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jueves, mayo 27, 2010

Día Internacional del Trabajo

Mtra. Hilda María García Pérez,
Responsable del Bufete Jurídico (UCC).
Navegar Juntos V.2010

En esta fecha 1º de mayo se celebra el Día Internacional de los trabajadores; es la fiesta del movimiento obrero, de aquellos hombres y mujeres cuyo principio y fin de todos los días es el trabajo.

Es celebración que se establece en el año 1889, como consecuencia del congreso Obrero Socialista celebrado en París en el citado año, teniendo como antecedente a los Mártires de Chicago que fueron ajusticiados por su participación en las jornadas de lucha por conseguir la jornada laboral de ocho horas que culminaron el la huelga del 1º de mayo de 1886.

Al principio las condiciones de trabajo eran deplorables, ya que se obligaba a la gente (incluyendo mujeres y niños) a trabajar jornadas de trabajo de hasta 18 horas, y los salarios eran bajísimos. Así el hombre tuvo que luchar siempre por obtener mejores condiciones de trabajo.

La Huelga de Río Blanco fue una rebelión obrera en la fábrica de tejidos de Río Blanco, en Veracruz, México, el 7 de enero de 1907, que se extendió a las fábricas aledañas de Nogales y Santa Rosa. La rebelión de Río Blanco es considerada un suceso precursor de la Revolución Mexicana y de gran importancia para el reconocimiento de los derechos de los trabajadores en el país.

En México fue hasta el momento que se da dentro del Constituyente de Querétaro, donde se da la promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (5 de febrero de 1917), cuando nace el derecho de trabajo como una garantía de todos y cada uno de los individuos que viven en el país, lo cual es establecido en el artículo 5; y los derechos de los trabajadores fueron establecidos y quedaron protegidos en el artículo 123 de la Carta Magna donde se estable desde ese momento hasta la actualidad el equilibrio entre las fuerzas productivas de México, quedando establecidos algunos de los derechos de los trabajadores entre los que se encuentra: la jornada laboral de ocho horas, un día de descanso por cada seis días de trabajo, salarios justos, derecho a la formación de asociaciones y sindicatos, derecho a la participación de las utilidades de la empresa y seguro social; asimismo se establecen las características del trabajo de las mujeres y los menores.

Posteriormente, el día 14 de enero del año de 1918, el Congreso del Estado de Veracruz, expidió su Ley del Trabajo, que tuvo el mérito de ser la primera en el país y haber servido de fundamento para la Elaboración de otras leyes, incluso de la misma Ley Federal del Trabajo que se promulga el día 18 de agosto de 1931, siendo una ley reglamentaria del artículo 123 Constitucional y de observancia en toda la Republica Mexicana.

Veracruz, tierra de grandes hombres y mujeres, siempre ha sido semillero e impulsador de los movimientos y cambios sociales más importantes en el México de ayer, de hoy, y de siempre, participando y dejando huella en las conmemoraciones de un bicentenario y centenario de esta nuestra patria.

Lo que en este día ocurre en México, sucede en todo el mundo: en sus estados, municipios, aun en el más pequeñito de ellos, se realiza un desfile de trabajadores; otros prefieren organizar marchas de protesta, en las cuales los trabajadores aprovechan y expresan sus inconformidades ante las autoridades esperando que los escuchen y los ayuden; también el día primero de mayo, se hace fiesta mundial por decreto o Ley, celebrando el derecho, o el privilegio o la suerte de poder trabajar.

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viernes, abril 23, 2010

Celebrando el Día Mundial de la Madre Tierra

Mtro. Hugo Juárez Álvarez
Navegar Juntos, IV.2010

El 22 de abril del 2009 la Asamblea General de la ONU aprobó una resolución que declara el 22 de ese mes como Día Internacional de la Madre Tierra. El proyecto de resolución fue propuesto por Bolivia con el respaldo de más de 60 naciones de todos los Continentes. El Presidente boliviano, Evo Morales, el teólogo brasileño Leonardo Boff y representantes de diversas organizaciones sociales dedicadas a promover el cuidado del medio ambiente, estuvieron presentes en la sesión plenaria.

La proclamación invita a los Estados, a Naciones Unidas y al resto del sistema intergubernamental a observar esta fecha cada año para conciencitizar sobre los retos para preservar el planeta.

Cabe recordar que el Día de la Tierra fue celebrado por primera vez en los Estados Unidos, Canadá y varios países de Europa Occidental, desde el 22 de abril de 1970. Su objetivo fue propiciar el desarrollo de una conciencia ambiental en todos los miembros de la población mundial, a partir de actividades concretas en las que se involucran las autoridades estatales y municipales, la sociedad civil y organizaciones ambientales no gubernamentales, con las aportaciones y esfuerzos de niños, jóvenes y adultos.

Celebrar este día significa, entre otras cosas, reconocer que la tierra y sus ecosistemas sustentan nuestras vidas y nos devuelven la responsabilidad de promover la armonía con la naturaleza, en el entendido que es nuestro hogar común en el cual habitamos y en la que habitarán también nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.

Cada día asistimos a una infinidad de teorías y reflexiones sobre temas medioambientales y un sinnúmero de ideas que explican el origen, la evolución y los fatales desenlaces de nuestro destino planetario si no lo cuidamos.

No olvidar que los pueblos antiguos de América y de varias culturas milenarias del mundo consideraban que la tierra era una diosa relacionada con la maternidad de las personas y la fertilidad. Una buena muestra de esto la tenemos en la ceremonia llamada “Xochitlalli” que se realiza en la sierra mexicana de Zongolica, Veracruz. Se trata de un ritual de gran colorido y plagado de muchos simbolismos rendido a Tonantzin, considerada la madre tierra, en la cual se realizan distintas invocaciones para agradecer a la tierra la fecundidad, bienestar y abundantes cosechas; además se comparte con ella regando en su superficie algunos productos como son aguardiente, café, alimentos y agua. Todo lo anterior en un ambiente de veneración y profundo respeto por la tierra.

En concreto, aquí algunas acciones cotidianas para recordar que todos podemos cooperar en la preservación del planeta: use el agua racionadamente, deje su auto en casa dos veces a la semana y haga varias tareas en un solo viaje, use transporte público y haga ciclismo cuando sea posible, reemplace los focos convencionales por focos ahorradores de energía, recicle los aparatos electrónicos, lave ropa en la lavadora cuando tenga una tanda completa, evite tirar a la basura e impida que los desechos de su mascota se queden en las calles… entre otros muchos detalles.

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sábado, marzo 27, 2010

Día Internacional de la Mujer (T. Zavala, III.10)

Mtra. Teresita Zavala V.
Coord. del Sistema Bibliotecario de la UCC
Navegar Juntos, III.2010

El Día Internacional de la Mujer Trabajadora (o también Día Internacional de la Mujer) se celebra el día 8 de marzo y está reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En este día se conmemora la lucha de la mujer por su participación, y por su búsqueda de oportunidades igualitarias con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo integral como persona.

Uno de los asuntos más polémicos de la historia de la humanidad es la desigualdad de género entre los hombres y las mujeres. Sin embargo, las transformaciones alcanzadas hasta el siglo XX dieron paso a que entre organizaciones de izquierda, se comenzara a discutir la necesidad de reconocer los derechos sociales y políticos de las mujeres.

Los orígenes del “Día Internacional de la Mujer” están ligados a los partidos socialistas de Estados Unidos y Europa, en particular al protagonismo de las mujeres del Partido Socialista Norteamericano que, desde 1908, instauraron unas jornadas de reflexión y acción denominadas Woman's Day. La primera tuvo lugar el 3 de mayo de 1908, en el teatro Garrick de Chicago, con el objetivo central de hacer campaña por el sufragio y contra la esclavitud sexual.

En 1910 se llevó a cabo en Copenhague la Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, con el fin de proclamar de manera oficial el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, como una jornada de movimientos y luchas por sus derechos.

La ocasión de conmemorar el Día Internacional de la Mujer llegó un año después de su proclamación el 19 de marzo de 1911 en diferentes países europeos, entre ellos Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza. En esta histórica jornada se contó con la participación de más de un millón de personas que entre otras cosas exigían, lo que ya era una necesidad frente a los cambios profundos de la sociedad de aquel momento:

• El derecho al voto, así como la presencia del sector femenino en los gobiernos y cargos públicos.

• Derecho al trabajo, seguro e igualmente remunerado que al sexo masculino.

• Derecho a recibir educación idéntica a la de sus pares masculinos, para eliminar los motivos sociales o tabúes que impedían que la mujer acudiera a recibir esta formación.

• Derechos laborales, para acabar con la discriminación laboral, asunto que hasta la fecha tiene una protección legal; pero que millones de empresas en el mundo no respetan. Se creía que la mujer, por sus condiciones fisiológicas o intelectuales, no podía desempeñar los mismos trabajos que un hombre. Actualmente en algunos países o regiones, la mujer es discriminada por su condición de ser madre.

Es por ello que el “Día Internacional de la Mujer”, proporciona una oportunidad de rendir homenaje a los logros de la mujer y destacar las necesidades y las preocupaciones de la mujer en las agendas nacionales, regionales y mundiales. Es una oportunidad para exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de los derechos de la mujer en el mundo. Vigilemos todos para que los compromisos sean acompañados por acciones prácticas en todos los sectores de la sociedad.

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jueves, diciembre 24, 2009

Día mundial de la infancia

Psic. Claudina Salazar Serrano
Catedrática de la Licenciatura en Psicología, UCC
Navegar Juntos - Boletín electrónico del ICCE-América, XI.2009

¿Quién no ha reaccionado a la sonrisa de un niño?, ¿quién no se ha conmovido con su cara de sorpresa cuando toca por vez primera una planta o una hormiga?, ¿quién no ha sido testigo de su decepción cuando se le cae su paleta y llora? Todos, -al menos eso creo-, hemos tenido alguna buena experiencia con ellos, seamos madres o no, pero sin importar cuál sea el caso, nos han provocado sensaciones auténticas que difícilmente se pueden expresar con palabras, algunos les llamamos amor, ternura, deseos de protección o afecto; otros lo llaman instinto materno y otros más explican este vínculo afectivo por la liberación de una sustancia cerebral llamada oxitocina, la cual se libera al momento del parto o en respuesta a la estimulación por la succión del bebé provocando lazos de confianza entre la madre y el niño.

Cualquiera que sea la postura que tomemos, podríamos preguntarnos entonces si todas las que han sido madres o quieren serlo poseen ese instinto; pero resultaría muy arriesgado asegurarlo porque si esto fuera así, entonces cómo podríamos explicarnos los abandonos, maltratos, muertes por privación afectiva o de alimento; y por el contrario, niños afortunados que tienen de sus padres amor, protección y una vida digna. Tal vez no haya una explicación certera de lo antes dicho, pero lo que sí es cierto es que reducir este apego madre – hijo sólo a partir de explicaciones biológicas, no sería lo conveniente ya que sin duda el ambiente y la historia de vida, influyen de manera importante en la relación que el menor mantiene con los miembros de su familia o de sus cuidadores quienes son los encargados de procurar su bienestar físico, social y emocional.

Por lo anterior, valdría la pena preguntarnos: ¿para qué queremos tener hijos?, si es por nuestro deseo de trascender y contribuir con la evolución de la humanidad o para crear un vínculo emocional con nuestra pareja de la que nos sentimos distanciados, para dar un hermanito, o bien para cumplir con las expectativas de la familia y de la sociedad, cuando en realidad considero que la única respuesta válida es para ofrecerle todo lo que se merece; tal vez las respuestas no sean lo que deseamos escuchar, pero reflexionar sobre los motivos que tenemos al adquirir esta gran responsabilidad podría reducirle al niño complicaciones para relacionarse, o expectativas de los padres que no pueden o no saben cómo cumplir y por ende fracasos escolares o bien sentirse responsables de mantener unida una familia que desde antes que naciera, ya se había quebrantado .

Tal vez estas experiencias de vida no se puedan evitar del todo, pero sin duda podríamos evitar que se hagan crónicas. Está por demás decir, que las experiencias de la infancia pueden llegar a marcar la vida adulta; no debemos olvidar que la infancia es una edad decisiva que tiene sus propias características y que si nos tomamos la molestia de conocerlas podríamos favorecer el desarrollo de un mundo mejor para todos.

¡Cuidemos la infancia desde el inicio de la vida!

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Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo

Dr. Emilio García Montiel, UCC
Navegar Juntos - Boletín electrónico del ICCE-América
Noviembre de 2009

Cada año, el Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo implica una actualización de los retos que, durante la Conferencia Mundial de la Ciencia en Budapest, hace exactamente una década, se plantearan en la “Declaración sobre la ciencia y el uso del saber científico”, así como en el “Programa en pro de la Ciencia: Marco General de Acción”. Baste únicamente considerar que cualquiera de los cuatro rubros principales de la Declaración: la ciencia al servicio del conocimiento y el conocimiento al servicio del progreso; la ciencia al servicio de la paz; la ciencia al servicio del desarrollo; y la ciencia en la sociedad y la ciencia para la sociedad se han tenido que poner a prueba ante los principales acontecimientos de orden global que, desde septiembre de 2001 con el atentado terrorista a New York hasta las más recientes crisis económicas y la pandemia por la influenza, han marcado una nueva época.

No me refiero aquí, por supuesto, a los principios generales de la Declaración que ya eran claros en estimar, por ejemplo, y entre otros considerandos, la necesidad de establecer “unas nuevas relaciones entre la ciencia y la sociedad para resolver apremiantes problemas mundiales como la pobreza, la degradación del medio ambiente, la insuficiencia de los servicios de salud pública y la seguridad del suministro de alimentos y agua, especialmente en relación con el crecimiento demográfico”, o de reconocer que “la mayor parte de los beneficios derivados de la ciencia están desigualmente distribuidos a causa de las asimetrías estructurales existentes entre los países, las regiones y los grupos sociales, así como entre los sexos”. Me refiero, sobre todo a que si bien la universalidad de estos tópicos parece ser reconocida sin ningún reparo por cualquier gobierno e institución, en la especificidad de las regiones y países, la posibilidad de una aplicación consecuente de la Declaración sigue obstaculizada -salvando, por supuesto, esa mayor catástrofe que es la pobreza- por las manipulaciones de orden político y de poder e incluso, a menor escala, por impedimentos de orden burocrático en la organización de la investigación, así como en su jerarquización en los programas de estudio.

Ejemplos de esas dificultades son las manipulaciones gubernamentales para desestimar toda información científica que no pase por los filtros ideológicos (como el caso de la prohibición durante el gobierno de George W. Bush a que científicos norteamericanos dieran a conocer sus resultados sobre el cambio climático) o bien, esfuerzos para estimular la investigación científica en ciertos tópicos con vistas a inclinar la balanza política a favor de políticas personales o estatales.

En este caso, tenemos, por un lado, a Margaret Thatcher y su temprano impulso a las investigaciones sobre el efecto de las emisiones de dióxido de carbono en el calentamiento global, con el objetivo de dotar de apoyo social a su programa nuclear y, a la vez, minar la fortaleza de los sindicatos de trabajadores del carbón y desvirtuar sus demandas; y, por otro, el sostenido impulso de la ciencia en los países socialistas como imagen de desarrollo y bienestar hacia el exterior. No serán, por supuesto los únicos ejemplos -de más está decir que muchas de las innovaciones tecnológicas actuales tuvieron su inicio en investigaciones científicas para uso militar- pero, en cualquier caso, dan pie suficiente para cuestionarnos cuánto de a lo que hoy se aboca la ciencia, o cuánto de lo que se informa sobre ello, especialmente en estas circunstancias de crisis, podría resultar también un eco de sutiles manipulaciones de índole política o financiera que, en apariencia, parecen respetar ese compromiso de la ciencia con la paz y el desarrollo.

Ese quizás sea hoy el reto mayor de la UNESCO: investigar y denunciar toda coacción a la investigación científica, así como toda manipulación de la información científica que trate de escudarse en la inseguridad y las crisis actuales. El Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo fue instaurado por la UNESCO en 2001. Su Declaración, puede consultarse en

http://www.unesco.org/science/wcs/esp/declaracion_s.htm.

Recomiendo, a todos leerla; también, desde la perspectiva abordada en esta nota.

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viernes, septiembre 18, 2009

Día Internacional de la Paz, 2009

Mtro. José Hugo Juárez Álvarez
Navegar Juntos - Boletín electrónico del ICCE-América
2q.IX.09

La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 21 de septiembre de 1981 como el Día Internacional de la Paz, para que anualmente se observase la fecha como día de cesación del fuego y de no violencia a nivel mundial realizando, entre otras cosas, actividades educativas y de sensibilización de la opinión pública y colaboración con las Naciones Unidas en el cumplimiento de estas tareas a nivel mundial.

En la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en el artículo 26, 2 se señala que “la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos; y promoverá el desarrollo de las actividades de las Naciones Unidas para el mantenimiento de la paz.”

En este año 2009, el Secretario General de la ONU Ban Ki_Moon envió un mensaje al mundo, relativo al DÍA MUNDIAL DE LA PAZ; mensaje del que ahora se plasma la idea principal para su comprensión: “Es un día de reflexión sobre el horror y el costo de la guerra, así como sobre la conveniencia de resolver las controversias de manera pacífica”.

Las Naciones Unidas, como parte de las tareas que procuran sensibilizar a la opinión pública acerca de los costos y peligros que realmente entrañan las armas nucleares, realizan actividades de concientización por Twitter, MySpace, Facebook, correo electrónico, mensajes de texto, radio y de boca en boca. También contribuyen a difundir este mensaje diversos personajes famosos. Por último, cuando se celebre el Día Internacional de la Paz con los líderes mundiales reunidos en Nueva York con motivo del 64º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, se proclamará este mensaje sencillo pero rotundo: ¡Debemos poner fin a las armas!

En esta época neoliberalizada en la que nos ha tocado vivir, somos testigos de la ambición más grande a nivel global, principalmente del libre mercado, sin olvidar que este esquema se reproduce a nivel regional y local; nos referimos al monopolio del conocimiento, de los recursos materiales y con igual intensidad, de los recursos humanos. Esto hace que la guerra sea un recurso, por un lado de defensa para los que monopolizan; y por otro lado, de exigencia de igualdad para los desfavorecidos. En estos momentos de crisis económica mundial y de ambición desmedida por parte de los que más tienen en el mundo, alejando de esta manera las posibilidades de una vida más digna para todos, debemos reflexionar.

Es necesario pensar la manera de solucionar con medios pacíficos los problemas sociales que más nos aquejan; pero, ¿cómo lograrlo con justicia?, ¿cómo hacer para que la condena de la guerra y la afirmación de la paz conlleve justicia y no sólo ausencia de guerra?

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jueves, mayo 28, 2009

Día Mundial de la Información

Mtro. Pedro Octavio Reyes Enríquez,
Director de Ciencias de la Comunicación
Navegar Juntos, 2q.V.09
ICCE-América

Desde la antigüedad, el ser humano ha soñado con tener todo el conocimiento disponible; las primeras grandes civilizaciones fundan grandes bibliotecas que perseguían ese fin, como la biblioteca Alejandrina en Egipto o la de Lagash en Mesopotamia.

En la Edad Media surgen las primeras universidades que hasta hoy en día son centros importantes de la generación del conocimiento. En el período de la Ilustración se realiza todo un movimiento intelectual cuyo objetivo era generar un documento que concentrara todo el saber de la época; ahí estaban los enciclopedistas, cuya intención también era dar a conocer las nuevas ideas liberales de la época. La sociedad ha buscado tener ese encuentro con el conocimiento de una manera más eficaz.

Hoy en día la humanidad busca universalizar el saber y el acceso a la información, que no solamente sea privilegio de unos cuantos países como sí lo fue en la antigüedad. Por lo tanto la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebra desde el 2006 el día Mundial de la Sociedad de la Información, estableciendo el 17 de mayo como fecha conmemorativa. La ONU considera que “La celebración contribuirá a que se conozcan mejor las posibilidades que pueden brindar Internet y otras tecnologías de la información y las comunicaciones, a las sociedades y economías, así como las diferentes formas de reducir la brecha digital” (ONU; 2006).

Hace 20 años era difícil pensar en lo anterior; hoy cada vez tenemos mayor acceso a la información y al conocimiento. Con poner unas cuantas palabras claves en un buscador, podemos acceder a un mundo de información en menos de un segundo. El estudiante de hace dos décadas si quería tener algún dato sobre un proceso social tenía que trasladarse a una biblioteca, y si tenía suerte encontraba el dato; de lo contrario tendría que andar buscando entre sus conocidos si alguien tenía algún libro que hablara sobre el tema de interés; el proceso de búsqueda podría llevar horas o a veces hasta días; esto ha cambiado.

También tenemos la posibilidad de acceder a estudios de todos los niveles a precios más bajos y a ritmos más adecuados a nuestras necesidades, gracias a las tecnologías de la información. En Internet podemos encontrar cursos de varias disciplinas completamente gratis.

Sin embargo, todavía el acceso al saber no es de cobertura universal; todavía se observan grandes desigualdades, aunque la humanidad está dando grandes pasos para terminar con esas brechas. En México el proyecto gubernamental Enciclomedia ha sido un paso importante, al cual se le pueden criticar varios aspectos; sin embargo ha posibilitado que en las zonas rurales y de alta marginación, el escolar de nivel primaria pueda tener acceso a Internet y a conocimientos de carácter universal.

El conocimiento es una herramienta que posibilita que nos desarrollemos como seres humanos, que comprendamos mejor nuestro entorno, nos permite ver a los demás como una extensión nuestra y que los demás nos vean como una parte de sí mismos. El saber nos humaniza, nos hace ver el mundo como un todo complejo en donde nosotros somos parte de esa gran solución y no las víctimas de la naturaleza.

Por lo anterior, debemos de seguir pugnando y desarrollando estrategias para que la información llegue a más personas, abrir nuestras fuentes de información al mundo, compartir nuestros saberes y dialogar con el otro.

La sociedad de la información apenas comienza, somos testigos de los primeros pasos, no sabemos hasta dónde llegaremos; pero esperamos que antes de que termine nuestro siglo, toda la humanidad tenga acceso de manera rápida y económica al saber para tener más herramientas que le permitan ser y vivir mejor respetando el entorno natural y social.

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Día internacional sin tabaco

Mtro. Alejandro Guzmán Hernández
Navegar Juntos, 2q.V.09

El 31 de mayo se celebra el “Día Internacional sin tabaco”. Es bueno pedir ayuda si quieres dejar de fumar; te comparto algunas razones:

1. Si tienes hijos pequeños, pueden ser ya fumadores pasivos.
2. Si tienes hijos asmáticos y fumas, pide ayuda a tus familiares para que te estimulen a dejar de fumar.
3. Pide ayuda a gente profesional, para que te den alternativas para dejar el cigarro; hoy en día hay muchas de esas alternativas.
4. No es buen ejemplo para los niños.
5. Si fumas en el interior de una habitación, recuerda que las partículas residuales del mismo duran por lo menos 4 ó 5 horas en el ambiente.

Pero si no eres capaz de dejar de fumar:

1. Ante todo no fumes en casa: hazlo en la calle, en el trabajo en áreas abiertas, y sólo si está permitido, etc.
2. Reserva un lugar en la casa para fumar, y deja el resto de tu hogar libre de humos de tabaco.
3. Ventila bien la casa

Ésta sería la mejor forma de conmemorar el “Día Internacional sin tabaco”:

Si no eres fumador SIGUE ASI.
Si lo eres, PIDE AYUDA.

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martes, mayo 12, 2009

Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor y Autora

23 de abril 23 de abril
Dr. Emilio García Montiel
Navegar Juntos - Boletín electrónico del ICCE-América


Una de las creencias más constantes a partir del uso masivo de Internet fue la de que “ya no se leía”. La equiparación del concepto lectura con el de libro impreso se hizo evidente, y la creencia llegó al extremo de la “corrección política”, la cual -y sobre todo para aquellos que nunca fueron devotos de la lectura- contenía una cómoda justificación implícita: no leemos por culpa de Internet.

Hoy queda claro que no se puede hablar de una pérdida del hábito de la lectura, sino de un cambio en los temas, modos y medios a través de los cuales ello sucede. Sin contar que, para quienes han crecido dentro de la época de Internet -al menos en lo que se refiere a sus prácticas habituales- el libro impreso ha dejado de constituir la “representación” personal por excelencia del acto de leer o de escribir.

Sin embargo, el que no se haya “dejado de leer” no es sinónimo de una lectura de calidad, tanto por lo que concierne al contenido o estilo de lo que se lee como a la capacidad para analizar o enjuiciar críticamente un texto. Si se presta atención al mercado editorial, puede evidenciarse que éste no ha cesado: continúan tanto los premios literarios de las editoriales o la reedición de clásicos como la publicación de los llamados textos de “autoayuda” o de las novelas rosa. No se alude aquí, por supuesto, a una superficial “crítica del gusto”, sino a que fomentar la lectura es también fomentar la capacidad para acceder cada vez a textos más complejos; para aprender a leer no sólo el contenido, sino cómo está construido; para ampliar los espectros de comparación, afinar nuestro discernimiento de lo novedoso, y por ende, poder disfrutar mucho más de una lectura. Y esto vale tanto para el libro impreso, como para las publicaciones virtuales.

No obstante, a diferencia de estas últimas, libro y revistas impresos son también objetos, pertenecientes al reino de la cultura material, y su relevancia supone no únicamente la calidad de su contenido, sino también la calidad de su particular modo de edición, manufactura y diseño. No pocas editoriales o ediciones han marcado pauta en ello (la Revista de Occidente, o la editorial neoyorquina Alfred A. Knopf, por ejemplo). Libros bien editados -o, al menos sin demasiadas concesiones al mercado- pueden aún encontrarse; sin embargo, lo que parece constituir la mayor dificultad para esta industria del libro (y para los autores) no es precisamente el supuesto hecho de que “no se lea”, sino todo lo concerniente a los derechos de autor, tópico éste que en sus diversas variantes ya ha pasado a constituir una sólida materia de estudio en el ámbito del Derecho.

Por todo ello, la iniciativa de la UNESCO para el fomento de la lectura, de la industria editorial y para la protección del derecho de autor y autora, promulgada en 1995, sigue constituyendo no sólo un espacio para el festejo del disfrute de leer, sino también un programa vigente sobre una materia que compete tanto a la industria del entretenimiento como al sistema educativo en cualquiera de sus niveles.

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Día Internacional de la Familia

15 de Mayo
Un aniversario que no se puede olvidar:
Mtra. Teresita Zavala Villagómez (UCC)
Navegar Juntos - Boletín electrónico del ICCE-América

¿Su origen? El día Internacional de la Familia fue proclamado por La Asamblea General de Naciones Unidas en su resolución 47/237 del 20 de septiembre de 1993. Esta celebración anual refleja la importancia que la comunidad internacional otorga a las familias como unidades básicas de la sociedad, así como su preocupación en cuanto a su situación en todo el mundo ¿Para qué se celebra el Día Internacional de la Familia? Es una iniciativa orientada a promover el entendimiento de los temas de familia y mejorar la capacidad institucional de las naciones, para abordar mediante políticas integrales, los serios problemas relacionados con la institución familiar.

El Día Internacional de las Familias brinda la oportunidad de fomentar la toma de conciencia sobre cuestiones que afectan a la familia como unidad básica de la sociedad, así como de promover la adopción de medidas adecuadas. Esta celebración puede llegar a ser un poderoso factor de movilización en favor de la familia en todos los países que aprovechen esa ocasión para demostrar su apoyo a las cuestiones que la atañen, de la manera más idónea para cada sociedad. Constituye también una valiosa ocasión para que las familias demuestren su solidaridad con vistas a mejorar su bienestar.

Imagen: Centro de Informaciones de Naciones Unidas Los gobiernos, las organizaciones no gubernamentales, las instituciones académicas, los grupos religiosos y las personas, pueden promover una mayor comprensión de las funciones y problemas, los puntos fuertes y los puntos débiles de las familias, mediante la organización de la celebración del Día Internacional de las Familias.

Esta fecha brinda la oportunidad de profundizar en el conocimiento de los procesos económicos, culturales, sociales y demográficos que afectan a la familia.

¿Los valores principales a inculcar en las familias? El valor de la familia se basa fundamentalmente en la presencia física, mental y espiritual de las personas en el hogar, con disponibilidad al diálogo y a la convivencia, haciendo un esfuerzo por cultivar los valores en la persona misma, y así estar en condiciones de transmitirlos y enseñarlos. Algunos de los valores más importantes para vivir en familia son: unión, solidaridad, amor, respeto y tradición, sin olvidar sus valores trascendentes y religiosos.

El valor nace y se desarrolla cuando cada miembro asumimos con responsabilidad y contentos, el papel que nos toca desempeñar en esta unidad, ayudando así al bienestar, desarrollo y felicidad de todos los demás componentes de la familia.

Para que una familia sea feliz es indispensable que todas las personas que la integran participen en los mismos intereses, compartan gustos y aficiones y se interesen los unos por los otros. Los valores humanos no se compran: se viven y se dan como lo mejor que podemos ofrecer a nuestra propia familia.

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viernes, noviembre 28, 2008

Día Mundial de la Infancia

José Hugo Juárez Álvarez
Navegar Juntos, 2Qxi.2008


En 1954 la Asamblea General de la ONU recomendó (resolución 836) que todos los países instituyeran el Día Universal del Niño, fecha que se dedicaría a la fraternidad y a la comprensión entre los niños del mundo entero y se destinaría a actividades propias para promover el bienestar de los niños del mundo. La Asamblea sugirió a los Gobiernos que celebraran el día en la fecha que cada uno de ellos estimara conveniente. El día 20 de noviembre marca la fecha en que la Asamblea aprobó la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989.

Por más de 50 años, su misión ha sido la de promover y proteger los derechos y necesidades de los niños y niñas del mundo, ayudar a satisfacer sus necesidades básicas y aumentar las oportunidades que se les ofrecen, para que alcancen plenamente su desarrollo.

La UNICEF lleva a cabo su labor en 191 países por medio de programas de país y Comités Nacionales. De aproximadamente 7.200 puestos con que cuenta la organización, un 88 % está ubicado sobre el terreno. Hay ocho oficinas regionales y 126 oficinas en países de todo el mundo, así como un centro de investigaciones en Florencia, una dependencia de suministros en Copenhague y oficinas en Tokio y Bruselas. La sede del UNICEF está en Nueva York.

Según Unicef, cerca de 6 millones de niños menores de cinco años mueren cada año en el mundo por desnutrición y son más de 100 millones -en cifras de la Campaña Mundial por la Educación (CME)- los niños y niñas a los que les está vedado el derecho a la educación por no poder ir a la escuela. Muchos de ellos debido a que se encuentran trabajando: la OIT (Organización Internacional del Trabajo) los cifra en más de 220 millones, 126 de los cuales realizan trabajos peligrosos y 10 sufren explotación.

Sin embargo, los datos no acaban ahí y, mientras que 150 millones de niñas -y 73 millones de niños- sufren abusos sexuales, según la OMS (Organización Mundial de la Salud), se calcula también que por lo menos 275 millones de niños son testigos de casos de violencia doméstica y que entre 100 y 140 millones de mujeres y niñas han sido sometidas a mutilación/ablación genital. Por otro lado, más de un millón de niños se encuentran encarcelados y expuestos a todo tipo de torturas y agresiones en las prisiones, tal y como denunciaría recientemente la ONG Save the Children. Las cifras hablan por sí solas y deben llevarnos a reflexionar y a implicarnos en la resolución de los conflictos de las generaciones futuras. Cómo dejar de meditar tanta sabiduría encerrada en aquellas palabras del Maestro: “Dejad que los niños vengan a mí porque de los que son como ellos es el Reino de los cielos” ¿Qué podemos hacer hoy por la niñez, tanto instituciones como particulares para salvaguardar los derechos de los niños?

José Hugo Juárez Álvarez
Centro de Pastoral del CCC

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Día internacional para la eliminación de la violencia contra las mujeres

Mtra. Miryam Rivera González
Navegar Juntos; 2Q.XI.2008


El 17 de diciembre de 1999, la Asamblea General de la ONU ha declarado el 25 de noviembre como el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, y ha invitado a los gobiernos, las organizaciones internacionales y las organizaciones no gubernamentales a que organicen en ese día actividades dirigidas a sensibilizar a la opinión pública respecto al problema de la violencia contra la mujer.

La fecha fue elegida como conmemoración del brutal asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de la República Dominicana, por orden del gobernante dominicano Rafael Trujillo (1930-1961). El 20 de diciembre de 1993, la Asamblea General de la ONU aprobó la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer (A/RES/48/104); en la cual se enumeran 6 artículos que en general hablan de:

Artículo 1:
Definición del concepto violencia contra la mujer:

“… se entiende como todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.”

Artículo 2:
Menciona los actos que incluye el término de violencia contra la mujer, entre ellos, la violencia física, sexual y sicológica que se produzca en la familia, en la comunidad y/o la tolerada por el Estado.

Artículo 3:
Entre estos derechos que tiene la mujer figuran: derecho a la vida, a la igualdad, a la libertad y la seguridad de la persona, a igual protección ante la ley, a verse libre de todas las formas de discriminación, al mayor grado de salud física y mental que se pueda alcanzar, a condiciones de trabajo justas y favorables, a no ser sometida a tortura, ni a otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

Artículo 4:
Condena de la violencia por parte de Estados y Gobiernos.

Artículo 5:
Incluye las contribuciones de los órganos y organismos especializados del sistema de las Naciones Unidas.

Artículo 6:
Puntualiza que nada de lo enunciado en la presente Declaración afectará a disposición alguna que pueda formar parte de la legislación de un Estado o de cualquier convención, tratado o instrumento internacional vigente en ese Estado y sea más conducente a la eliminación de la violencia contra la mujer.

En México, como en varios países latinoamericanos, la violencia contra las mujeres es alarmante. Sara Lovera en su artículo “México, rescate a mujeres violentadas” (2005), nos dice que en el Distrito Federal, el 66,8 % de las mujeres mayores de 15 años reportaron haber recibido violencia al menos una vez en su vida, y el 42,2 % vive violencia reiterada de pareja; esta ciudad ocupa el noveno lugar de violencia contra las mujeres de entre las 32 entidades del país. Según la estadística del Servicio Médico Forense, de 743 mujeres que fueron asesinadas, más de la mitad fue a manos de sus compañeros de vida.

Por su parte, tan sólo en la zona centro del Estado de Veracruz se registran semanalmente más de 14 casos de violencia extrema contra las mujeres, pero muy pocos son denunciados y en los últimos años han aumentado las cifras de mujeres que han sido asesinadas por sus parejas, según lo afirma Cimac Veracruz, organización no gubernamental en contra de la violencia hacia las mujeres.

Es increíble e indignante que en pleno siglo XXI aún se denuncien casos de intercambio de maíz o animales por mujeres en algunos municipios de Veracruz, como el presentado por el Delegado Étnico en Acayucan de la Comisión Estatal de Derechos Humanos en el que dio a conocer que en la Agencia Especializada en Delitos Sexuales y de la Familia de la zona sur, se investiga seis casos de menores de edad, de entre 12 y 17 años, que han sido entregadas a hombres adultos por maíz, cerdos o vacas en los municipios de Soteapan, Pajapan, Tatahuicapan y Mecayapan.

Como éstos, muchos ejemplos más; no es difícil encontrar alguna conocida, compañera de trabajo o familiar que presenta algún rasgo de violencia o maltrato, por lo que en esta fecha que plantea la ONU se nos invita a reflexionar y a determinar qué estamos haciendo cada uno por tener un mejor lugar para vivir. Las mujeres hemos luchado por disfrutar de la igualdad de derechos y hemos visto un avance significativo en diversos aspectos; sin embargo la violencia en contra de la mujer se ha convertido en un tema pendiente que aún no se erradica; así que invitemos a nuestros conocidos a pensar en el tema y a realizar acciones para disminuir las estadísticas; al fin y al cabo TODOS PROVENIMOS DE UNA MUJER.

Mtra. Miryam Rivera González
ICCE Educación Continua

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miércoles, noviembre 12, 2008

Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo

Mtro. Pedro Díaz Abascal
Navegar Juntos - Boletín quincenal del ICCE-América
Noviembre de 2008, 1a. quincena

El 10 de noviembre fue proclamado por la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación la Ciencia y la Cultura) como "Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo", Resolución 31C/20, aprobada previo informe de la Comisión III, en la 19ª sesión plenaria, el 2 de noviembre de 2001.

Los principales objetivos del Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo que ahí se señalan fueron los siguientes:**Renovar el compromiso, tanto nacional como internacional, en pro de la ciencia para la paz y el desarrollo, y hacer hincapié en la utilización responsable de la ciencia en beneficio de las sociedades y, en particular, para la erradicación de la pobreza y en pro de la seguridad humana;**Lograr una mayor conciencia en el público, de la importancia de la ciencia; y colmar la brecha existente entre la ciencia y la sociedad.

La paz no sólo significa ausencia de guerra; significa también la posibilidad de vivir todos juntos en armonía construyendo un futuro para todos. Donde existen desigualdades éstos son un auténtico semillero de conflictos, y por ende lugares sin desarrollo y posiblemente guerra abierta entre los favorecidos y los menos favorecidos.

El desarrollo no es para unos cuantos privilegiados que pueden adquirirlo o estén en una sociedad del primer mundo. La ciencia no debe ser elitista, sino llegar a toda la sociedad y los científicos, así como los políticos deben estar dispuestos a invertir en la ciencia, pero para todo el mundo.

La ciencia debe estar al servicio de la Humanidad; los adelantos registrados en los últimos años en materia de genética y biotecnología encierran perspectivas extraordinarias para el ser humano; sin embargo tenemos nuevos problemas éticos muy delicados sobre su correcta aplicación.

Otro desafío es el solucionar los problemas éticos, religiosos y morales surgidos por la ciencia y llegar a un consenso general donde todos los implicados estén representados y el compromiso llegue a toda la humanidad. La población mundial actual es el 10% de todo el número acumulado desde la existencia del ser humano, y su futuro depende de la vitalidad permanente de la ciencia y sus aplicaciones; la inversión en el área ha demostrado estar siempre justificada, y aun así son pocos los países que invierten en ella plenamente, y todos ellos del primer mundo.

Esta fecha es una oportunidad para la reflexión: pensar en la ciencia a favor de la paz y el desarrollo sostenible mundial, y no en el desenfrenado avance de la ciencia para obtener ventajas frente al contrincante; idear el conocimiento científico y sus aplicaciones prácticas en todos los campos, en orden a que llegue a todos los seres humanos y éstos tengan una vida digna y plena.

Mtro. Pedro Díaz Abascal,
Catedrático de la UCC

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Día Mundial de la Alimentación

Dra. Elia Hernández Suárez
78, Navegar Juntos, 2aQ.X.08

En el año 1979, el día 16 de Octubre fue proclamado por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), Día Mundial de la alimentación. El Día coincide con la fecha de fundación de la FAO en 1945 y la finalidad de este Día es la de concienciar a las poblaciones sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza.

El derecho a la alimentación es un derecho universal. Implica que toda persona – mujer, hombre o niño — debe tener acceso a alimentos en todo momento, o medios para procurárselos, que sean suficientes en términos de calidad, cantidad y variedad para satisfacer sus necesidades, que estén libres de sustancias nocivas y sean aceptables para su cultura. De conformidad con la Observación General 12, del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, las personas sólo tendrán derecho a recibir alimentos directamente del Estado cuando no sean capaces de satisfacer sus necesidades alimentarias por sus propios medios por motivos ajenos a su control, tales como edad, discapacidad, recesión económica, hambruna, catástrofe o discriminación. Esta definición parte de la base de que el hambre y la malnutrición se deben no sólo a la falta de disponibilidad de alimentos, sino también a la pobreza, las diferencias de rédito y la falta de acceso a la atención sanitaria, educación, agua limpia y condiciones de vida saludable. También se reconoce el principio de que todos los derechos humanos están interrelacionados y son interdependientes. Ello implica que el derecho a la alimentación no se puede aplicar al margen de otros derechos humanos, como el derecho a la educación, al trabajo, a la salud, a la libertad de asociación.

Desafortunadamente en México, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos no reconoce de manera explícita el derecho a la alimentación; sin embargo, sí hay una mención al respecto en el artículo cuarto que señala: “Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación…” Elevar a rango constitucional el derecho a la alimentación es por tanto, uno de los pendientes que en materia social tiene nuestro país.

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) más de la mitad de la niñez rural está desnutrida.

Anemia por deficiencia de hierro, déficit de nutrimentos, retardo en el crecimiento lineal, sobrepeso y obesidad, son las deficiencias nutricionales que se presentan con mayor frecuencia entre la población. Si bien existen diversos programas gubernamentales enfocados a la alimentación como Arranque Parejo en la Vida, Oportunidades, Los Programas de Abasto Social de Tortillas y de Leche, no se ha logrado evitar el carácter asistencialista de éstos, pues se centran en la entrega de despensas y ayuda monetaria a ciertos grupos, pero carecen de una Campo mexicano visión de largo plazo que prevengan situaciones de emergencia o desastre, programas de abastecimiento de alimentos o apoyo al agro. En ese sentido, hay que señalar que México no goza de soberanía alimentaria, pues más de 40 % de los alimentos que se consumen vienen del extranjero. Durante las dos últimas décadas los distintos gobiernos mexicanos han dejado al campo en un estado de indefensión frente a los grandes agroindustriales y las comercializadoras extranjeras. México viene enfrentando desde hace varias décadas un deterioro constante en las condiciones del sector agrícola que tienen un efecto negativo en la vida de los campesinos y campesinas y en los precios de los alimentos. Es hora de que el gobierno mexicano convierta al campo de nuestro país en un extraordinario granero para asegurar el derecho a la alimentación de los mexicanos.

Dra. Elia Hernández Suárez
Coordinadora de Bachillerato CECC

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