocimiento y consentimiento del P. Vicario General a través de los Provinciales, retener y regentar las escuelas municipales, impuesta a cada uno en virtud de sus votos, la obligación de aprovechar cualquier ocasión de enseñar la Doctrina Cristiana, sea con los ejemplos y ejercicios literarios referentes a las Ciencias que se explican, o dejando sin cumplir tan impías leyes, donde se pudiere de algún modo por no urgirlas los magistrados. Pero en todos los casos dígase la misa antes o después de la escuela para que los niños, sea al entrar, sea al salir del colegio, invitados y atraídos puedan oírla, así como en los días festivos para alguna explicación de Catecismo fuera de la escuela, y frecuenten al menos cada mes los Sacramentos de la Penitencia y Santísima Eucaristía.

[La contestación de la Santa Sede no se hizo esperar. He aquí la parte dispositiva del Rescripto]

En la Audiencia habida con el Papa por el Sr. Secretario de la Sda. Congregación de Obispos y Regulares el 20 de junio de 1873, Su Santidad, oída la relación del Prepósito General de la Orden de las Escuelas Pías, y atendidas las gravísimas circunstancias que se dan en España, benignamente accedió y además ordenó al Vicario General de las Escuelas Pías de España, supuesta la verdad de los expuesto, se le conceda ad triennium, si perduran las antedichas circunstancias, la deseada facultad de pedir a los niños no pobres, que frecuentan las Escuelas Pías, un estipendio o paga para lo estrictamente necesario para la vida, vestido y habitación de los religiosos; con tal que los niños necesitados no sean rechazados de las escuelas; según su arbitrio y conciencia concédase según se pide.


[La contestación a la segunda petición, se hizo a través de un Oficio que decía:]

Habiendo Monseñor Secretario de esta Sda. Congregación de Obispos y Regulares dado cuenta a Su Santidad de la instancia presentada por V. P. Rma., dirigida a obtener alguna providencia para impedir la dispersión de los religiosos de las Escuelas Pías y el abandono por parte de éstos de las escuelas que retienen en varias ciudades de España: el Santo Padre en consideración de las gravísimas y luctuosas circunstancias en que se encuentran aquellos países, y para impedir los males mayores que resultarían a la Religión y a la moral en el caso de que aquellos religiosos dejasen del todo la pública instrucción de la juventud, se ha dignado acceder benignamente a la primera petición contenida en su Instancia, como lo conocerá Vd. por el último rescripto de la dicha Sda. Congregación.

Pero en cuanto a la otra petición, Su Santidad para prevenir daños mayores permite que en aquellos lugares de España, donde las inicuas leyes de aquel gobierno usurpador han prohibido o prohibirán que en las escuelas Municipales se haga la explicación de la Doctrina Cristiana y se dé la instrucción religiosa, pueda tolerarse que los Maestros religiosos de las Escuelas Pías, previo el consentimiento del P. Vicario General de la Orden, retengan las escuelas municipales; pero con la condición de que cada uno de dichos religiosos, en fuerza de los votos mismos que ha profesado, emita delante del propio Superior la obligación de no dejar escapar cualquier ocasión de enseñar la Doctrina Cristiana y dar la instrucción religiosa a sus discípulos al tenor de la fórmula que V. P. Rma. deberá prescribir a los dichos religiosos y que deberá ser del todo conforme a cuanto Vd. ha indicado en su Relación transmitida a esta Sda. Congregación.


Notas

1 Cf. FAUBELL ZAPATA, V., Acción educativa de los Escolapios en España (1733-1845), Madrid, Instituto Universitario “Domingo Lázaro”-Universidad Pontificia de Comillas, 1987, 35-37.durante 79 años del s.XIX) se resolvía según prescripción de las Constituciones de la Orden

2 Cf. ID., «Órdenes, Congregaciones y Asociaciones eclesiales masculinas dedicadas a la educación y enseñanza», en BARTOLOMÉ MARTÍNEZ, Bernabé (Dir.): Historia de la acción educadora de la Iglesia en España, t. II, Madrid, BACmaior, n. 54, 1997.las que llamaron Permanencias (estudio dirigido postescolar y apoyos al alumno en el trabajo de preparación de lecciones. Una vez concluidas las clases del horario oficial).

3 AUSENDA, G. y VILÁ PALÁ, C., Pío IX y las Escuelas Pías, Roma, Editiones Calasanctianae, 1979, 130-133; reproducido en FAUBELL ZAPATA, V., «Órdenes, Congregaciones y Asociaciones eclesiales masculinas dedicadas a la educación y enseñanza», en BARTOLOMÉ MARTÍNEZ, Bernabé (Dir.), o. c., 415-417.

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Escolapios (En una wikienciclopedia, I.2011)

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Tabla de contenido

1 Restablecimiento y Florecimiento
1.1 Personas o hechos significativos en destaque

2 Las Escuelas Pías el siglo XIX

3 Las Escuelas Pías el siglo XX

4 Bibliografia

Orden Religiosa de las Escuelas Pías, más conocida como Escolapios o como Padres Escolapios es una Orden Religiosa de la Iglesia Católica fundada por Son José de Calasanz, inicialmente con el nombre de Orden de los Clérigos Regulares Pobres de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, en 1621 en Roma.

El año 1602, nace la Asociación de las “Escuelas Pías”. Es una piadosa sociedad laica, para el mantenimiento de un colegio popular y gratuito, instalado en el corazón de Roma. La pequeña escuela de Santa Dorotea había crecido muy [mucho] (unos 500 alumnos) y buscaron otro lugar más espacioso. Ya tiene su Normativa y su Director, José de Calasanz, que tiene especial interés en el buen funcionamiento de la escuela y el buen espíritu de los asociados.

1617: Papa Paulo V crea, la pedido [petición] de San José de Calasanz, la “Congregación Paulinas de las Escuelas Pías”. Le Gusta tanto (de ella) que la bautiza con su propio nombre. Y también ayuda con dinero, porque viven de limosna. No reciben nada de los alumnos (la casa de San Pantaleo acoge ya 1500 alumnos), ni piden limosna por las casas. El desinterés era total, y nadie tenía que pasar por dificultades para asistir en aquellas escuelas.

Se enseña desde leer y escribir, pasando por el “ábaco” (matemáticas), gramática, retórica (letras), caligrafía, música... todo aquello que ayude aquellos niños y jóvenes para tener un buen trabajo, un buen salario. Y también latín, para que puedan ingresar, los que deseen y puedan, en el Colegio Romano de los Jesuitas. Y con un cariño especial se enseñe, naturalmente, “la doctrina cristiana”. Tienen ganas de liberar aquellos jóvenes de la esclavitud de la pobreza, de la ignorancia y del pecado. Y a través de los alumnos, desean influenciar también sus familias. “Piedad y Letras” será, desde el inicio, el lema de los Escolapios. Así, se espera el cambio de la vida de los jóvenes y la reforma de la sociedad.

Comienzan a llegar muchas peticiones para nuevas fundaciones: son numerosas las ciudades de la Italia y de Centro-Europa que piden para que los Escolapios abran colegios para la educación de sus ciudadanos. Y el Fundador vivirá el resto de su vida en tensión entre la alegría de las peticiones, que testifican la utilidad de su obra, y la escasez de profesores religiosos. Son muchos los que solicitan ingresar en la Congregación, pero es necesaria una formación seria, y, a veces, no tienen el tiempo suficiente para la adquirirla.

En 1621 el Papa eleva las Escuelas Pías a la categoría de “Orden de Clérigos Regulares”, con votos solemnes. Así, hube equipado el “ministerio” escolapio con el ministerio de las veneradas Órdenes Religiosas de Son Benito, Franciscanos, Dominicos, Jesuitas... Los Escolapios, dedicados a un trabajo tan humilde (y muy poco apreciado en aquel entonces) y tan profano, como era el ministerio de educar los niños y los jóvenes.

Me las ni todos comprendían el ministerio. Existían, en las esferas religiosas y civiles, personas alarmadas: ¿Si enseñamos a los pobres, quienes hará los servicios (trabajos) de que necesitamos? También alguna Orden Religiosa muy influyente los sentían como competidores.

Calasanz lucha denodadamente por dotar a sus religiosos de una buena organización (imitando los Jesuitas) y de una espiritualidad (inspirada en los Franciscanos y Carmelitas), pero sobre todo para defender y mejorar sus escuelas y atender cada vez mejor sus alumnos.

En 1646, los enemigos de las Escuelas Pías prevalecen. Y el Papa publica el documento de reducción de la Orden a la Congregación sin votos ni Superiores. En menos de 30 años de historia, las Escuelas Pías alcanzaron el número de 49el religiosos y 37 colegios extendidos en numerosas ciudades de la Italia y de la Europa Céntrica. También en la Francia quería comenzar, pero no consiguió.

Con la Orden destruida y los Colegios desagregados, muchos quedan desconcertados. Pero el Santo continúa animado, está convencido de que Dios no puede permitir la desaparición de una obra tan benemérita. Y muchos permanecen fieles a su vocación.

En 1648, José de Calasanz muere rodeado de sus religiosos. El pueblo de Roma celebra la muerte como la muerte de un gran Santo.



Restablecimiento y Florecimiento

En 1648 se firma la “Paz de Westfalia”, finalizando la Guerra de los 30 años. Se establece un nuevo equilibrio europeo, con la estabilización de las respectivas áreas de influencia, y, a la vez, se consolida la plena soberanía de los estados nacionales. El absolutismo afianzase. Y los monarcas absolutos no tienen muy interés por la situación del pueblo, y en especial por la enseñanza. El nivel de analfabetismo llega muchas veces al 90% de la población. Las instituciones religiosas cubren ese vacío, destacando la Compañía de Jesús, las Escuelas Pías y las Escuelas Cristianas (1681).

Dentro y fuera de las Escuelas Pías se hacen muchos esfuerzos para recuperar la situación jurídica y eclesial anterior. Y a los pocos se va consiguiendo: en 1656 llega la Declaración como Congregación Religiosa de votos simples; en 1669, se alcanza de nuevo el grado de Orden con votos solemnes. Así, de nuevo comienzan a organizarse y crecer nuevamente, en principio muy despacio, debido principalmente a la penuria económica en que se desarrollaban. A partir de 1686 el Papa les autoriza a poseer bienes propios.

Delante de las controversias con otras Órdenes Religiosas, el Papa, la pedido de los Escolapios, determina con mayor claridad el ministerio de nuestra Orden: 1) pueden enseñar en sus escuelas también las ciencias mayores (filosofía, teología, latín, griego, etc.); 2) deben admitir los niños pobres, carentes, y también niños ricos y nobles; 3) pueden dirigir internados y seminarios; 4) pueden fundar casas sin el consentimiento de otros religiosos de tal modo que puedan vivir sin mendigar.

El siglo XVIII, las Escuelas Pías alcanzarán un notable crecimiento en varios sentidos: expansión geográfica y numérica, prestigio científico, desarrollo e influencia de su pedagogía.

La expansión geográfica se realiza, fundamentalmente, en tres ámbitos políticos: Italia, el Imperio Germánico y el Reino de Polonia. En España, tras algunas tentativas fallidas ya en la vida del Fundador, a difunden los Escolapios que llegan de la Cardeña y de Nápoles: Moiá (1683), Peralta de la Sal (1697), Balaguer (1700).

En el campo pedagógico, los Escolapios crean, en primer lugar, una buena organización de la enseñanza: tres series de Primario, cinco (después, seis u ocho) en el Secundario. Las series no se distribuyen por la edad, sino por niveles de conocimiento, teniendo mucha flexibilidad el pasaje de una para otra. La planificación de cada serie estaba perfectamente determinado en sus contenidos, sus métodos y, inclusive, con sus libros de texto. Todo eso era general para toda la Orden, aunque cada Provincia tenía que adaptarlo de su jeito. Muchos Gobiernos adaptaron después numerosos elementos de esa organización escolar.


Personas o hechos significativos en destaque

En la Polonia, el P. Estanislão Konarski, quien, con su plan de enseñanza y sus ideas, contribuyó decisivamente a asentar las bases de la educación nacional polaca. Funda un “Colegio de los Nobles” en Varsovia, con centro de experimentación pedagógica.

En Hungría, los Escolapios se destacan por el cultivo de la lengua y cultura magiar, y por su nivel intelectual, inclusive en la Universidad. Su gran prestigio les mereció ayuda económica oficial y también que su Superior, el Provincial, fuera consejero habitual del Ministerio de Educación.

En la Italia, hay Escolapios que se destacan en el campo científico y literario, alguno formará parte del Gobierno de la República Romana a finales del siglo y reciben a encomienda de la dirección del Observatorio astronómico Ximeniano de Florencia.

En España, el P. Felipe Scio publicará el libro “Método Uniforme” para la enseñanza en Primaria, será el instructor de los hijos y nietos de Carlos III, y por encomienda del mismo Rey realizará la primera traducción completa de la Biblia Vulgata al castellano.

En los aspectos económicos, las Escuelas Pías siguen fieles al principio de gratuidad de sus escuelas. En consecuencia, mantienen, con pocas excepciones, un carácter popular profundo. Buscan el dinero por medio de fundaciones, donaciones de los príncipes y municipios, culto en las Iglesias, ingresos de sus internados.

En 1784, las Escuelas Pías estaban compuestas por unos 2.500 religiosos, distribuidos en 218 casas, organizadas en 16 Provincias: Roma, Liguria, Nápoles, Toscana, Sicilia, Cerdeña, Apulia, Bohemia, Austria, Renano-Suiza, Hungría, Polonia, Lituania, Aragón, Catalunya, Castilla.

Las Escuelas Pías el siglo XIX

Nos 25 años que van desde la Revolución Francesa (1789) hasta el Congreso de Viena (1815) se produce en la Europa una profunda convulsión política, ideológica, religiosa y moral. A fin del Antiguo régimen, las guerras continentales, las ideas de la Ilustración y la reacción conservadora van a dar paso a una “Orden nueva” que sólo va a consolidarse a través de incontables luchas durante todo el siglo XIX, luchas en las cuales el liberalismo triunfante se cambiará en otro más acomodaticio, y a la vez su componente revolucionario se enfrentará con los grandes movimientos sociales de ese siglo. La Iglesia y también la Escuela Pía viven esta crisis de forma traumática y dolorosa.

La guerras y las ocupaciones territoriales obligan a abandonar muchas casas y a dispersar muchos de sus religiosos; eso acontece sobre todo en la Provincia Renano-Suiza, en gran medida de la Italia, en la Polonia y en la Lituania.

Las ideas liberales y nacionales añaden un nuevo factor de crisis interna, ya que no pocos de los Escolapios se adhieren a ellas, con los consiguientes conflictos dentro de las comunidades y con la jerarquía eclesiástica. El regalismo de los reyes y emperadores obligó a desglosar la Orden en regiones prácticamente independientes, separándolas de la autoridad del P. General.

La política educativa de los Estados cambió radicalmente la situación de los colegios de religiosos. Al ideal de una enseñanza obligatoria para todos, que tardaron decenios en hacerlo realidad, se unió cada vez más una visión estatalizadora y de control de todos los sectores de la vida pública, en especial de la educación, con fuertes tendencias laicistas y anticlerical. Como consecuencia, algunas Congregaciones religiosas fueron suprimidas, se prohibió también la enseñanza de los religiosos por ser religiosos, y el Estado manipulaba con sus planes de enseñanza. Muchos colegios pasaron las manos de los Gobiernos; y a bastantes religiosos les era ofrecido trabajo en los colegios públicos.

Los Escolapios son tratados con mayor benevolencia en bastantes casos: no se suprime la Orden Religiosa y les permite enseñar. Razón -por su carácter popular y también porque el Estado no tiene medios para sustituirlos. Sin embargo, tienen que enseñar según los planes oficiales y están sujetos a la Inspección. Todo eso supone un límite para los métodos Escolapios de la enseñanza; pero aceptan la situación con realismo, buscando mantener otros elementos propios de su estilo educativo: cuidadosa formación religiosa, teórica y práctica; normas de comportamiento y urbanidad, seriedad, rigor científico y didáctico, etc.

Tras todos estos cambios, el número de religiosos de las Escuelas Pías disminuye: el año 1830 son 1.230 religiosos. Pero al mediado del siglo se comienza un notable restablecimiento, y como fruto desala, al final del siglo XIX son 2.100 los religiosos, que atienden aproximadamente a 50.000 alumnos.

Los colegios Escolapios que permanecen no disminuyen su eficacia docente, ni su prestigio educativo. La renovación pedagógica se amplía ese siglo. Continúa el alto nivel científico en algunas provincias (Hungría, Bohemia, Toscana, etc.), y se abren nuevos campos educativos: escuelas de sordos-mudos (Italia, Polonia, Austria), enseñanza comercial (administración), enseñanza extra-escolar para adultos. Se publican numerosos libros de texto, e inclusive se instalan prensas para publicarlos. En varios colegios existen laboratorios y museos de ciencias naturales.

El Restablecimiento tiene especiales consecuencias en España. Al final del siglo, la Provincia de la Catalunya tiene 240 religiosos y 21 colegios; Aragón tiene 170 religiosos y 11 casas, Castilla 320 religiosos con 14 colegios. Se creó la Vice-Provincia de Valencia, que pronto se convertirá en Provincia; y el llamado Vicariato General de España mantiene también varias casas interprovinciales. Desde España se comienza en esa época una prometedora expansión en la América: Cuba, Argentina, Chile, que se consolidarán y crecerán en el futuro, y también en otros países, pero no prosperaron.

En el tema de la gratuidad, tan propia de las Escuelas Pías, se produce este siglo un cambio importante. Tras las desamortizaciones de los bienes eclesiásticos y la incautación de los fondos fundacionales, muchas casas de los Escolapios quedan sin los recursos necesarios para subsistir. No pocos municipios mantienen aún las ayudas, aunque a veces tardan en el pago o no aumentan para nada. Por otra parte, la exigencia de las titulaciones les obliga a contratar profesores laicos, que aumentan considerablemente los gastos. Los ingresos de los internados y del culto no son suficientes. Así, las situaciones son más insustentables, y recurren al Papa, que en 1873 les autoriza a cobrar parcialmente la enseñanza; pero no a todos, sólo a aquellos que prolonguen su estada en el colegio. ES el comienzo de la división en tres clases de alumnos: los internos (de pagado); los externos (gratuitos) y los semi - internos, que permanecen en el colegio al finalizar las aulas para hacer las tareas y estudiar, y a veces, para comer (y pagan por eso).

En esa época surgen varias Congregaciones Religiosas inspiradas en el carisma de Son José de Calasanz, al cual tratan con una gran devoción y de él cogen su espíritu. En la fundación de alguna de ellas queda presente algún Escolapio, pero en otras no. Así surgen: Padres Cavanis (Venecia, 1802); Hermanas de Vorselaar (Bélgica, 1820), Madres Escolapias (Catalunya, 1829), Padres de Timón David (Marsella, 1852), Calasancias de la Divina Pastora (Cádiz, 1855), Suore Calasanziane (Florencia, 1889(. Todas ellas, con los Escolapios, forman a llamada “Familia Calasancia”.

Las Escuelas Pías el siglo XX

Ese siglo, las Escuelas Pías se desarrollan en un contexto eclesial e histórico muy diferente de la etapa anterior. En 1904 el Papa Pio X da por concluido el periodo de la criba de Roma en que vivían algunas circunscripciones. A partir de esa fecha se avanza para una unidad más orgánica y legislativa de la Orden. Se organizan mejor las Provincias y las Casas, se tiene más cuidado de la formación de los jóvenes Escolapios, y el crecimiento del último periodo del siglo anterior se consolida.

La Primera Guerra Mundial obliga a reorganizar algunas Provincias (Eslovaquia, Rumanía), debido a los cambios de las fronteras. El periodo de entre-guerras, con las dictaduras que emergen, causa dificultades en las Escuelas Pías en la Italia, Austria, Bohemia, Polonia. La Guerra Civil española, con unos 200 Escolapios muertos violentamente, y la Segunda Guerra Mundial suponen graves quebrantos en el funcionamiento de las escuelas y de las comunidades.

Finalizadas esas guerras, las Escuelas Pías se encuentran en situaciones muy diferentes. Por un lado, en la Italia y más en España son tiempos de crecimiento, con notable aumento de las vocaciones y número de alumnos. Pero la vida de las Provincias de la Europa Céntrica cambia radicalmente. Los Gobiernos comunistas incautan los colegios privados y sólo permiten mantener algunas parroquias y un pequeñísimo número de colegios, como símbolo de libertad, entre los cuales se encuentran los colegios de los Escolapios (2 en Hungría y 1 en la Polonia). Las Congregaciones Religiosas son prohibidas. Nuestros religiosos se dispersan. Sólo unos pocos pueden vivir en las comunidades autorizadas, y los restantes no pueden aparecer como religiosos. Se continúa manteniendo, sin embargo, un considerable número de ellos en la clandestinidad e inclusive reciben y forman algunas vocaciones. Pero algunas Provincias váyanse extinguiendo.

Los años 1950 y 1960 se produce una gran expansión de las Escuelas Pías, partiendo sobre todo de España. Esas nuevas fundaciones se producirán principalmente en la América, pero también en la Europa: en la misma Península Ibérica y más tímidamente en la Francia así como en el Japón. El número de alumnos aumenta considerablemente y también crece el número de profesores laicos.

El Concilio Vaticano II (1962-1965) marcará un punto de inflexión de la mayor importancia: el nuevo jeito de mirar las realidades terrenas, la renovación de la pastoral y de la liturgia, la libertad de conciencia, y, sobre todo, la concepción de la Iglesia como pueblo de Dios, con el natural desarrollo de la Teología del Laicado. Todo eso supone un nuevo jeito de quedar los cristianos en la Iglesia y en el mundo. La llamada de atención a los religiosos pidiendo su renovación, volviendo el mirar a sus carismas fundacionales, y la valorización de la educación como modo de apostolado cristiano serán otros mensajes que tendrán mucha influencia en los Escolapios.

En 1965 las Escuelas Pías cuentan con 2.535 religiosos y con unos 85.000 alumnos.

La disminución de las vocaciones y las crisis religiosas de los años 70, con numerosas salidas de sacerdotes y religiosos, suponen un notable desgaste en el número de miembros de las Congregaciones Religiosas y del Clero Diocesano. Pero las obras mantenidas por los Escolapios no disminuyen; al contrario, continúan aumentando y diversificándose. Naturalmente eso es posible se contamos con nuevos colaboradores, los laicos católicos, cada vez más preparados y más protagonistas en las obras de la Iglesia. La Teología del laicado que se inició en el Concilio Vaticano II irá a los pocos dando frutos: primero en la América Latina, pero también en la vieja y clericalizada Europa.

Con la desaparición de los regímenes comunistas de la Europa Céntrica (al comienzo de la década de los 90), los Escolapios de esas regiones recobran súbitamente nueva vitalidad. Emergentes de la clandestinidad, reunificados en las comunidades, recuperados muchos de sus colegios antiguos e Iglesias, aumentarán sus obras y alumnos, así como las vocaciones. Hungría, Polonia, Eslovaquia se encuentran ahora en pleno crecimiento y reorganización.

En los últimos decenios las Escuelas Pías se han abierto a nuevos países, especialmente en la África y en la Asia; a nuevos tipos de obras, buscando fundamentalmente la aproximación a los más pobres; han asumido bastante parroquias, han promovido variados movimientos de voluntariado entre los laicos, han fomentado el nacimiento de comunidades cristianas de jóvenes y adultos, han iniciado el nacimiento de las Fraternidades de las Escuelas Pías (FEP) o Escolapios laicos...

Las vocaciones escasean en España, Italia y Austria, pero las Escuelas Pías aumentan visiblemente en Hungría, Polonia, Eslovaquia; en la América, desde California hasta Argentina y Chile; en África; en la India y Filipinas...

A 31 de diciembre de 2003 el número de religiosos eran de 1.421, que vivían en 211 comunidades esparcidas en 33 países (15 en la América, 10 en la Europa, 5 en África y 3 en Asia). Atendían a 111.167 alumnos/las (Infantil: 11%; Enseñanza Fundamental: 43%; Enseñanza Medio: 43%; Educación Profesional: 2%; Universidad: 1%). Las personas atendidas en las parroquias se aproximan a 500.000.

== MISIÓN ==

Nodos Escolapios, religiosos y laicos, “colaboradores de la verdad”, como Son José de Calasanz hace 400 años, nos sentimos hoy enviados por Cristo y la Iglesia para EVANGELIZAR EDUCANDO, a partir de la primera infancia, los niños y jóvenes, especialmente pobres, por medio de la integración de Fe y cultura – “Piedad y Letras”, en aquellos ambientes y lugares por donde nos guía el carisma, para servir a la Iglesia y transformar la sociedad según los valores evangélicos de justicia, solidaridad y paz, hemos recibido para eso un carisma que viene de Dios, una lectura calasancia del Evangelio, una historia, una espiritualidad y pedagogía propia, personas en comunión, escuelas e instituciones específicas, que nos permiten hacer presentes Jesús Maestro y la Maternidad de su Iglesia a los pequeños

Bibliografía

CASSANOVAS Y SANZ, José de Calasanz y su Instituto (Zaragoza, 1904)

HELYOT, Hist. des ordres religieux (París, 1792), IV, 281 sqq.

BRENDLER, De las wirken dé PP. Piaristen, etc. (Vienna, 1896)

SEYFERT, Órdenes-Regeln dé Piaristen (Halle, 1783)

SCHALLER, Kurze Lebensbeschreibungen gelehrter Manner aus dem Orden dé frommen Schulen (Prague, 1799)

F. LOS HORANYI, Scriptores piarum scholarum (Buda, l809)

SCHALLER, Gedanken uber die Ordensrerfassung dé Piaristen u. ihr Lehrart (Prague, l805)

HEIMBUCHER, Orden u. Kongregationen, III (Paderborn, l908)

Este artículo está siendo traducido desde noviembre de 2007
Ayude y colabore con la traducción.

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lunes, noviembre 29, 2010

MENSAJE DEL CONSEJO DE SUPERIORES MAYORES DE LA ORDEN

ROMA (25-31 OCTUBRE 2010)

Todos los Superiores Mayores han de mostrarse solícitos en promover la unidad de toda la Orden y su incremento. Todos ellos juntos y convocados por el P. General forman el Consejo de Superiores Mayores. (Reglas 312).

Los Superiores Mayores de las Escuelas Pías, reunidos en Consejo durante una semana en Roma para analizar, consultar y proyectar el futuro de la Orden en los próximos años, queremos compartir con nuestros hermanos escolapios el gozo de haber experimentado una profunda comunión que ayuda a acrecentar en todos nosotros el “sentido de Orden”.

Ha guiado nuestros trabajos el deseo de ser fieles a las Líneas Generales de Acción que nos marcó el 46º Capítulo General celebrado en Peralta hace poco más de un año.

Líneas, que complementadas con el excelente trabajo de los Secretariados de la Orden y de las aportaciones de la Congregación General y de los Superiores Mayores, hemos ido concretizando, enriqueciendo y asumiendo.

Queremos haceros partícipes de lo reflexionado en estos días. Oportunamente os llegará información completa de lo tratado y de todas las decisiones tomadas a través de vuestro Superior Mayor respectivo y de la misma Congregación General. Queremos que los próximos capítulos demarcacionales sientan con nosotros, compartan los sueños y proyectos que hemos afrontado y sean lugar de resonancia y enriquecimiento de la andadura de nuestra Orden.

Y dado que nuestra opción es vivir y acrecentar la comunión en la Orden, queremos mostrar nuestro apoyo al P. General y al P. Provincial de Valencia, por las gestiones que han realizado en estos últimos meses en cumplimiento de lo pedido por la Orden en su último Capítulo General respecto a la situación interna de la citada Provincia. Con profundo sentido de Iglesia acogemos con obediencia la determinación emanada de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica. Al mismo tiempo, queremos ratificar que creemos en la plena comunión en nuestra Orden, en el valor y la belleza de nuestro carisma y en la posibilidad probada de llevar una vida de santidad y de entrega a los hermanos en esta casa nuestra fundada por Calasanz.

Desde el espíritu que ha caracterizado este Consejo de Superiores Mayores y presentando como fruto de nuestra labor decisiones y proyectos llenos de ilusión, animamos a todos los hermanos a perseverar y ser fieles a nuestra consagración, y a profundizar en nuestro modo de entender y vivir el carisma calasancio, pues estamos ciertos de que nuestra Orden ha sido y seguirá siendo, un lugar erigido por el Espíritu, en el que es posible vivir en plenitud para la Gloria de Dios y la utilidad del prójimo.

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Crónica: Consejo de Superiores Mayores Escolapios X.2010

Ephemerides Calasanctianae
Octubre, 25 de 2010

CONSEJO DE SUPERIORES MAYORES ESCOLAPIOS

Objetivos

Entre los días 24 y 31 de octubre de 2010, en Roma, se desarrollará el Consejo de Superiores Mayores (CSSMM) de la Orden de las Escuelas Pías. Para preparar el desarrollo del mismo, se reunió la Congregación General y los Delegados del P. General, entre los días 25 y 28 de septiembre pasados.

Este Consejo será el primero del sexenio, y está convocado en estas fechas para facilitar la conexión de los Capítulos Demarcacionales con las líneas fundamentales aprobadas por el 46º Capítulo General, celebrado en Peralta de la Sal, en julio de 2009.

En el encuentro preparatorio, fueron definidos los objetivos fundamentales del encuentro, sintetizados en tres verbos concretos: ANALIZAR, CONSULTAR, PROYECTAR.

El Consejo de SSMM está llamado a profundizar en la realidad de la Orden, a ofrecer a la Congregación General sus criterios sobre algunos temas fundamentales para las Escuelas Pías y a sugerir algunas prioridades especialmente significativas para impulsar la revitalización de la Orden.

Objetivos del CSSMM 2010

ANALIZAR.

La Congregación General y los Delegados del P. General ofrecerán una primera visión de la realidad de la Orden en algunas áreas fundamentales:

a) Visión general de la Orden
b) Pastoral Vocacional
c) Formación Inicial
d) Vida Comunitaria y Formación Permanente
e) Ministerio y Misión Compartida
f) Integración Carismática.
g) Economía

Los Secretariados Generales han hecho un buen trabajo estos meses, y van a intentar ofrecer a los Superiores Mayores algunos puntos importantes en los que tenemos que reflexionar para mejorar en cada área. Si constatamos, por ejemplo, que el 30% de nuestros jóvenes llegan a las Escuelas Pías desde fuera de nuestras obras o si vemos que el grupo menos numeroso de la Orden es precisamente el que tiene a su cargo la mayor parte de las responsabilidades, sin duda que podremos sacar conclusiones operativas que nos ayuden. Este es el objetivo de esta labor de análisis, a la que dedicaremos al menos ocho de las veintiséis sesiones de trabajo del Consejo (cuatro sesiones diarias).

CONSULTAR.

Se harán diversas consultas a los SSMM sobre todas las áreas citadas y sobre algunos otros temas especialmente importantes, entre los que se destacan dos:

la revitalización de las Escuelas Pías
y el crecimiento de la Orden en países donde no estamos presentes.

La Congregación General y los Delegados del P. General han hecho su lectura colectiva de todos los informes presentados. Con esos datos, y con el conocimiento de la Orden, que han adquirido en este primer año, tratarán de proponer diversas opciones concretas a los Superiores Mayores, para conocer su opinión y criterios.

Trataremos de valorar, por ejemplo, la posibilidad de impulsar en la Orden una “Escuela Calasancia de Formadores” o de diseñar un itinerario que nos lleve a una clara mejora de nuestra acción evangelizadora, en todas las demarcaciones.

El Consejo abordará también algunas opciones, que conviene plantear, en relación con la revitalización de la Orden, la reestructuración de las demarcaciones y los planes para fundar en nuevos lugares.

PROYECTAR.

El Consejo está llamado a orientar a la Congregación General sobre las mejores opciones y prioridades de cara al resto del sexenio. Con todas las aportaciones, que salgan del Consejo y las que lleguen de los Capítulos Demarcacionales, la Congregación General tratará de elaborar una programación, que acompañe a la Orden, hasta el próximo Capítulo General.

El Capítulo General determinó un hilo conductor para el sexenio (la revitalización) y aprobó unas Líneas Generales de Acción. Teniendo en cuenta la realidad de la Orden, se pedirá al Consejo que ofrezca, en cada una de las áreas fundamentales de nuestra vida y misión, una priorización clara sobre las mejores opciones que conviene impulsar en el conjunto de la Orden.

Participantes

Durante los días propios del Consejo estarán reunidos en Roma 41 escolapios. Para estudiar el tema de la situación económica de la Orden nos acompañarán dos técnicos:

Pedro Alonso (Catalunya) y Carlos López de Lerena (Emaús).

Esta es la lista completa de los miembros del Consejo de Superiores Mayores:

Curia General
1. P. Pedro Aguado, P. General
2. P. Mateusz Pindelski, Asistente General por Italia y Europa Central
3. P. Miguel Giráldez , Asistente General por España
4. P. Sergio Fernando Hernández, Asistente General por América
5. P. Pierre Diatta, Asistente General por África y Asia
6. P. Ricardo Querol, Secretario General
7. P. Vicente Climent, Ecónomo General

Superiores Mayores
8. P. Miguel Ángel Asian, Delegado General de España
9. P. Dante Sarti, Provincial de Italia
10.P. Józef Tarnawski, Provincial de Polonia y Delegado del P. General para la PV
11.P. József Urbán, Provincial de Hungría
12.P. Javier Negro, Provincial de Aragón y Delegado del P. General para la VC y FP
13.P. Fernando Torres, Viceprovincial de Nueva York- Puerto Rico
14.P. Mariano Grassa, Viceprovincial de Camerún
15.P. Jaume Pallarolas, Provincial de Catalunya
16.P. Miguel Mascorro, Viceprovincial de Las Californias
17.P. Mamby Dominique Basse, Viceprovincial de Senegal
18.P. Javier Agudo, Provincial de la Tercera Demarcación de España
19.P. Daniel Hallado, Superior Vicarial de Guinea-Gabón
20.P. Francisco Montesinos, Provincial de Valencia
21.P. Rodolfo Robert, Viceprovincial de Centroamérica y República Dominicana, Delegado del P. General para el Ministerio y la Misión Compartida
22.P. Ján Kováč, Provincial de Eslovaquia
23.P. Juan Mª Puig, Provincial de Emaús
24.P. Antonio Lezaun, Viceprovincial de Chile
25.P. Fernando Aguinaga, Viceprovincial de Brasil
26.P. Juan Alfonso Serra, Viceprovincial de Venezuela
27.P. Pedro Lasheras, Superior Vicarial de Bolivia
28.P. Antonio Marco, Provincial de Argentina
29.P. Thomas Pallithazhathu, Superior Vicarial de India
30.P. Mario Vizcaíno, Provincial de USA
31.P. Emmanuel Suárez, Provincial de México
32.P. Juan Jaime Escobar, Provincial de Colombia
33.P. Oswaldo Espinoza, Superior Vicarial de Ecuador
34.P. Miguel Artola, Viceprovincial de Japón-Filipinas

Invitados
35.P. Josep Maria Balcells, Comisario para Austria
36.P. Eduard Pini, Rector de Cuba
37.P. Stefano Locatelli, Rector de Daloa, Costa de Marfil
38.P. Javier Aguirregabiria, Delegado del P. General para la Integración Carismática.
39.P. Juan Carlos Sevillano, Delegado del P. General para la Formación Inicial.
40.P. Juraj Gendiar, Eslovaquia, traductor del P. Provincial.
41.P. Víctor Gil, Tercera Demarcación de España, encargado del servicio de traducción.


Desde hoy lunes 25 hasta el domingo 31 de octubre de 2010, se celebrará en Roma, el Consejo de Superiores Mayores (CSSMM) de la Orden de las Escuelas Pías.

El 46º Capítulo General, órgano supremo de la Orden, celebrado en el 2009, determinó el hilo conductor y las Líneas Generales de Acción para los próximos seis años, centrados en el objetivo de fortalecer la Vida y la Misión de la Orden.

El CSSMM, que empieza hoy, es el primero luego del Capítulo General y sus objetivos se pueden resumir con tres verbos: analizar, consultar y proyectar.

En los próximos días, 41 religiosos escolapios profundizarán en la realidad de la Orden para poder ofrecer a la Congregación General, criterios sobre algunos temas fundamentales y para sugerir prioridades especialmente significativas para impulsar la revitalización de la Orden.

Los Secretariados Generales, constituidos para trabajar sobre cada línea de acción, compartirán sus análisis de la realidad y los puntos, que consideran relevantes para mejorar cada área. Luego, serán realizadas consultas al plenario sobre diversos temas, entre ellos, la revitalización y el crecimiento de la Orden, para terminar proyectando las mejores opciones y prioridades a desarrollar durante el resto del sexenio y hasta el próximo Capítulo General.

En la celebración eucarística de esta mañana, se recordó especialmente al Fundador San José de Calasanz, con el deseo de que así como el mismo Calasanz descubriera las necesidades de los más pobres y creó la escuela pública y gratuita, así los Escolapios reunidos puedan priorizar las mejores opciones para toda la Orden.

El P. General, Pedro Aguado, en su discurso de apertura, formuló de este modo, la pregunta central a la que este Consejo debe dar respuesta: “¿Qué debemos hacer hoy, que esté en nuestras manos hacer y que nos permita concretar un futuro nuevo?”.


Roma, 27 de octubre de 2010.

Después de la inauguración, el día lunes, y en la jornada del martes, se continuó con el análisis de la Orden. En la presentación del P. General sobre sus primeras impresiones, luego de haber visitado los territorios escolapios, se destacó la comunicación abierta con todos y con cada uno. El P. Pedro Aguado dijo que hay un punto de partida y uno de llegada y que, en este momento del Consejo, él quería presentar su opinión sobre “dónde estamos”. Entre los varios puntos comentados, dio especial importancia a la Pastoral Vocacional, de la que dijo que es necesario hacer ciertos cambios si se quiere cumplir con los objetivos del Capítulo General sin reducir la calidad ni la exigencia. Informó que, estadísticamente, tenemos un buen número de jóvenes pero “queremos trabajar para que sean muchos más”.

Por la noche del lunes, el P. Víctor Gil, que coordina las actividades propias de la Familia Calasancia durante la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ 2011), presentó la información sobre la próxima JMJ, haciendo especial hincapié en el Encuentro de la Juventud de la Familia Calasancia, que tendrá lugar desde el 16 al 21 de agosto de 2011. Los días previos, entre el 11 y 15 de agosto, la casa de Peralta de la Sal podrá acoger alrededor de 400 jóvenes.

Ayer martes por la mañana, el P. Józef Tarnawski, del Secretariado de Pastoral Vocacional, presentó el resultado de la encuesta, que se hizo a toda la Orden, por el cual se concluye que se requiere dinamizar la Pastoral Vocacional, teniendo en cuenta las diferentes situaciones y la necesidad de afrontar el tema de modo sistémico.

Posteriormente, presentó la realidad de la Formación Inicial, el P. Juan Carlos Sevillano, Delegado del P. General para la Formación Inicial. El Secretariado hizo también un diagnóstico de la realidad de la Orden tomando varios aspectos, entre ellos una encuesta anónima a formadores y formandos. El P. Sevillano presentó las fortalezas y debilidades de la formación. Dijo que los formadores están felices con su trabajo y que la escasez de vocaciones no puede hacer que relativicemos los criterios formativos. Concluyó que la formación inicial debe estar orientada en clave de Orden y no sólo de Demarcación.


Roma, 28 de octubre de 2010

UNA VOCACIÓN PARA DAR Y CONVIDAR

Nuestro Consejo de Superiores Mayores ha seguido avanzando en el tratamiento de diversos temas de gran importancia para nuestra Orden: la Pastoral Vocacional, la Formación Inicial, la Integración Carismática, la Vida Religiosa en nuestras comunidades y la Formación Permanente. De fondo ha estado siempre el dinamismo inmensamente atractivo de nuestra vocación escolapia. Una vocación que es don del Espíritu Santo para la Iglesia y que hace de nosotros un don para los niños y jóvenes, para los pobres.

La vocación es por definición una experiencia de donación. De una parte, es donación porque es obra de Dios en el corazón del ser humano y, de otra parte, hace de cada persona una donación de sí para los demás. Es Dios mismo quien realiza nueva creación en el interior de la persona y la moldea según los rasgos de su Hijo, con la fuerza y la energía del Espíritu, para continuar en nosotros lo que Él mismo un día empezó con San José de Calasanz en las callejuelas del Trastévere romano. Aunque la vocación debe ser cuidada, alimentada y forjada por nosotros, es en principio una obra de Dios, un don que Dios nos ha dado para que nosotros a nuestra vez lo entreguemos generosamente a los niños y jóvenes con quienes trabajamos, a los pueblos y personas pequeñas que nos necesitan y, en general, a quienes aguardan una oportunidad que la educación y la fe, que la piedad y las letras, pueden ofrecer.

Pero nuestra vocación es también para convidar. Una vocación que es obra de Dios, que reproduce en nosotros el icono de Cristo entre los niños, que tiene tanto dinamismo de transformación personal y social, no es únicamente para nosotros, es para ilusionar a otros, para invitar a muchos. ¿Cómo no compartir con muchos jóvenes nuestra vocación de religiosos y sacerdotes escolapios? ¿Cómo no convocar a muchos laicos (ex alumnos, maestros, padres de familia y personas con sensibilidad espiritual) a vivir esta misma vocación recibiéndola como un don, para que también se sientan llamados a transformarse en don para los demás a la manera de Calasanz? ¿Cómo no vivir esta forma calasancia de creer, de orar, de hacer Iglesia, de servir, sintiéndonos solidarios de muchísimos hombres y mujeres que constatan que en su corazón habitan los mismos valores y sentimientos que nos hacen escolapios? En fin, nuestra vocación es nuestra más bella y esencial riqueza, pero es una riqueza que nos ha sido dada, y lo ha sido, para dar y convidar.

Justamente por todo lo anterior, los primeros momentos de nuestro Consejo de Superiores Mayores han estado relacionados con nuestra vocación:

Invitar a jóvenes a vivirla:
la Pastoral Vocacional

Cuidarla, hacerla crecer y dinamizarla
la Formación Inicial

Compartirla con laicos que se integran profundamente con nuestra Orden:
la Integración Carismática y las fraternidades

Vivirla intensamente en comunidad y alimentarla a lo largo de la vida:
la Vida Comunitaria y la Formación Permanente.

Claro está que todo siempre tendrá que ver con nuestra vocación; pero es bueno tomar conciencia de lo bello que es el don que Dios nos dio en Calasanz, la obra que su Espíritu hace en nosotros y la fecundidad —quizá aún por descubrir en todas sus posibilidades— que tiene para dar y convidar.


29 de octubre de 2010

El Consejo de Superiores Mayores casi ha terminado de Analizar la Orden y se apresta a Consultar y Proyectar. Hoy compartimos los principales aspectos de los informes de los Secretariados, que se presentaron durante los días miércoles y jueves.

El P. Javier Aguirregabiria del Secretariado de Integración Carismática presentó el análisis de esta realidad; es decir, de la colaboración y la misión compartida de los laicos y, para algunos laicos, la integración carismática. El trabajo de este Secretariado responde a la sexta línea general de acción del Capítulo General, denominada “Escolapios y laicos, compartiendo misión y carisma”. Como principal indicador del tema, se consideró la realidad de las Fraternidades, que hay en la Orden: las que se van consolidando y otras que hay en camino.

El P. Javier Negro del Secretariado de Vida Comunitaria y Formación Permanente, presentó el resultado de las encuestas realizadas a los religiosos y del análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades). La revitalización de la Vida Fraterna en comunidad así como la Formación Permanente son dimensiones intrínsecas de la Vida Consagrada y se está trabajando para cuidarlas, respetando siempre la diversidad, que tenemos entre nosotros mismos, y considerando especialmente también la variedad de los destinatarios de nuestra misión. Entre las fortalezas de la Vida Comunitaria, el P. Negro destacó la interculturalidad, la acogida y hospitalidad en nuestras comunidades, compartir la misión con los laicos, la sensibilidad hacia la pastoral vocacional, la fidelidad a los actos comunitarios y el compromiso con la misión.

El P. Rodolfo Robert del Secretariado de Ministerio y Misión Compartida destacó el trabajo del diseño de los indicadores de identidad calasancia y la implementación de los elementos correspondientes para continuar la cultura de evaluación y transformación de nuestras obras. Este Secretariado evalúa que es fundamental desarrollar un estudio técnico, que permita catalogar el ministerio escolapio en todas las obras de la Orden, a partir de los indicadores de calidad calasancia definidos. Por otra parte, considera que el ministerio escolapio debe entenderse e impulsarse en clave de reciprocidad entre los religiosos y los laicos.

Es necesario conocer bien a los laicos que trabajan con nosotros y a nuestros alumnos, a nivel personal en cada obra y en términos socio-estadísticos a nivel de la Orden. Sólo en nuestras obras de educación formal, la Orden tiene más de 125 mil alumnos, que constituyen una gran responsabilidad para los Escolapios y los laicos con quienes trabajamos.

Sobre el Ministerio y la Misión Compartida, el P. General recordó lo que ya había sugerido en su ponencia inicial, “os proponemos que os situéis en este Consejo con mentalidad de sexenio” y agregó, en base a lo presentado por el Secretariado respecto a la educación formal, que sería altamente beneficioso que durante estos años se pudiera conseguir al menos reflexionar en cada obra sobre estos aspectos, profundizando nuestra cultura de evaluación y de identidad calasancia y escolapia.

En la segunda parte de su intervención, el P. Robert compartió con los presentes, el análisis de su Secretariado sobre la realidad de las más de 300 obras de Educación No Formal de la Orden. Fue una de las presentaciones más emotivas y que mayor entusiasmo provocó en todos. Definió a la Educación No Formal escolapia como una educación popular con calidad educativa y pastoral, que está sujeta a planificación y a evaluación institucional, y cuyo objetivo es la transformación de la sociedad aplicando los principios de justicia, solidaridad y paz.

El Consejo continuó con el análisis de la situación económica de la Orden. Para hoy viernes 29, entre las actividades programadas, se destaca la reflexión sobre revitalización y reestructuración y sobre crecimiento y expansión de la Orden.


30 de octubre de 2010

LLAMADOS POR UN SUEÑO

Cuenta el libro de los Hechos de los Apóstoles que estando Pablo en un viaje apostólico, tuvo un sueño. En este sueño veía a un macedonio que le decía: “Ven y ayúdanos” (cfr. Hechos 16, 9). Pablo había intentado ir a Bitinia porque tal vez esos eran sus planes y lo que él consideraba oportuno o prudente; pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió. En cambio, un sueño lo llamó a un camino que no había pensado antes y en el cual, sin embargo, encontró a Lidia, la primera mujer pagana que abrazó la fe cristiana y a aquel entrañable hombre que pasó de carcelero a hermano querido en Cristo, en una noche de temblores.

Todo empezó con un sueño, con una llamada que llegó en un sueño.

El Consejo de Superiores Mayores ha lanzado ahora su mirada al futuro y expansión de la Orden. Es verdad que vivimos una hora difícil por nuestras pocas fuerzas, por las limitaciones de personal de las que fueron en otro momento grandes demarcaciones y por la fragilidad de las nuevas, pero también es cierto que sigue estando ahí la llamada de la Iglesia a ir a otros lugares y el mandato de Cristo a evangelizar a todos los pueblos. Hay acuerdo en que quedarnos como estamos no es una opción, pues terminaría siendo una opción de muerte. Se trata de dar pasos, de ser generosos, incluso desde nuestra propia pobreza, pues la vida engendra vida y el crecimiento nos podría hacer crecer.

Ahora bien, convocados por este sueño, vale la pena plantearnos que sean sueños de Dios, no sea que el Espíritu de Jesús nos impida entrar, como sucedió a Pablo en Bitinia. Creemos que las claves para ello son al menos las siguientes:

Ser audaces y prudentes en sus justas proporciones.
Audaces para dar los pasos que hay que dar, arriesgando, asumiendo las dificultades propias de los primeros momentos y de las etapas fundacionales. Y prudentes para hacer las cosas sin exigir a las personas más de los que pueden dar, sin abandonarlas a su suerte, sin descuidar los elementos básicos de calidad de vida religiosa e intensidad espiritual.

Proceder de forma sistémica.
Expandir la presencia de la Orden no es una simple decisión de abrir obras o casas en nuevos países como si esto no hiciera parte de un todo que debe funcionar como sistema. Para que las nuevas experiencias tengan posibilidad, es necesario que haya un renovado clima pastoral, una propuesta vocacional sugerente, una formación inicial acertada, una vida religiosa y comunitaria de calidad y una redefinición de la colaboración económica al interior de la Orden.

Actuar en nombre del Señor.
No somos una entidad que quiera expandirse por expandirse, sino una obra de Dios que se siente enviada a cumplir una misión en nombre del Señor. Los lugares a los que podríamos ir no son sitios para ampliar nuestra presencia y nada más, sino lugares que anhelan ser educados y evangelizados a la manera de Calasanz. Si vamos adonde tendremos que ir, lo haremos para llevar la esperanza, la alegría, la luz, que provienen del Evangelio.

Al tratar nuestra futura expansión han aparecido los lugares a los que podríamos ir en el futuro próximo. En Asia: Vietnam, Indonesia, Timor Oriental y China, garantizando la persistencia de nuestra presencia en Japón. En África: Benin, Burkina Fasso, Congo y Nigeria. Ahora bien, no se trata únicamente de unos nombres que aparecen en un mapa. Son también nombres que corresponden a jóvenes que han creído en nuestro carisma y ya se forman con nosotros. En África hay chicos del Congo formándose en nuestro seminario con la ilusión de algún día llevar la Escuela Pía a su país. En Filipinas hay jóvenes, postulantes, novicios y juniores de Vietnam, Indonesia, Timor y China. Es como si la Orden tuviera el sueño que Pablo tuvo y contemplara en una visión ya no a un macedonio, sino a hermanos queridos que nos invitan a ir a sus casas. Sus hermosos nombres suenan nuevos para nosotros: Nguyen Cao Tri, Herman Yanto Djabur, Li Hu y tantos otros… En fin, es un sueño, un sueño que nos está llamando y que nos dice: “Vengan y ayúdennos”.


31 de octubre de 2010

ROMA FUE UNA FIESTA

Hemos terminado nuestro Consejo de Superiores Mayores votando las consultas, que la Congregación General nos ha presentado, y priorizando las aportaciones que nosotros mismos hicimos a lo largo de estos días. Así se han cumplido los tres grandes objetivos del Consejo insinuados en los tres verbos que lo presentaban: analizar, consultar y proyectar.

Justamente el camino seguido ha permitido realizar un Análisis de la Realidad, profundo y dialogante, de las diversas realidades de la Orden: Pastoral Vocacional, Formación Inicial, Misión Compartida, Fraternidades, Economía, Vida Comunitaria y Formación Permanente, posibilidades de nuevas presencias y opciones de reestructuración. A partir del acercamiento a la realidad que hemos hecho, gracias a las presentaciones preparadas por los Secretariados Generales o por la misma Congregación General, los Superiores Mayores hemos intercambiado criterios, presentado inquietudes y, fundándonos en nuestra experiencia, hemos procurado perfilar mejor el mapa de nuestras circunstancias actuales.

Desde el comienzo, la Congregación General tenía claros los puntos sobre los cuales deseaba consultar a los Superiores Mayores. Junto al análisis de la realidad se compartieron propuestas diversas para hacer frente a los distintos temas de interés reseñados más arriba. Esto dio oportunidad para que se discutieran tales propuestas, enriqueciéndolas y ajustándolas mejor a la realidad actual de la Orden.

Por último pasamos a votar todas las consultas hechas para, a partir de ahí, proyectar el proceso que nos llevará hasta el próximo Capítulo General. Quedan cinco años de este sexenio y, con base en los trabajos realizados por este Consejo de Superiores Mayores, queda abierto un itinerario ilusionante y esperanzador, que ha de entroncar con los próximos capítulos demarcacionales y con toda la vida de nuestra Orden.

El P. José María Balcells, quien estuvo en muchos consejos de Superiores Mayores de la Orden, llegó a decir en una de sus intervenciones, que el ambiente de este Consejo 2010 era especial por su calidad, por el afecto entre hermanos y por la altura de sus temas. Esta percepción la tuvimos todos y de hecho se quiso que constara el tono de comunión que se mantuvo constante. Han sido unos días hermosos, con posibilidad de tratar temas de gran calado, con presentaciones muy bien preparadas por parte de los Secretariados Generales, con diálogos en los que ha primado la profundidad y la paz y, sobre todo, con una clara intención de allanar nuestro futuro y seguir adelante no como quienes caminan en horas oscuras, sino como quienes creen en la alegría luminosa que nos da la esperanza.

En este sentido, a pesar de las muchas horas de discusiones, de las largas sentadas, de los resfríos por montón que hubo en el aula y de la señal intermitente (y a veces ausente) de Internet, terminamos con gozo y esperanza, sintiendo de alguna manera, que Roma ha sido una fiesta, la fiesta de la fe en nuestro futuro.

Eucaristía final del Consejo de Superiores Mayores,
domingo 31 de octubre de 2010.

En la homilía final, el P. General Pedro Aguado ha dicho que hay algo seguro que podemos decir sobre Zaqueo (Cfr. Lucas 19, 1-10) y es que “el encuentro con Jesús le cambió la vida. Nosotros: ¿qué deberíamos cambiar para mejorar? Y nuestra Orden, ¿qué tendría que cambiar? ¿En qué modo un grupo que ya sigue a Jesús, debería encontrarlo? A veces es necesario bajarnos del árbol sicómoro y estar atentos al pasaje de Jesús por nuestra vida y creo que éste es el camino que estamos intentando caminar como Orden.”

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